<
>

En el Día Internacional de la Mujer, una joven pretende elevar el básquetbol en México

Mariana Valenzuela aprovechó mucho el campamento del Básquetbol Sin Fronteras, convocado durante el NBA All-Star en Charlotte, Carolina del Norte. nbae/Getty

MÉXICO - Mariana Valenzuela es una estrella naciente en el mundo del básquetbol que pasará este viernes, el Día Internacional de la Mujer, refinando su talento. Recientemente, Mariana estuvo en el Juego de las Estrellas de la NBA en Charlotte, Carolina del Norte - y la jooven aún no sabe cuál fue la mejor parte de la experiencia.

La quinceañera de Mazatlán dijo que se deleitó durante el concurso de clavadas desde las gradas del Spectrum Center. Se emocionó al ver a las jóvenes figuras de la NBA en el Rising Stars Challenge. El Juego de las Estrellas en sí fue un gran momento, claro está.

"Todo fue una gran experiencia, la verdad," dijo en entrevista con ESPN.com.

Valenzuela no sólo estuvo ahí para observar con el resto de los aficionados - sino que también fue para competir.

Como parte de la quinta edición del Basketball Without Borders Global Camp (Básquetbol Sin Fronteras), Valenuzuela formó parte de un grupo de 63 participantes de 31 naciones, seleccionados por su gran talento en el deporte, para jugar en Charlotte. Un trío de estrellas de la NBA se unió al evento como entrenadores honoríficos - Nikola Jokic de los Denver Nuggets, Nikola Vucevic del Orlando Magic, y Deandre Ayton de los Phoenix Suns. Ayton, la primera selección del Draft de la NBA en 2018, egresó de este mismo programa en el 2016.

"Fue muy padre conocer a niñas de alrededor del mundo que tienen el mismo sueño," dijo Valenzuela, la única mexicana en el evento. "Formar parte de algo así es un honor."

Este viernes, Valenzuela será una de 25 jóvenes latinoamericanas que participarán en el NBA Academies Women's Program en la Ciudad de México.

"Estamos emocionadas para enseñarles algo a estas chicas y compartir nuestra experiencia," dijo Allison Feaster, la ex jugadora de WNBA y graduada de Harvard. Feaster fungirá como instructora a partir del viernes, además de ostentar un puesto de desarrollo de talento con la NBA desde el 2018. "Se trata no nada más de que sean mejores jugadoras, sino mejores personas."

El sueño de Valenzuela es alcanzar la WNBA, la liga profesional de básquetbol femenil más importante. Para ayudarla a lograr dicho sueño, Basketball Without Borders sirve como semillero de talento junto a NBA Academies, el centro de entrenamiento oficial de la liga para jugadores fuera de los Estados Unidos. Desde el 2016, se han inaugurado centros en Australia, China, India, Senegal y México. En su segundo año, el NBA Academies Women's Program Mexico ya tiene historias de éxito. Karla Martínez, quien integró el campamento el año pasado, se llevó una beca para estudiar y jugar en la Universidad de San Diego en Estados Unidos tras su participación.

La mayor parte de los éxitos más altos del deporte mexicano han sido gracias a mujeres. A partir de los JJ.OO. de Syndey 2000, las mujeres han sido responsables de ganar 15 de las 27 medallas mexicanas, a pesar de ser solamente el 40 por ciento de la delegación de atletas. La golfista retirada y miembro del Salón de la Fama de la LPGA, Lorena Ochoa, es la única persona en ganar tres veces el Premio Nacional del Deporte de México.

Pese a los grandes logros por parte de las atletas mexicanas, aún hay deportes que necesitan de un empujón, como el básquetbol. Solamente cuatro hombres - Horacio Llamas, Jorge Gutiérrez, Gustavo Ayón y Eduardo Nájera - han llegado a la NBA. Ninguna mujer mexicana ha logrado llegar a la WNBA. Además, muy pocas han llegado a jugar en universidades de prestigio en los Estados Unidos.

Las mujeres mexicanas jamás han calificado para unos Juegos Olímpicos en la disciplina del básquetbol. La última vez que participó México en un mundial femenil de la FIBA fue en 1975 - jamás han terminado en el podio.

Bego Faz es ex jugadora de Fresno State y Duke. Terminó su carrera colegial como la Jugadora Defensiva del Año en la conferencia Mountain West en dos ocasiones.

Faz fue reclutada por Fresno State luego de un torneo internacional mientras formaba parte de la Selección Mexicana.

"Aquí hay mucho talento, pero nadie sabe dónde buscar o como proyectar [a esas jugadoras]," dijo la oriunda de San Luis Potosí en una entrevista con ESPN en 2017. Además, reveló las condiciones complicadas que se viven en el deporte femenil.

"Era muy difícil. A veces teníamos que esperar en el aeropuerto porque no teníamos uniformes o los boletos de avión pagados," dijo Faz.

Valenzuela, quien mide 1.89 de altura, quiere llegar más allá que las mujeres - como Faz - que han comenzado a abrir el camino.

"Me encantaría estar en una universidad buena de los Estados Unidos," dijo. "Yo sé que para llegar a la WNBA tengo que jugar en una escuela de la División I de la NCAA y hacerlo bien."

Valenzuela dice que siempre ha encontrado apoyo por parte de su familia, aunque este no sea el caso siempre en otros rubros de la sociedad.

"Necesitamos apoyo de todos en este país. De los medios, las familias, hasta el gobierno - todos," dijo.

Los enviados por parte de la NBA y WNBA están conscientes de las dificultades que enfrentan las jóvenes latinoamericanas, y de acuerdo a Feaster, en el campamento se espera que las entrenadoras sirvan de inspiración y apoyo para las jóvenes.

"Yo he jugado en otros países, he estado en España. Es un reto aprender otro idioma y otra cultura, y es una gran oportunidad para luego poder hacer una conexión con las chicas [que hablan español]," dijo.

Incluyendo a Valenzuela, el campamento de este viernes tiene a once mexicanas. Además, están representado países como Argentina, Brasil, República Dominicana, Chile, Colombia y Venezuela. Todas buscan desarrollar su nivel en la presencia de figuras como Natasha Cloud, jugadora de la WNBA y la ex entrenadora de la Universidad de San Francisco, Jennifer Azzi.

"Es una gran oportunidad para aprender y competir con otras jugadoras porque te ayuda a entender en que necesitas mejorar," dijo Valenzuela. "Necesitamos estos eventos para que la gente se dé cuenta del apoyo que se necesita para las mujeres."

Feaster está de acuerdo.

"Hacer esto en el Día de la Mujer manda un mensaje a las niñas para que sigan sus sueños y cumplan sus objetivos si trabajan duro," dijo. "Vi una camiseta que decía 'las niñas pueden hacerlo todo.' La verdad, de eso se trata todo esto. De que crean que pueden hacerlo todo.

Mientras Valenzuela veía a los mejores basquetbolistas del mundo jugar en Charlotte hace algunas semanas, su mente fantaseaba con estar algún día del otro lado y estar jugando mientras aficionados la observaban.

"Yo sé que puedo hacerlo," dijo. "Si sigo trabajando, voy a cumplir eso y mucho más."