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Doc Rivers: Aún no consigo mi objetivo

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Griffin supera con el dunk a dos defensores (0:22)

Cavaliers 31- 47 Clippers (2Q). (0:22)

LOS ÁNGELES — El coach de LA Clippers, Doc Rivers, fue consciente de que la victoria ante Cleveland Cavaliers (108-78) estuvo condicionada por la ausencia de LeBron James, Kyrie Irving y Kevin Love.

El sentir del entrenador es más negativo que positivo cuando su equipo se debate entre tener una primera ronda de postemporada ardua o simplemente difícil. Entre las correcciones que el conjunto que dirige necesita adoptar en el tramo final de la temporada, hubo un momento en el que Rivers se sinceró sobre su periplo en la organización que representa desde hace cuatro años.

“Tengo una oportunidad aquí. Cuando agarré este trabajo mi objetivo era el de hacer de este lugar un sitio de orgullo. No lo conseguí todavía y ese es el objetivo que me motiva para que éste sea un destino en el que todo el mundo quiera venir”, confesó el coach.

Su llegada a los Clippers precedió una ola de ilusión. Ganó un campeonato con Boston Celtics en 2008 y fue Coach del Año en el año 2000. Además, tenía la oportunidad de entrenar a tres jugadores de gran calibre como son Chris Paul, Blake Griffin y DeAndre Jordan. Primero quiso desbancar a Los Angeles Lakers de su condición de eternos favoritos año tras año y en todas las temporadas que dirigió a los Clippers, su equipo siempre fue superior a los laguneros. Sin embargo, eso no es suficiente.

Rivers pretendió (y pretende) implantar una cultura, hacer que otros jugadores quieran jugar en L.A. no por los Lakers sino por ellos, desea llegar a unas Finales de Conferencia y ser uno de los equipos punteros de la competición. Quiso cambiar el status de cenicienta que siempre tuvieron los ‘eternos segundones’ de la ciudad.

“Hemos mejorado mucho, pero no estamos en una posición en la que yo haya conseguido mi objetivo. Soy consciente de eso. Durante mi vida he sido un perseguidor de objetivos y eso es lo que sigo haciendo ahora. Ese es mi último objetivo”, añadió.

El coach no quiere oír hablar de retiro hasta que no cumpla su propósito en los Clippers, algo que, a pesar de la victoria ante los Cavaliers, le está llevando más tiempo del inicialmente previsto. Los resultados no están llegando de manera regular y el balance de 5-8 en los últimos 13 encuentros les está colocando en una posición complicada en la primera ronda de playoffs.

De quedar sextos, el puesto que ocupan en la actualidad, los Clippers se verían obligados a jugar ante Houston Rockets, contra quienes perdieron la serie además de ser el segundo equipo que más puntos le anotó en una serie (266 unidades) después de Golden State Warriors.

“Me apoyo en la experiencia y en que debemos hacer las cosas mejor”, argumentó Rivers. “Hemos jugado bien contra equipos buenos menos contra Golden State. Este equipo sabe eso, este equipo cree que jugando bien podemos hacerlo contra cualquiera, pero no hemos sido un equipo consistente este año. Probablemente eso es lo que más me molesta como coach”, prosiguió.

Incluso tuvo unas palabras con los miembros de la prensa antes del encuentro ante los Cavaliers en las que dejó claro su malestar por cómo se está hablando de los Clippers este año.

“Creo que es estupendo para ustedes decir que estamos obsoletos, es una historia fácil de escribir, pero yo no creo que sea verdad. Ahora creo que estamos sufriendo y no tengo ningún problema con ese sufrimiento mientras nos sobrepongamos. Si llega el final del año y no nos recuperamos, esa es otra historia, eso ya lo arreglaremos. Pero encontraremos la manera”, señaló convencido del potencial y de las posibilidades de los suyos.

“Todos sabemos que debemos tener más concentración cada noche y hacer las cosas bien defensivamente. Lo que no me gustó es que hubo momentos en los que nos convertimos en un equipo ofensivo y nuestra defensa depende de eso. Pienso que la defensa nunca puede depender del ataque, porque la ofensiva te va a abandonar en algún momento de los partidos”.

Las críticas con sus jugadores tienen que ver con los “malos desmarques, triples desde las esquinas y defensas en transición”, entre otras cosas. Estos aspectos notaron cierta mejoría ante los Cavaliers, sin embargo lo que necesitan los Clippers es mantener una dinámica defensivamente sólida para lograr sus objetivos y los del propio Rivers.