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Tom Haberstroh | ESPN.com 102d

La lesión de Isaiah Thomas es posiblemente peor de lo que piensas

ISIAH THOMAS GRITÓ, y luego desapareció entre los cuerpos. El base de los Boston Celtics, de 5 pies, 9 pulgadas de altura, había chocado con Karl-Anthony Towns en el aire, uno de cuatro defensores de los Minnesota Timberwolves que habían intentado detener el salto de Thomas a principios del tercer periodo en un enfrentamiento escenificado el 15 de marzo. Por un momento, Thomas no se podía ver en la transmisión de televisión, opacado por Towns, Andrew Wiggins, Brandon Rush y Gorgui Dieng.

Al caer el balón a un lado sin el silbato del árbitro, Thomas tambaleó en el tabloncillo del TD Garden y cayó boca abajo, a centímetros de los pies de un camarógrafo que se encontraba sentado. Luego Towns, el hombre de mayor tamaño en la cancha, perdió su equilibrio y colapsó hacia la espalda de Thomas, presionando al cuerpo del jugador aún más fuerte en el tabloncillo.

Esto fue lo que ocurrió, de acuerdo a la organización de los Celtics, al momento en el cual Thomas sufrió la lesión que se agravaría y empeoraría una y otra vez durante los siguientes meses... Y que luego dificultaría un cambio de alto nivel con los rivales Cavaliers.

En ese momento, la lesión no parecía molestar a Thomas, quien siguió jugando sin ninguna señal de haber quedado cojeando. Entonces, con apenas menos de un minuto para terminar el tercer periodo, Thomas caminaba con tambaleos hacia la banca, tomando su rodilla derecha con ambas manos.

Inmediatamente después de la conclusión del partido, no hubo mención alguna de una lesión de cadera. A la tarde siguiente, los Celtics anunciaron por Twitter: “Isaiah Thomas no viajará este fin de semana a Nueva York y Filadelfia. Está fuera de acción con un hematoma en su rodilla derecha #NEBHInjuryReport”. (La etiqueta representa la sociedad de los Celtics con el New England Baptist Hospital, donde ejerce el médico jefe de los Celtics, el Dr. Brian McKeon). Al día siguiente, el entrenador de los Celtics Brad Stevens reiteró a los periodistas que Thomas había sufrido una lesión en su rodilla, sin mención de un desgarre.

“Lo pudimos ver tomando cuidado (de su rodilla) un poco en ese momento”, dijo Stevens. “Se sintió bien durante el resto del encuentro. Le dolía mucho y se amorató en la noche (del jueves), y esperamos tenerlo de vuelta después del viaje. Esas lesiones óseas son un poco impredecibles”.

Luego de dos partidos sentado con lo que fue denominado como lesión de rodilla por el equipo, Thomas volvió a la cancha y promedió 27.8 puntos por partido por el resto de la temporada regular, comandando a los Celtics a tomar el primer sembrado de la Conferencia del Este por primera vez desde su campaña por el campeonato en 2008.

Lo visto durante la carrera de Thomas en los playoffs pudo haber sido una de las postemporadas más dañinas en lo emocional y lo físico en memoria reciente. El día previo al Juego 1 del choque en primera ronda contra los Chicago Bulls, Thomas

conoció que su hermana menor falleció en un accidente automovilístico en Washington. Durante el primer cotejo contra los Washington Wizards en las semifinales de conferencia, Thomas perdió uno de sus dientes frontales luego de un codazo no intencional por parte de Otto Porter, por lo cual requirió cirugía a fin de reemplazarlo y arreglar otros dos dientes que se habían salido de su puesto. Jugó a pesar de los problemas dentales y anotó 33 puntos con 9 asistencias en el triunfo. No dejó de jugar un solo partido.

Después, tras un anémico 28 por ciento de tiros durante los primeros seis períodos contra los Cleveland Cavaliers en las finales de conferencia, Thomas no participó en la segunda mitad de una derrota abultada en el Juego 2 en Boston, debido a lo que el equipo informó era un desgarre en la cadera derecha. Previo al Juego 3, los Celtics emitieron el siguiente comunicado:

“Los Boston Celtics anunciaron hoy que Isaiah Thomas se perderá el resto de la postemporada de este año, tras un re agravamiento de una pinzada en el femoral-acetábulo derecho con desgarre del cartílago en la articulación del labrum de la cadera ocurrida durante el Juego 2 de las Finales de la Conferencia del Este contra Cleveland. Thomas se lesionó inicialmente su cadera durante el tercer cuarto del partido de los Celtics contra Minnesota el 15 de marzo, lo cual lo obligó a perderse los dos encuentros sucesivos de la temporada regular. La lesión empeoró durante el Juego 6 de las Semifinales de la Conferencia del Este en Washington el 12 de mayo”.

Fue la primera vez en la cual el equipo reconoció públicamente la ocurrencia de un desgarre en la cadera, aunque ahora atribuían su ausencia de dos partidos en marzo por el desgarre del labrum de la cadera, no en el desgarre de la cadera derecha que había sido el diagnóstico oficial del equipo en marzo. Si bien los Celtics habían hecho públicas las lesiones de Kelly Olynyk y Avery Bradley en sus caderas durante los playoffs, la situación mucho más seria de Thomas en su labrum no se había hecho del conocimiento del público hasta tanto su campaña concluyó. Fue, en perspectiva, una pista que indicaba que no todo con respecto a esta lesión era, quizás, lo que aparentaba ser.

Luego de consultar con especialistas y doctores en la nómina del equipo, Thomas, quien declinó comentar para este artículo, decidió no someterse a cirugía en su labrum de la cadera, dedicándose entonces a descansar y a la rehabilitación durante el verano. En julio, se produjo una noticia asombrosa para los seguidores por mucho tiempo de los Celtics: el equipo decidió prescindir de los servicios del entrenador atlético en jefe Ed Lacerte y su entrenador de musculación y acondicionamiento, Bryan Doo, dos hombres cuyo tiempo de servicio suma más de cuatro décadas con la organización. La semana pasada, se produjo una sorpresa aún mayor: Los Celtics enviaron a Thomas a Cleveland en la negociación más importante del verano.

HE AQUÍ UN HECHO CURIOSO con respecto a los desgarres en el labrum de la cadera: Muchas personas ni siquiera sienten cuando se desprende. Los labrums son hechos de cartílago, los cuales no tienen nervios que den una señal cuando las cosas andan mal. Lo que la gente sí puede sentir son los huesos de la unión de la cadera chocar una vez que el tejido que se encuentra entre ambos (el labrum) comienza a sufrir.

Todo ello hace que la condición de Thomas se haga difícil de diagnosticar, y ello aumenta las interrogantes con respecto a cuándo éste comenzó a lesionarse. Posiblemente haya sido en diciembre pasado.

En términos legos, la compresión femoral-acetabular se produce cuando la cabeza del fémur (una pelota) y el acetábulo (el conector) chocan unos con otros (incidencia) cuando no deben. El labrum, cuando está saludable, mantiene la conexión estable al momento en el cual debe rotar y ser empujado en diferentes direcciones. Thomas, de 28 años y 5 pies, 9 pulgadas de altura, requiere toda la agilidad y estabilidad que puede tener a fin de maniobrar alrededor de defensores como un cangrejo equipado con nitro-impulsores. A finales de mayo, Thomas reveló a Chris Forsberg de ESPN que los doctores conocían por algún tiempo que sus huesos de la cadera no tenían condición normal. “Como si tuviese un hueso extra o algo así, es jerga médica”, dice Thomas. “No entiendo lo que dicen”.

La compresión ocurre a menudo debido a materia ósea extra que hace que esa conexión entre ambas partes de la cadera se produzca de forma impropia. Esa compresión femoral –acetabular puede ser severamente dolorosa, especialmente en la ingle y limitar la movilidad.

“La mayoría de las personas con compresión en la cadera experimentan dolor en el área inguinal durante o después de hacer flexión en la rodilla, por ejemplo, al correr, saltar, o sentarse por mucho tiempo”, dice un documento de la Clínica Mayo.

Debido a su proximidad tan cercana a la ingle, se puede confundir la compresión fémur – acetábulo con problemas del músculo inguinal. Así le ha ocurrido a muchos atletas durante décadas, de acuerdo al Dr. Marc Philippon de la Clínica Steadman en Vail, Colorado. Desde 2010, se han producido 13 cirugías documentadas a fin de reparar labrums desgarrados en las caderas de jugadores de la NBA, muchos de ellos con comprensión femular – acetabular. Nueve de esas 13 cirugías fueron hechas por Philippon, de acuerdo a un rastreo hecho por ESPN.com.

“En el pasado, a veces sólo lo llamaban un desgarre en la ingle y pensaban que se mejoraría con el tiempo”, dijo Philippon a ESPN.com. “Pero, en realidad, varios de estos desgarres son el resultado de algo malo que ocurre en la articulación. Ese es el por qué ahora llama aún más la atención”.

Philippon no ha visto la cadera de Thomas. Ha leído con respecto a su condición sólo en lo que se informa en los medios de comunicación. No obstante, ha efectuado cirugías artroscópicas en labrales en los casos de LaMarcus Aldridge en 2005 y 2012, al igual que con Alex Rodriguez en 2009. Igualmente, fue el cirujano de Jonny Flynn en 2010 y en tres de las operaciones en la cadera de Gerald Henderson (Henderson se encuentra actualmente rehabilitando sus caderas esta temporada muerta y aún no consigue contrato). Flynn, de 6 pies de altura, un base de menor tamaño como es el caso de Thomas, fue al quirófano en julio de 2010 tras su temporada de novato. El ex seleccionado No. 6 del draft jugó su último encuentro en la NBA una semana después de su cumpleaños 23 en 2012. Martell Webster luchó con una serie de lesiones en la espalda antes de desgarrarse el labrum de la cadera. Incluso, utilizó gafas en la cancha para mejorar su visión y reequilibrar su postura evitando dolor en su cadera lesionada. Al final, Webster se sometió a una cirugía en noviembre de 2015 a fin de reparar un desgarre parcial en el labrum de su cadera derecha. Han pasado 21 meses y el jugador de 30 años no ha sido contratado desde entonces.

NO TODOS LOS DESGARRES EN EL LABRUM DE LA CADERA acaban con la carrera de quien lo sufre, y cada atleta responde de manera diferente a la cirugía. La historia de LaMarcus Aldridge es de éxito, de cierta manera. Durante su campaña de novato en Texas en 2005, Aldridge se sometió a una cirugía con el fin de reparar un desgarre en su cadera derecha. Tras una temporada muerta de rehabilitación tras la operación, Aldridge regresó el siguiente mes de octubre a tiempo para promediar 21.1 puntos y 9.1 rebotes por partido en una temporada digna de un All-Star. Tras dos cirugías en su cadera, Aldridge sigue siendo un hombre importante en el mundo del baloncesto.

No obstante, si Thomas decidiera pasar por el bisturí, el cronograma no sería ideal para los Cavaliers. El periodo de recuperación promedio tras una cirugía para reparar un labrum es mayor a seis meses. Una cantidad de tiempo así pondría a Thomas de vuelta en el tabloncillo a mediados de marzo si se sometiera mañana a una cirugía. Sin embargo, las recuperaciones de estas cirugías han durado incluso 10 meses, como fue el caso de Wilson Chandler en 2015 (su segunda cirugía en el labrum de la cadera en cuatro años). Cada día que Thomas se atrasa en su decisión podría empeorar las cosas. Para un LeBron James con 32 años y deseoso de destronar a los Golden State Warriors (y además pensando que tendrá que hacerlo sin la ayuda de Kyrie Irving) esta situación no es mejorable. Tanto los Cavaliers como los Celtics declinaron comentar para este artículo.

La evidencia muestra que, cuando se trata de someterse a una cirugía, mientras más pronto, mejor. De acuerdo a un estudio reciente de la Steadman Clinic en el American Journal of Sports Medicine, los atletas que han tenido carreras más largas después de una cirugía tendieron a contar con una duración menor de los síntomas antes de pasar por el bisturí. En otras palabras: no hay tiempo que perder.

Además de Philippon, tres otros cirujanos (el Dr. Thomas Bird del Nashville Hip Institute, el Dr. Bryan Kelly del Hospital of Special Surgery en Nueva York, y el Dr. Carlos Guanche del Southern California Orthopedic Institute) han efectuado cirugías artroscópicas en jugadores de la NBA a fin de reparar desgarres en el labrum de la cadera. El Dr. Byrd declinó comentar para este artículo, basándose en su consultoría activa de Thomas. En Nueva York, Kelly también ha estado laborando con Thomas durante su recuperación, de acuerdo a un informe de Adrian Wojnarowski de ESPN.

“Ni un solo doctor me ha dicho que esta lesión perjudicará mi carrera”, Thomas le comentó a Wojnarowski la semana pasada. “La cirugía, en este caso, no era la mejor opción. Me agravé en marzo cuando Karl-Anthony Towns (de Minnesota) cayó sobre mí. Seguí jugando y empeorándome, hasta que no pude jugar más en la temporada pasada”.

Philippon dice que hay una multitud de factores que influyen en el calendario para un regreso al juego. La más predecible es el daño del cartílago en la cadera, en el caso de Thomas, no se conoce públicamente. Sin embargo, puede ser peor para ciertos tipos de atletas. La investigación de Philippon entre jugadores de la NFL indican que los hombres de línea tienen mayor dificultad recuperándose de los desgarres del labrum de la cadera. ¿Por qué? Porque ellos literalmente se agachan y flexionan como parte fundamental de su posición, lo cual incrementa el problema.

Un atleta que juega en posición agachado o de sentadillas puede tener mayor tendencia a sufrir lesiones en la cadera. Aunque no existe un estudio exhaustivo sobre los jugadores de la NBA, los aleros no han quedado bien parados en la pequeña muestra de pacientes. Flynn es un ejemplo de ello, pero también lo es Michael Carter-Williams. El ex novato del año se sometió a una cirugía a fin de reparar un labrum desgarrado en su cadera izquierda en marzo de 2016 y ha confrontado dificultades a fin de retomar su nivel de juego previo a la lesión. La pasada temporada en Chicago, Carter-Williams promedió 6.6 puntos por partido con un porcentaje de tiros de 36.6 y no recibió una extensión contractual (Firmó un contrato por un año y $2.7 millones con los Charlotte Hornets).

Un médico deportivo le comentó a ESPN.com que los problemas en la cadera para los aleros son particularmente preocupantes debido a su posición de agache a la hora de tomar un rol defensivo, al igual que las exigencias de agilidad muy intensas que la posición conlleva.

Otro factor clave para la recuperación del labrum de las caderas es la presencia de trauma en la articulación de la cadera (caída o colisión) o un evento específico (una caída extraña) que causó dolor. En el caso de Thomas, los Celtics han atribuido el caso al trauma del 15 de marzo, cuando Towns cayó sobre Thomas, quien ya estaba lidiando con una anormalidad en los huesos de sus caderas. Philippon dice que se

han producido casos en los cuales un jugador decida no ir al quirófano, como es el caso de Thomas. Pero eso depende de los daños producidos en el cartílago.

“Si cuentas con un paciente que tiene una lesión aguda y daño en el cartílago, pienso que es mejor intervenir más temprano que tarde”, dice Philippon, “porque mientras más se espera con estas lesiones, esto tiende a producir mayores problemas”.

Hay jugadores que han decidido no ir al quirófano y han tenido éxito. Sin embargo, los ejemplos en la vida real son difíciles de documentar debido a los acuerdos de confidencialidad existentes entre médicos y pacientes. Philippon afirma que “muchos jugadores” le consultan por desgarres en sus caderas, pero no lo solucionan quirúrgicamente y nadie oye al respecto.

Hay intangibles, tales como el estatus contractual y la competencia por una posición que pueden dificultar las decisiones para los jugadores que podrían esperar un lucro importante si pueden conseguir unos meses de juego al mayor nivel. Inevitablemente, los jugadores que se encuentran cerca de un año para definir su estatus contractual podrían decidir evitar la cirugía y resistir. Pero las caderas solo pueden resistir cierta carga.

“Si es un año para definir estatus contractual, puedo entenderlo”, dice Philippon. “Pero, si juegas con una cadera lesionada y terminas con un problema mayor, no sé qué tan buen contrato vas a obtener”.

Thomas podría convertirse en agente libre el próximo verano y no ha sido discreto al respecto.

“Mejor que busquen el camión blindado”, dijo Thomas a CSNNE.com en julio de 2016, refiriéndose a los Celtics. “Le están pagando a todos los demás. Debo conseguir algo”. Thomas reiteró esa idea incluso tras su lesión en la cadera, publicando en redes sociales en julio pasado una imagen de unas sandalias personalizadas a sus pies con el dibujo de un camión blindado en un par y una pila de dinero en el otro. El mensaje bajo la foto de las sandalias con el camión blindado decía: “¡Qué lentitud!”

Menos de un més después, los Celtics despacharon a Thomas con destino a su mayor rival.

EL COTEJO DEL 15 DE MARZO (en el cual los Celtics indican que Thomas se lesionó) difícilmente fue la única ocasión en la cual Thomas sufrió una lesión durante la pasada temporada. Tras jugar 103 partidos consecutivos de temporada regular con los Celtics, Thomas se lesionó en el encuentro del 5 de diciembre contra los Rockets, una lesión que en el contexto de todo lo anterior luce interesante.

57 segundos antes del silbato de medio tiempo, y con una ventaja de los Rockets de nueve puntos, James Harden pasó la pelota a Eric Gordon, quien era perseguido ávidamente por Thomas.

El balón se acercaba a las manos de Gordon y Thomas saltó de un sprint y le alejó el balón retorciéndose en el aire, cayendo fuertemente sobre su pie derecho. Tras marchar en reversa de forma extraña, Thomas inmediatamente tomó su pierna derecha. Los comentaristas de los Celtics en la transmisión televisiva inmediatamente notaron lo ocurrido con el base.

“Eso no está bien”, dijo Brian Scalabrine. “Hizo una jugada importante con ese balón, pero esas son las cosas que te hacen temer”.

Thomas siguió jugando. Dos jugadas después, se puso lejos del arco e hizo una rápida cesta de tres puntos.

“Creo que está bien”, afirmó Scalabrine. “Cada vez que un hombre toma su pierna tras una jugada sin contacto, me pongo nervioso”.

El día después del partido, en medio de un viaje en la carretera, Thomas voló de regreso a Boston a fin de recibir tratamiento para lo que el equipo denominó un desgarre en la ingle. No participó en el partido del miércoles en Orlando y el jueves, el presidente de operaciones de baloncesto de los Celtics, Danny Ainge, comentó a emisoras de radio locales que Thomas había recibido una inyección de plasma en su muslo derecho, esperando que le ayudase a sanar más rápidamente. “Me come vivo el no poder participar, no poder jugar, pero debo ser inteligente al respecto porque no deseo que esto siga perjudicándome por el resto de la temporada”, le indicó Thomas a reporteros en ese momento.

Tras 10 días de descanso y cuatro partidos perdidos, Thomas regresó el 16 de diciembre contra los Hornets, iniciando una cadena de 10 partidos en la cual promedió 31.5 puntos por partido. Aproximadamente cuatro meses después, los Celtics informaron que Thomas se había desgarrado el labrum en la cadera derecha, la misma que había requerido esa inyección de plasma para lo que oficialmente se había indicado era un desgarre inguinal.

Entonces, ¿fue aquél desgarre inguinal de Thomas en diciembre el momento en el cual se desgarró el labrum del hombro por primera vez?

“Es muy probable”, dice Guanche, quien ha efectuado más de 3.000 reparaciones de desagarre de labrum de la cadera, en una carrera médica de más de 20 años. “Desearía tener un dólar por cada paciente que me ha dicho, ‘me han tratado por un desgarre inguinal por X cantidad de días, semanas, meses, un año, o etcétera’ y termina siendo un desgarre del labrum del hombro”.

Fuentes ligadas al equipo reafirman que el despido de Lacerte no tuvo relación con la forma en la cual manejaron la lesión de cadera de Thomas y que se creó un plan a

fin de reformar su staff de ciencia deportiva y entrenamiento con mucha antelación a la lesión de Thomas. Sin embargo, la forma en la cual los acontecimientos se sucedieron produjo interrogantes suficientes para los Cavaliers, quienes presionaron el botón de pausa en las conversaciones para un tentativo canje la semana pasada, eventualmente entregándoles una selección extra en el draft (futuro puesto en segunda ronda) como parte de la negociación. Los Celtics, o bien no estaban conscientes o no habían revelado la lesión de Thomas durante meses, despidieron al trainer del equipo y luego cambiaron a Thomas.

Aunque la situación de la cadera de Thomas fue apenas hecha pública en mayo pasado, fuentes ligadas a la NBA indicaron a ESPN.com que la organización de los Celtics no tenía certeza del momento en el cual se produjo el desgarre del labrum o precisamente por cuánto tiempo Thomas jugó con ella. La colisión con Towns el 15 de marzo fue una posible agravante, pero sigue siendo poco claro el momento inicial del desgarre.

A la distancia, dadas las circunstancias, Guanche se mostró sorprendido de ver que Thomas había decidido no someterse a la cirugía en mayo.

“Ese hubiese sido el momento apropiado para arreglarlo”, dice Guanche. “Corrió un riesgo”.

Mientras tanto, en Cleveland, los Cavaliers siguen en modo de espera con Thomas, quien aún no ha sido presentado con su nuevo equipo. Cleveland se encuentra, nuevamente, a la caza de un campeonato, pero aún está por verse si Thomas puede estar lo suficientemente saludable a fin de unirse a esa búsqueda. De las 13 cirugías hechas a jugadores por desgarres en labrum de la cadera, ninguna fue hecha en un jugador de la estatura de Thomas. Ninguno era candidato al Más Valioso, ni se unía a un equipo contendor por el título. Todo esto es algo nuevo y sin precedentes.

Lo que sí es cierto, es que los desgarres del labrum de la cadera son en ocasiones imperceptibles, en muchas situaciones se esconden, son fácilmente mal diagnosticados y también son desestimados… Y han acortado carreras deportivas, o las han interrumpido por completo.

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