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Milwaukee Bucks, los McLaren de la NBA

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A empujones, Bucks se imponen sobre Lakers (1:35)

Los Bucks mantuvieron el viernes su fiera lucha por los playoffs con su 8va victoria en nueve partidos, 107-103 sobre los Lakers. (1:35)

LOS ÁNGELES -- Muchos jugadores se pasaron de revoluciones durante el incidente que se vivió en el Staples Center en el encuentro que vencieron los Milwaukee Bucks frente a Los Angeles Lakers (107-103). La aceleración fue tal, tras la flagrante de Malcolm Brogdon a Nick Young, que no hubo apurada de frenada que detuviera la inercia de una melé que dejó tres excusados: el propio Young, quien respondió a la falta con un empujón, Greg Monroe, quien reaccionó a la reacción y D'Angelo Russell, que pasaba por ahí y soltó los brazos. Tres expulsados, pérdida de aceite y más de lo mismo en lo que realmente importa: que los Lakers siguen cayendo en barrena y los Bucks ascendiendo en su afán de atar la postemporada.

Si el McLaren P1 pasa de 0 a 100 km/h en 2,6 segundos, los Bucks pasaron de 22 a 34 victorias en 16 partidos, es decir, en el periodo comprendido entre el 9 de febrero y el 18 de marzo, el conjunto dirigido por Jason Kidd tan solo dejó escapar cuatro juegos convirtiéndose en uno de los equipos que mayor proyección tuvo antes y después del Juego de las Estrellas. Los Bucks, junto a otras formaciones como San Antonio Spurs, están siendo los McLaren de la NBA.

Esos 12 juegos vencidos les colocaron en la séptima posición de la Conferencia Este, un puesto del que estaban alejados cuando comenzó esta imparable racha en la que en los 10 últimos partidos solamente tropezaron en dos ocasiones. Los Bucks van a por todas y lo están haciendo sin el lesionado, Jabari Parker, su segundo máximo productor con 20.1 ppj, pero con un Gianni Antetokounmpo brillante que lidera en todos los apartados del juego de los suyos: puntos (23.1 ppj), asistencias (5.5 apj), rebotes (8.5 apj), robos de balón (1.7 por encuentro) y bloqueos (1.9). Además, la labor de los jugadores de banquillo está siendo encomiable. En este sentido, Monroe, es el más destacado.

Los Bucks llegaron a Los Ángeles para certificar la eliminación matemática de los Lakers, quienes no se clasificarán para playoffs por cuarto año consecutivo en la que es la peor racha en este sentido de toda su historia. Los Mathew Dellavedova y compañía persiguen su primera postemporada desde 2015 y si además son capaces de evitar en primera ronda a huesos como Cleveland Cavaliers, Boston Celtics o Washington Wizards, mejor. Soñar es gratis, y si continúan su racha ascendente, esta semana podrían superar a Indiana Pacers y acercarse a Atlanta Hawks en la sexta y quinta plaza. No hay duda que la baja de Parker fue suplida con creces y los Bucks apuntan alto.

Entre las virtudes de los Bucks encontramos una conexión que está funcionando de manera automática. Brogdon y Dellavedova viven un gran momento y Kidd está optando por darles salida juntos en los momentos clave de los partidos. La maquinaria está engrasada cuando están sobre la duela, tal y como se vio en los momentos finales ante Los Angeles Clippers el miércoles pasado. Ambos combinan intensidad defensiva y criterio ofensivo y fueron capaces de enloquecer a jugadores como Blake Griffin. De esta manera, el balance de los Bucks en LA es altamente positivo y se llevaron los dos partidos sin mayores complicaciones para continuar su senda hacia la postemporada.

Pero la senda no será fácil, aunque quién dijo que fuera a ser sencillo. Les restan 14 encuentros de los que nueve serán en la carretera y ante rivales de envergadura (y directos) como Golden State Warriors, Atlanta Hawks, Chicago Bulls, Boston Celtics u Oklahoma City Thunder entre otros. Sin embargo, los Bucks dejaron una estela muy positiva durante el mes de marzo en la que vencieron a varios equipos con balance ganador. Milwaukee buscará aprovechar contratiempos de sus contrincantes como la baja de Kevin Durant o la Dwyane Wade e incluso sobreponerse a la excelencia de Russell Westbrook en otros retos. Lo cierto es que cuando esa maquinaria funciona a la perfección y anota 105 o más puntos, los Bucks saben ganar (sucedió en 22 de 32 ocasiones).

Los Bucks están en un momento extraordinario y ya sólo les queda demostrar que el esfuerzo y los buenos resultados les ayudarán a conseguir un objetivo del que estaban lejos hace dos meses.