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Lonzo Ball regresa a Las Vegas buscando dar un salto de calidad

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De costa a costa la maravilla de Lonzo Ball (0:31)

Lonzo Ball conduce el balón desde la zona defensiva hasta la rival para lograr una bandeja, mientras dibuja una falta. Magic Johnson responde con un aplauso desde la primera fila. (0:31)

EL SEGUNDO, California – Tras varios meses, Rob Pelinka seguía buscando las palabras correctas a fin de poder describir lo que vio y vivió durante la Liga de Verano de Las Vegas en julio pasado.

El Gerente General de los Lakers vio a Lonzo Ball llenar a la nómina de los Los Ángeles Lakers de la liga de verano, repleta de jóvenes promesas de la NBA y a las multitudes que noche a noche llenaron el Thomas and Mack Center con una energía y emoción que aún tiene emocionado al veterano agente.

“Las Vegas fue una experiencia asombrosa”, expresó Pelinka en la víspera del inicio del campamento de entrenamiento de los Lakers. “La energía que llenaba ese edificio… Tengo 20 años metido en la NBA, (y) nunca experimenté esa clase de energía en partidos de liga de verano. Hay que capturar ese relámpago que sentimos allí, meterlo en una botella y cargar con él de ahora en adelante. Lo sentimos a diario (en los entrenamientos veraniegos). El latir del corazón y el alma del equipo de los Lakers es lo que ocurre en esa cancha”.

Ese “latir del corazón y alma” fue alimentado por Ball, quien comenzó algo a mediados de julio cuyo ímpetu sólo ha crecido a nivel de avalancha. Este domingo, Ball y los Lakers regresan a Las Vegas para jugar un encuentro de pretemporada contra los Sacramento Kings.

Ball (lesionado con un tobillo ligeramente torcido), es considerado como duda para estar en juego y bien podría perderse otra oportunidad de enfrentarse al base rival De’Aaron Fox. Ball no se enfrentó a Fox en la liga de verano, cuando los Lakers lo dejaron descansar debido a una lesión en su ingle, que le impidió concretar un choque con altas expectativas.

Independientemente de lo que ocurra este domingo, Las Vegas muy probablemente será siempre un lugar especial para Ball. Después de todo, allí es donde todo comenzó para el segundo seleccionado del draft de la NBA. Ball pudo haber tenido un lento arranque en la liga veraniega, experimentar dificultades con su habilidad de anotar y, sin embargo, terminó con fuerza, registrando par de triples-dobles con cuatro juegos contando al menos 10 asistencias y un promedio de 16.3 puntos, y lideratos de la liga de verano con 9.3 asistencias, 7.7 rebotes, 2.5 robos y 1.0 bloqueos por cotejo.

A pesar de no haber participado en el partido por el campeonato con una molestia en su pantorrilla, el novato de 19 años de edad fue designado como Más Valioso del circuito veraniego. Fue el primer jugador en la historia de la Liga de Verano de Las Vegas con más de un partido con al menos 10 asistencias. Y ningún otro novato ha registrado un triple-doble en Las Vegas, de acuerdo a la información de ESPN Datos.

“Facilitador y pasador de élite, hace que todos se vea mejor”, afirmó un veterano evaluador de talentos en la Liga de verano tras haberlo visto apenas en par de oportunidades, lo cual fue suficiente para estar convencido con el novato de los Lakers. “Si haces lo que se supone debes hacer, te dará el balón justo a tiempo. Es increíble. No hay ninguna decepción de mi parte… Este chico es especial. Me recuerda a Jason Kidd”.

“Algo que hacen los grandes pasadores es tomar una imagen mental”, prosiguió el evaluador de tantos. “Toma el rebote, y mira y crea una imagen. Mira a los otros bases. (Ball) mira la cancha y crea una imagen súbitamente. Los otros (bases) no hacen algo así. Eso es lo que él hace. Como (lo hacía) Jason”.

Varios entrenadores y Gerentes Generales vieron muchas similitudes entre Kidd y Ball en la liga de verano. No se trataba solamente de la mentalidad “pasar primero” que les recordaba a Kidd. Se dieron cuenta que Ball tiene la inclinación de mover el balón inmediatamente por la cancha y disparar, a veces, pases a tres cuartas partes de la cancha por encima de los estirados brazos de los defensores y a las manos de sus compañeros para así facilitarles una clavada.

Un pase en particular maravilló a la multitud y hasta al presidente de los Lakers Magic Johnson, quien se puso de pie y aplaudió luego de ver a Ball perseguir un balón perdido cerca del punto medio de la cancha y superar a un jugador de los Dallas Mavericks que se le acercaba antes de súbitamente pasarla a su compañero Alex Caruso, quien hizo la clavada.

El entrenador de los Lakers en la liga de verano, Jud Buechler, tres veces campeón de la NBA quien jugó durante 12 años, proclamó que Ball “ya es uno de los mejores pasadores que he visto a este nivel”. Recuerden que el base apenas había jugado tres partidos en Las Vegas.

“Es sumamente bueno”, expresó un entrenador de la Conferencia del Este en aquél entonces en Las Vegas. “Cuenta con un sexto sentido, otro sentido. Ciertos hombres tienen un sentido adicional, una habilidad más a fin de entender el juego. Y él cuenta con una gran comprensión, gran sentido de anticipación”.

“No puedes explicarlo, pero hay algo especial allí”.

Ball tenía mucha presión a su alrededor. Su debut estaba rodeado de altas expectativas no sólo por su talento en sí, sino porque su padre, LaVar Ball, había creado conmoción alrededor del base con sus comentarios extravagantes con respecto a la calidad de su hijo y cómo será considerado uno de los mejores de todos los tiempos, una vez que su carrera haya concluido.

Existe mucha curiosidad con Ball, y por ello, los aficionados llenaron el Thomas and Mack. Ball y los Lakers agotaron la boletería al mediodía en la fecha antes que el base jugara su segundo compromiso contra Jayson Tatum, tercer seleccionado del draft, y los Celtics. Fue la primera vez en la historia de 14 años de la liga de verano de Las Vegas agotó sus entradas con un día de anticipación. La liga tuvo un récord de asistencia general de 127.843 personas.

El base, de 6 pies, 6 pulgadas de altura, incluso provocó que otras personalidades de la NBA que estaban ausentes en Las Vegas, sintonizaran los partidos.

“El hecho que estoy viendo este partido te indica lo bueno que es”, escribió en un mensaje de texto un coach asistente de la Conferencia del Este, mientras veía a Ball jugar por televisión. “Es divertido verlo… Puedo ver a Kidd todo el tiempo cuando lo miro a él”.

No sólo su juego en la cancha despertó la atención de todos en Internet. Su decisión de qué zapatillas usar parecía ser un tema viral en cada partido. No sólo usó los calzados marca Big Baller de su familia sino Jordan, Nike, Adidas y Under Armour. La gente no sólo se preguntaba cómo jugaría (hasta LeBron James en una ocasión fue a verle jugar) sino cuáles serían los zapatos que vestiría en cada encuentro.

Ball, de hablar calmado, ciertamente tenía mucho que demostrar y respaldar con su juego en la liga de verano. Toda la atención que le rodeaba era incluso sentida por sus compañeros.

“Nada realmente (lo afecta)”, expresó Kyle Kuzma, también escogido en la primera ronda del draft, con respecto a su compañero y amigo cercano. “(Ball) es realmente humilde”.

“(Sin embargo) creo que (la forma cómo jugó) le dio cierta seguridad”, prosiguió Kuzma. “Tiene mucha presión encima, obviamente, porque todos quieren hablar de él. Por ello, venir y ganar, es algo grandioso”.

Ball, ciertamente, no decepcionó. Su pasión era contagiosa y eventualmente se sentía en el resto de sus compañeros de los Lakers en el parqué, jugando un tipo de baloncesto inusualmente emocionante por lo poco que se ve en partidos de liga de verano. Si bien ganar la liga fue algo muy positivo para unos Lakers llenos de jóvenes y en modo de reconstrucción (que buscan cambiar su cultura tras cuatro temporadas desastrosas consecutivas con al menos 55 derrotas), los ejecutivos del equipo querían ver lo que Ball podía demostrar, y lo constataron rápidamente.

“Demostró que es capaz de actuar a este nivel”, dijo el coach de los Lakers Luke Walton al ser preguntado con respecto a lo que pudo conocer de su base en Las Vegas. “Sé que es la liga de verano y que no se juega contra (veteranos de la NBA), sin embargo, es un ganador. Realmente lo es. Hace que sus compañeros sean mejores, les encanta jugar con él. Hace que uno se emocione de estar en el gimnasio”.

“Cuando está jugando al baloncesto, es divertido sentarse a verlo”, prosiguió Walton. “Eso es lo que aportará a nuestro equipo. Al igual que el resto de los novatos, tiene muchas cosas en las cuales trabajar. No obstante, los intangibles con los que cuenta, la forma en la cual juega al baloncesto, es muy especial”.

Indudablemente, hay áreas en las cuales Ball puede mejorar. Convirtió 10 de 42 intentos desde la línea de 3 puntos (23.8 por ciento). Algunos oponentes, como los Clippers, optaron por hacer que sus defensivas alejaran a Ball del aro, siendo un hombre que tuvo 55.1 por ciento de tiros en general y 41.2 por ciento en encestes de 3 puntos en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). El base igualmente tuvo 23 pérdidas de balón en su haber.

“Vimos en la liga de verano que saltaba al aire y le sacaban dos o tres faltas ofensivas”, expresó Johnson. “Lo llamé a un lado y le dije: ‘Mira, eso es lo que van a buscar que hagas. Es mejor que te quedes con los pies en la cancha y tomes una decisión’. Tuve el mismo problema cuando empecé. Saltaba, tomaba una decisión, el hombre no se movía, y me cantaban la falta ofensiva. Hablamos de esas cosas, del pick-and-roll”.

Al igual que Johnson, Ball mostró la capacidad de mejorar el nivel del juego de sus compañeros siendo generoso con los pases.

Siendo fiel a su manera calmada, Ball consideró sus dos semanas en Las Vegas “sumamente divertidas”.

“Fui allí y jugué el baloncesto que sé jugar”, dijo Ball el viernes. “Comencé lentamente, terminé con fuerza. Eso fue todo”.

Si bien el juego en la cancha de Ball hace que varios vean similitudes entre éste y Kidd, la forma en la cual da crédito a sus compañeros y declina ser el centro de atención también despierta las comparaciones con el base estrella.

“Su compostura, su manera de ser, hace ver que siempre tiene el control de la situación y está consciente de lo que le rodea”, expresó Kidd con respecto a lo que vio en Ball durante la liga de verano. “Su porte, su capacidad de entender lo que el equipo necesita en ese momento y cómo facilita el juego para sus compañeros”.

“Cuenta con visión. Tiene una buena perspectiva. Compite para ganar. Si tienes esas cualidades, es más sencillo enseñarle a alguien como encestar. Sólo requiere tiempo. Y creo que, a su debido momento, será un jugador completo”.

Ball fue todo un éxito en su primera ocasión en Las Vegas. Y ello podría ser considerado todo un logro, considerando la presión que tenía a su alrededor, incluso antes de hacer su primer alley-oop a Brandon Ingram.

“Hicimos exactamente lo que se suponía debíamos hacer”, expresó LaVar Ball, quien se ha convertido en una celebridad a motu propio, con aficionados haciendo fila en las escaleras esperando poder tomarse selfies con el progenitor de Lonzo en el partido inaugural de la pretemporada de los Lakers en Anaheim. “Bienvenidos a la era Ball. Todos están llegando a la era Ball”.