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Antetokounmpo, trabajo sucio y foto-poster a partes iguales

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Bucks imponen respeto en Toronto (1:26)

Giannis Antetokounmpo sumó 26 puntos en el inicio de su segunda serie de playoffs, en la NBA. (1:26)

Para pronunciar su apellido es necesario agarrar algo de aire e hilvanar sílabas una tras otra con el deseo de no quedarse atrancado por el camino. Frenarle sobre el tabloncillo es todavía más arduo porque Giannis Antetokounmpo sigue estando intratable. Los que vimos de él durante la campaña regular fue tan sólo un aperitivo de lo que está por llegar en los playoffs, al menos esa es la sensación que dejó tras arrebatarle junto a Milwaukee Bucks la ventaja de campo a Toronto Raptors en el primer encuentro de la postemporada.

En esta campaña de récords gracias, entre otros, a los triples-dobles de Russell Westbrook, el griego tiene mucho qué decir: Se convirtió en uno de los pocos jugadores en finalizar en el top 26 en las categorías de puntos anotados por partido (22.9 PPJ, vigésimo primera posición), rebotes (décimo sexto con 8.8 RPJ), asistencias (vigésimo sexta con 5.4 APJ), robos (décimo primero con 1.6 por partido) y bloqueos (sexto con 1.8 por partido). Números al fin y al cabo -a la altura de Kareem Abdul-Jabbar o Kevin Garnett- que reflejan la madera de la que está hecho el jugador griego. Su labor fue primordial para que el conjunto dirigido por Jason Kidd se sobrepusiera a las duraderas lesiones de Jabari Parker y Khris Middleton.

Tras el brillo de la campaña regular, Antetokounmpo está dispuesto a seguir puliendo las opciones de los Bucks de pasar a la segunda ronda de los playoffs. Sus 28 puntos, ocho rebotes, tres asistencias, dos robos de balón y un bloqueo en 38 minutos dejaron constancia de su compromiso durante el Juego 1. Obviamente es el centro de atención de lo canadienses y por eso el alero recibió arduas defensas de jugadores como Serge Ibaka al que ninguneó con una clavada espectacular. No fue el único. El griego se mostró imparable y lo que más seduce de su juego es el equilibrio que consigue entre su defensa y su ataque, dos facetas en las que está siendo indiscutible.

Para descifrar su versatilidad es necesario comprender su impacto en la pintura, sus manera de penetrar a canasta, su trabajo defensivo, su visión de juego, su físico prodigioso… Cuando merodeó por la zona pintada fue letal el sábado, tanto que 18 de los 28 puntos que anotó ante los Raptors los alcanzó bajo el aro, solamente cuatro puntos menos que el resto del equipo en el mismo lugar.

Si ‘Ante’ hizo daño a los Raptors fue también gracias al trabajo defensivo del equipo al completo, sobre todo de Malcolm Brogdon y Matthew Dellavedova. Toronto no superó el 29.1 por ciento de los lanzamientos en los que sus jugadores encontraron oposición. Los canadienses se ahogaron en la intensidad atrás de los Bucks y Kyle Lowry tocó fondo por primera vez esta temporada con cuatro puntos anotados. No fue el único en sufrir los achaques de solidez de sus rivales, ya que junto a DeMar DeRozan fueron capaces de anotar tan solo una canasta cuando Brogdon y Dellavedova eran sus defensores (1-de-14), según datos del departamento de estadísticas de ESPN.

Las consecuencias fueron notorias y es que además de contener a los jugadores más importantes de los Raptors, los Bucks ganaron en la velocidad de ejecución. ‘Ante’ logró varios puntos rápidos y cuando el ataque se construyó de manera más pausada, el alero fue capaz de penetrar a canasta sin complejos. Ocho de sus puntos fueron a raíz de penetraciones, de líneas rectas trazadas sin importar quién fuera el defensor. El grupo engrandeció al individuo y todos salen ganando. El griego no vive de la defensa de sus compañeros, sino que su aporte es también sensacional a la hora de cubrir a jugadores con diferentes virtudes.

Los ejemplos son varios tras intensificar su presión sobre jugadores como P.J. Tucker, Ibaka, Patrick Patterson , Jonas Valanciunas, DeRozan, DeMarre Carroll y Cory Joseph. Todos ellos sufrieron a Antetokounmpo y entre todos solamente anotaron ocho puntos cuando le tuvieron delante.

La estrella de los Bucks se ha metido a la afición en el bolsillo gracias a una combinación de trabajo sucio y momentos para enmarcar. Sus clavadas durante el Juego 1 fueron espectaculares tras volver loco a Carroll, Ibaka, Lowry o todos y alguno más a la vez. Anotó desde lejos, absorbió dobles marcas para sacar el balón para que algunas de sus asistencias (tres) acabaran en triples y con todo ello y más consiguió deslumbrar de nuevo al mundo de la NBA. Con 22 años de edad Antetokounmpo está siendo providencial.