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Ibaka podría ser la pieza faltante para que los Raptors lleguen a las Finales de la NBA

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Butler reapareció con doble-doble (0:58)

Los Bulls mantuvieron su dominio sobre los Raptors con un fácil triunfo. (0:58)

Serge Ibaka llegó a Toronto con una misión: Ayudar a los Raptors a llegar a la tierra prometida, las Finales de la NBA, como la pieza faltante para sobreponerse a LeBron James y esos molestos Cleveland Cavaliers que se ufanan de ser los vigentes campeones de la NBA y bicampeones de la Conferencia Este.

Ibaka arribó a Canadá proveniente de Orlando, donde se tomó una taza de café por media temporada, a cambio del alero Terrence Ross y una selección de primera ronda este año. Que este sea su tercer equipo en menos de un año podría llegar a dar la impresión de que él es un jugador indeseado para aquellos que no siguen a la liga de cerca, pero en realidad sucede todo lo contrario.

El Thunder no se libró de él en junio del año pasado, simplemente sabía que sería agente libre tras esta temporada y prefirió canjearlo a cambio de una joven figura como Victor Oladipo, Ersan Ilyasova y la undécima selección del Draft. Orlando esperaba que Ibaka fuera parte del equipo que regresaría a los playoffs, pero el que se estén quedando cortos ha sido responsabilidad colectiva y no de un solo jugador.

Resumiendo el asunto: Ibaka por si solo valió tres jugadores titulares y dos selecciones de la primera ronda del Draft en una misma temporada. Yo diría que eso es verdadero valor, más allá de sus 15,1 puntos y 6,8 rebotes por partido en Orlando.

Los Raptors van de mal en peor esta temporada y han caído del segundo al quinto lugar de la Conferencia Este tras perder 11 de sus últimos 16 juegos, pero la lógica de su gerente general Masai Ujiri tiene algo de sentido y sería algo parecida a esto.

1) Para llegar a las Finales, hay que ganarle a Cleveland.

2) El año pasado la serie entre ambos llegó a seis juegos a pesar de que los Raptors no contaron con un Jonas Valanciunas lesionado y que para colmo Kyle Lowry había perdido su talento como en Space Jam. Ahora los dos están enteros y jugando muy bien, mientras que Ibaka elonga a la defensa rival con su capacidad para anotar en la zona pintada y triples a la misma vez. Eso volverá loco a Kevin Love o quien lo defienda.

3) Ibaka es mucho mejor que Paskal Siakam y elevará al nivel de una defensa de los Raptors que cayó del tercer lugar la temporada pasada al undécimo en esta, y ese declive también es muy evidente con las ventajas perdidas en el último cuarto de varios partidos.

¿Acaso Ibaka es perfecto? Para nada, su tendencia a regalar el balón con manos de manteca ante el contacto físico del rival a veces te hace querer tirar el control remoto contra la TV, y sus bloqueos por encuentro bajaron a su nivel más bajo desde que él era novato.

Sin embargo, él es un veterano que ya ha llegado a las Finales previamente y le dio más de una jaqueca a Stephen Curry y Klay Thompson antes de que Golden State remonte contra Oklahoma City en las Finales de la Conferencia Oeste el año pasado.

Además, él está acostumbrado a ser un actor de reparto que pone su granito de arena y actúa en pos del bien del equipo.

La responsabilidad principal sigue siendo de DeMar DeRozan y el mismo Lowry, y la ventana para escabullirse en las Finales de la NBA se va cerrando para los Raptors, pero la llegada de Ibaka al menos les da razones legítimas para ilusionarse con que la revancha en la corte del Rey esta vez no los terminará mandando a la guillotina.