<
>

El torneo de la NCAA es una 'locura' que tiene un atractivo global

play
Villanova se corona, en final de película (1:56)

En una de las finales más electrizantes que se hayan visto en la historia de la NCAA, Kris Jenkins embocó un triple justo cuando sonaba la campana y Villanova se coronó sobre North Carolina. Carlos Nava nos trae lo último desde NRG Stadium. (1:56)

Los deportes universitarios son mucho más importantes y más celebrados en los Estados Unidos que en la mayoría de los países. Cuando nuestras universidades compiten, usamos los colores de los equipos, cantamos canciones guerreras y los ovacionamos apasionadamente. Y también abucheamos fuertemente a nuestros rivales tradicionales, de la misma manera que los seguidores de Liverpool y Man U football o los fanáticos de criquet en India o Australia lo hacen con sus adversarios.

El torneo de básquetbol anual de tres semanas de la NCAA es tan enormemente popular en los Estados Unidos que se lo denomina 'March Madness' (Locura de Marzo). Aunque si su equipo o pronósticos en el programa no cumplen con sus expectativas, puede transformarse en 'March Sadness' (Tristezas de Marzo).

Aunque tú no sea ciudadano estadounidense o no sientas adhesión particular por alguna de las 68 universidades que ganaron su derecho a participar en el torneo, sigue siendo un evento que vale la pena seguir. Y te explicamos por qué.

Tú consigues jugar con ellos

Por más emocionantes que puedan ser los juegos, no es necesario mirar muchos -- ni siquiera uno -- para sumergirse en la experiencia del torneo de la NCAA. Millones de fanáticos siguen la acción simplemente fijando su vista en sus propias selecciones de ganadores en los programas (brackets) de juegos que llenaron. Estos programas de juegos son tan importantes que Barack Obama, un gran fanático del básquetbol cuyo cuñado solía ser jefe de entrenadores en Oregon State, llenó uno para ESPN cada año de su presidencia.

Esto funciona de la siguiente manera. Antes de que comience la primera ronda del torneo el jueves, los fanáticos seleccionan a los ganadores para cada uno de los 63 juegos del programa (no es necesario preocuparse por los cuatro juegos de inicio conocidos como los 'First Four' (Primeros cuatro), hasta llegar a la final, y comparan sus pronósticos con los de un grupo de amigos y/o compañeros de trabajo. Cada uno de los integrantes del grupo paga una tarifa de ingreso ($10 o $20 por programa es un monto común en los EE.UU.) y los primeros tres o cuatro con mayor número de aciertos ganan porcentajes predeterminados del pote. Cuantas más personas integren el grupo, más dinero recibirán los ganadores.

Hay muchos sitios web y aplicaciones que se pueden usar para llenar los 'brackets' y organizar grupos, entre los que se incluye el ESPN Tournament Challenge. ¿No conoces a nadie que haya organizado un grupo o no quieres gastar dinero? Igual puedes llenar tantos programas como desees para divertirse, sin costo alguno. Se ha estimado que 40 millones de personas llenan hasta 90 millones de brackets cada año, con unos $9,000 millones en juego.

Te aconsejamos que no te entusiasmes y no arriesgues demasiado dinero. Seleccionar ganadores con exactitud no es fácil. Obama predijo correctamente al campeón del torneo solo una vez en sus ocho años como presidente, en 2009.

Las sorpresas igual a la emoción

¿Cree que fue sorprendente que Leicester City echara por tierra las apuestas que antes de la temporada estaban 5,000-1 en su contra, cuando en la última temporada de la Premier League ganó su primer campeonato en 132 años? Bueno, entonces prepárate para 'March Madness' (Locura de Marzo).

PAÍSES CON MÁS JUGADORES NO NACIDOS EN EE.UU. EN EL TORNEO NCAA EN 2017

Entre las cosas que más se disfrutan del torneo se encuentran las abundantes sorpresas. El torneo está organizado en cuatro regiones, con 16 equipos en cada región clasificados de 1 a 16 según su rendimiento en la temporada normal. Los cuatro equipos que consiguen avanzar en cada región lo disputan en los Cuatro Finales -- uno de los más grandes eventos del calendario deportivo de Estados Unidos en cada año. Si bien un equipo clasificado No. 1 nunca ha perdido ante el clasificado No. 16 en la primera ronda, el clasificado No. 15 ha derrotado a un No. 2 ocho veces, y en una oportunidad, dos equipos clasificados No. 15 (Norfolk State y Lehigh) derrotaron a sus oponentes (Missouri y Duke) en la misma fecha de 2012.

Los equipos clasificados No. 12 son buenos candidatos para dar sorpresas tempranas a los clasificados No. 5, pues han ganado 17 de 36 juegos de primera ronda en 2008. Si bien ninguno de esos equipos llegó al Final Four, tres equipos clasificados 11° sí lo hicieron. El equipo con clasificación más baja que ganó el campeonato fue el No. 8 Villanova, que sorprendió al equipo de Georgetown de Patrick Ewing en el juego por el campeonato de 1985. Así que posiblemente el No. 11 Xavier o el No. 8 Northwestern, que calificaron para participar en el torno por primera vez, se conviertan en el Leicester City del programa de este año.

El básquetbol de la NCAA es un deporte internacional

¿Otra razón por la cual personas de todo el mundo deberían seguir 'March Madness'? Allí juegan atletas de todo el mundo. En el torneo de este año, hay 128 jugadores nacidos en 49 países extranjeros, según Estadísticas e Información de ESPN.

Esto genera otro programa de pronósticos interesante. ¿Quién ganaría si el torneo se dividiera por país de nacimiento en lugar de universidad? Aparte de Estados Unidos, el país con más nativos en el torneo es Canadá, con 26, seguido por Australia con 21 y Nigeria, con 9. Cinco naciones que figuran con tres jugadores cada una -- Bahamas, Nueva Zelanda, Francia, Inglaterra y Senegal -- deberían una final para ubicarse en una plaza de los Cuatro Finales Globales.

Australia ha sido un participante principal desde hace tiempo

El torneo de básquetbol de la NCAA ganó importancia en Australia en 1989, cuando uno de sus hijos, Andrew Gaze, ayudó a Seton Hall a llegar a los Cuatro Finales. Gaze siguió jugando en la NBA, en Europa y en cinco Juegos Olímpicos, además de las dos décadas que cumplió en la Liga Nacional de Básquetbol de Australia.

Fueron muchos los australianos que siguieron el camino de éxito abierto por Gaze en el básquetbol universitario de EE. UU., incluso el centro Andrew Bogut, que fue elegido jugador universitario nacioanl del año con Utah en 2005 antes de convertirse en la elección No. 1 del 'draft' de la NBA de ese año. En esta temporada, había más de 60 jugadores australianos en el más alto nivel del básquetbol universitario de EE. UU. -- la División I.

Vaya, el St. Mary's College de California ha tenido al menos un australiano en su equipo cada temporada desde 2001, incluyendo siete -- ¡sí, siete! -- esta temporada.

Varios de los mejores equipos tienen sabor internacional

Con 32-1, Gonzaga tiene el mejor récord de la nación. Los Bulldogs, clasificados No. 1 en la Región Oeste, jugarán su 19° torneo consecutivo de la NCAA pero nunca han llegado a estar en los Cuatro Finales. Pero Gonzaga tiene una fuerte influencia internacional este año, con cinco jugadores de países extranjeros -- el centro Przemek Karnowski de Polonia, el delantero Killian Tillie de Francia, el centro Jacob Larsen de Dinamarca, el delantero Rui Hachimura de Japón y el base Dustin Triano de Canadá.

Louisville -- un programa con tres campeonatos nacionales, el más reciente de 2013 -- es un clasificado No. 2 y tiene cuatro jugadores internacionales: Deng Adel y Mangok Mathiang de Australia, Anas Mahmoud de Egipto y Matz Stockman de Noruega.

New Mexico State iguala a St. Mary's con siete jugadores internacionales (máximo del torneo), mientras que tres equipos además de Gonzaga tienen cinco -- South Carolina, Florida State y Oregon.

EQUIPOS CON MÁS JUGADORES NO NACIDOS EN EE.UU. EN EL TORNEO NCAA 2017

Ve ahora a las futuras estrellas globales

Se espera que cuatro jugadores internacionales que participarán en el torneo, han de ser seleccionados en el 'draft' de la NBA este verano. Lauri Markkanen, estudiante de primer año y delantero de 7 pies (2.13 m) de Arizona, nacido en Finlandia, es considerado el mejor de todos. El base de Kansas Sviatoslav Mykhailiuk de Ucrania y los delanteros de Oregon Chris Boucher y Dillon Brooks de Canadá también son considerados legítimos candidatos a la NBA.

Y no olvidemos que muchos de los jugadores estadounidenses del torneo irán a jugar en Europa, América Latina y China, como el jugador del año de la NCAA 2011, Jimmer Fredette lo ha hecho con los Shanghai Sharks.

Reminiscencias de estas antiguas estrellas mundiales

Muchos jugadores nacidos en el extranjero compitieron en el torneo de la NCAA antes de embarcarse en exitosas carreras de la NBA, incluyendo a Rony Seikaly (nacido en Líbano y criado en Grecia) de Syracuse, a Dikembe Mutombo (República del Congo) de Georgetown, a Detlef Schrempf (Alemania) de Washington, a Gorgui Dieng (Senegal) de Louisville, a Hasheem Thabeet (Tanzania) de Connecticut, a Steve Nash (Canadá) de Santa Clara's y a Patrick Ewing (Jamaica) de Georgetown.

Pero el jugador internacional que puede haber tenido el impacto más significativo es Hakeem Olajuwon, que creció jugando al fútbol en Nigeria. Él no comenzó a jugar al básquetbol hasta los 17 años, sin embargo, ayudó a la Universidad de Houston a ingresar tres veces consecutivas en el 'Final Four' antes de hacer una carrera en la NBA que lo llevó al Salón de la Fama. Conocido como 'The Dream' (El Sueño), Olajuwon ayudó a allanar el camino para los africanos en el básquetbol universitario y de la NBA.

Cinco jugadores de África fueron seleccionados en el 'draft' de la NBA del año pasado, y hay 25 jugadores de 12 naciones africanas en el torneo de este año.

Incluso se oyen acentos Latinoamericanos

A pesar de la significativa participación global en el básquetbol de la NCAA, América Latina no tiene una gran presencia en el torneo de este año. Tres jugadores de esa región han logrado llegar al programa: dos de Colombia -- Braian Angola-Rodas de Florida State y Hanner Mosquera-Perea de East Tennessee State -- y Ángel Delgado, de Seton Hall, de la República Dominicana.

Ha habido notables jugadores Latinoamericanos en el pasado, como Eduardo Nájera, que llevó a Oklahoma a cuatro torneos consecutivos de la NCAA y siguió jugando más juegos en la NBA que ningún otro jugador de México.

Otros destacados jugadores Latinoamericanos del pasado son Francisco García, de República Dominicana, que ayudó a Louisville a llegar al Final Four de 2005, Greivis Vasquez, de Venezuela, que participó tres veces en el torneo con Maryland, y Al Horford, de República Dominicana, que ayudó a Florida a ganar títulos nacionales consecutivos en 2006 y 2007.

Los entrenadores también tienen poder estelar

Como muchos destacados jugadores de básquetbol pasan a la NBA antes de completar sus carreras universitarias -- a veces solo después de un año -- los jefes de entradores son por lo general las caras más reconocidas del torneo. Si bien no hay entrenadores extranjeros, los principales nombres de los entrenadores son conocidos en todo el mundo del básquetbol, más allá de las fronteras.

Tal vez el más notable sea Mike Krzyzewski, que fue entrenador de Duke desde 1980, conduciendo a los Blue Devils a 32 torneos de la NCAA, 12 Cuatro Finales y cinco campeonatos nacionales. Coach K también dirigió al Equipo de EE. UU. Que ha ganado tres medallas de oro olímpicas.

Rick Pitino ha entrenado tanto equipos de la NBA como universitarios, principalmente en el estado de Kentucky. Ha estado con Louisville desde 2001 y antes estuvo en la Universidad de Kentucky desde 1989 a 1997, ganando un título nacional en cada una de esas universidades. Su hijo, Richard Pitino, es entrenador de Minnesota.

Y además está el entrenador de la UCLA, Steve Alford, que llevó a Indiana al campeonato NCAA de 1987 como jugador.

Cabe mencionar que, aunque los jugadores no reciben mucho más que educación gratuita y algunas sumas para gastos corrientes, los entrenadores son muy bien pagos. Krzyzewski fue el que más ganó la temporada pasada, con $7.3 millones, y John Calipari, de Kentucky, no estuvo muy lejos, con un salario de $6.9 millones.

Hay acción las 24 horas del día

Si bien todo el torneo es emocionante, las primeras dos rondas son las mejores porque hay muchos buenos juegos además de una buena cantidad de sorpresas.

Hay 16 juegos de primera ronda por día el jueves y el viernes, en un horario que abarca desde cerca del mediodía hasta la medianoche, ET. Eso permite razonables oportunidades a los espectadores de la mayor cantidad de países del mundo. Los primeros juegos comienzan a la tarde en Londres, y la acción se extiende a lo largo del viernes y la tarde del sábado en Sydney.

Podría ser algo más difícil en India, donde las 12 horas diarias de los juegos de la primera ronda comienzan a las 9:30 p. m. del jueves y viernes.

De todas maneras, esto supera al Super Bowl, que comenzó a las 11:30 p. m. en Londres, a las 5 a. m. del lunes en India y a las 10:30 a. m. del lunes en Sydney.