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Nets: la lenta y constante reconstrucción se está adelantando a lo programado

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76ers recuperan confianza e igualan la serie 1-1 ante los Nets (1:43)

Con un tercer cuarto demoledor, Philadelphia logra la victoria por 145-123 sobre Brooklyn. Ben Simmons registró su segundo triple doble en playoffs, empatando en el segundo lugar en la franquicia con Charles Barkley. (1:43)

CORRÍAN LOS ÚLTIMOS DÍAS del mes de junio de 2017 y D'Angelo Russell se había acostumbrado a una rutina consistente en la temporada baja después de su segunda temporada con Los Angeles Lakers. Se trataba de un programa muy simple: sudar en tres entrenamientos distintos y volver a casa para así relajarse acompañado por varios amigos en la piscina.

“Era lo mismo, día tras día, todos los días”, contaba Russell. “Me iba de mi casa, entrenaba, me iba a otra parte, entrenaba. Hacía tres entrenamientos diarios. Y recuerdo haber hecho una fiesta, una fiesta en la piscina… todos los días, era una pequeña reunión, mis amigos y yo y cosas así, en mi casa”.

“Y en plena fiesta en la piscina (estábamos haciendo un asado), recibo la llamada telefónica”.

Eran los agentes de Russell. Tenían noticias de un posible canje.

El destino era desconocido, pero le comentaron que podía tratarse de uno de los dos equipos de la NBA que hacen vida en Nueva York.

“Que me mantuviera cerca de mi teléfono”, es el recuerdo que tiene Russell de las instrucciones que le dieron.

Sus agentes volvieron a llamarle pocos minutos después. En esta ocasión, acompañados por el presidente y gerente general de los Brooklyn Nets, Sean Marks, quien estaba en la línea. Russell se dirigía a Brooklyn.

Los Nets venían de sumar un total de 41 triunfos en las dos temporadas anteriores; no obstante, Russell no se sentía intimidado, sino emocionado por comenzar de nuevo, lejos de una franquicia de los Lakers (con el liderazgo del entonces presidente Magic Johnson) que días después tomaría en el draft al base Lonzo Ball como segunda selección, proveniente de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).

“Tenía mi sensación de que las cosas se dirigían a ese punto (hacia una separación de los Lakers)”, dijo Russell. “En esta liga, cuando cambian gerencias, uno no puede percibir bien cómo será tu futuro, ¿entiendes lo que quiero decir?”.

Si bien Russell cambió su residencia de la Costa occidental a la oriental, este canje lo envió de un equipo en reconstrucción a otro. Y vaya que los Nets estaban atascados en su proceso: Brooklyn carecía de las herramientas tradicionales para armar un equipo: puestos de selección de lotería.

Cuatro años antes de la negociación que llevó a Russell a los Nets, esta franquicia apostó en grande en el ahora tristemente célebre canje de 2013 con los Boston Celtics, cuya base eran Kevin Garnett y Paul Pierce. Fue un movimiento que cambió sustancialmente a la franquicia y que resultó en apenas una victoria en series de playoffs y le costó a Brooklyn tres puestos de selección en primera ronda y un cambio de puestos que terminaba convirtiéndose en la primera selección del draft de 2017 (la cual terminó siendo utilizada para hacerse con los servicios de Markelle Fultz).

Ahora, los Nets se encuentran de vuelta en los playoffs por primera vez desde su eliminación en la primera ronda en 2015. Y Brooklyn no desperdició un segundo en infundir temor a los Philadelphia 76ers, equipo tercer sembrado, robándose una victoria en el Juego 1 antes que una paliza propinada por los 76ers igualara la serie en la jornada del lunes.

Los Nets siguen siendo los menos favorecidos, aunque el hecho de que se mantengan vivos y jugando a mediados de abril es un testimonio que rinde homenaje a un proceso propio: la combinación de inteligentes movimientos a nivel de roster y fuerte planificación y paciencia por parte de Marks, el entrenador Kenny Atkinson y toda la organización.

El resto de la NBA se ha dado cuenta.

“El staff, los jugadores, todos lo han asumido. El sistema se encuentra presente”, indico el entrenador de los San Antonio Spurs, Gregg Popovich. “De forma lenta, pero segura, han armado su propia cultura”.

SERÍA SENCILLO para Atkinson decir que éste siempre supo que los Nets llegarían a estas alturas, que nunca perdió la fe entre tantas derrotas juntas. Sin embargo, hubo momentos durante su primera temporada (un calvario de torneo en 2016-17 en el cual sumaron récord 20-62), cuando Atkinson tuvo dificultades en confiar en la visión dentro de Brooklyn.

“Te mantienes cuestionándote”, afirmó Atkinson. “Al día siguiente, te sientes renovado, revitalizado y retomas la senda, pero tengo que ser honesto: Había dudas”.

Marks le aportó a Atkinson el desahogo que éste necesitaba durante los tiempos oscuros de la franquicia. 
“Sean es mi estabilizador”, dijo Atkinson. “Soy un poco más emotivo, me dejo llevar por los altibajos de la temporada que se juega a diario. Se trata de una persona con la cual me puedo desahogar, él me puede aconsejar”.

“La cualidad grandiosa de Sean: Ha sido jugador, es gerente y ha sido entrenador. Ha hecho scouting… Conoce bien cómo es todo el proceso”.

Bajo las ordenes del exgerente general Billy King, el entrenador Lionel Hollins y el técnico interino Tony Brown, Brooklyn solo consiguió 21 triunfos en la temporada previa a la llegada de Atkinson en 2016. El draft les dio muy poco consuelo (los Nets no han contado con un puesto de selección superior al número 22 desde 2010).

Con muchas derrotas y sin ninguno de los altos puestos de selección del draft que suelen acompañarlas, Marks y Atkinson trabajaron con lo que sí tenían a mano. Desde entonces, se ha producido un vendaval de movimientos discretos que, lentamente, han cambiado la suerte de los Nets:

Spencer Dinwiddie y Joe Harris firmaron contratos multianuales a salario mínimo y en términos favorables al equipo en 2016. Antes de la contratación de Harris por parte de los Nets, muchas gerencias dentro de la NBA cuestionaron si éste tenía nivel suficiente para pertenecer a la liga. Dinwiddie se encontraba jugando con su cuarto equipo de la NBA en tres temporadas. Ambos jugadores se desarrollaron hasta convertirse en colaboradores clave bajo las órdenes de Atkinson y desde entonces, han renovado con el club con sendos pactos multianuales.

“Muchas personas creían (que Harris) sería un jugador de profundidad en esta liga, que probablemente no se convertiría en jugador dentro de la rotación”, indicó el entrenador de los Dallas Mavericks Rick Carlisle. “Ahora, es titular. Se trata de un jugador que despertaría el interés de la mayoría de los equipos”.

Brooklyn negoció a Bojan Bogdanovic y a Thaddeus Young por sendos paquetes que incluían a cambio varios puestos de selección en primera ronda que fueron utilizados para hacerse con Jarret Allen y Caris LeVert, respectivamente. Young y Bogdanovic ahora son jugadores clave para la causa de los Indiana Pacers, pero Allen (octavo en la Conferencia del Este en bloqueos esta temporada, como ancla defensiva de Brooklyn) y LeVert se han convertido en piezas vitales dentro del núcleo joven de los Nets.

“Muchos chicos han pasado por un trayecto similar, tienen algo que demostrar”, afirmó Dinwiddie. “Y (estamos) jugando para una organización que nos dio realmente nuestra primera verdadera oportunidad en la NBA. Eso me hace sentir orgullo”.

Brooklyn no se encontraba en posición de atraer agentes libres cotizados con su poco espacio dentro del tope salarial, por ello Marks y Compañía utilizaron su capacidad para adquirir contratos con veteranos a gran escala (Kenneth Faried, DeMarre Carroll y Jared Dudley), obligando a los equipos a incluir puestos de selección en drafts futuros en dichos pactos (dos puestos de selección en primera ronda y tres en la segunda).

El canje que trajo a Russell a los Nets en 2017 ciertamente ha sido el movimiento de mayor perfil. Russell, quien se convertirá en agente libre restringido este verano, ha surgido hasta convertirse en All-Star por primera ocasión, apoyado en sus topes personales en promedios de puntos (21.1), asistencias (7.0) y porcentajes de enceste desde la zona (43.4) y la larga distancia (36.9).

En su totalidad, Brooklyn ha experimentado más éxito que decepción desde que Marks asumiera el cargo en sustitución de King, cuyo mandato como gerente general de los Nets terminó en enero de 2016.

Durante la época de King con los Nets, negoció 11 puestos de selección en primera ronda, hizo cuatro cambios de entrenador y destinó más de $123 millones al impuesto al lujo (incluyendo un récord de la NBA para la época de $90.6 millones en 2013-14). 
“El hecho de que pudieron salir del hoyo causado por el canje Pierce-Garnett tan rápido es digno de todo mérito”, indicó un ejecutivo de la Conferencia del Oeste. “Hay que darles crédito por mantenerse en su rumbo”.

Sobre la cancha, parte de la senda de regreso de los Nets ha consistido en identificar y adherirse a una mentalidad específica a ambos lados de la cancha: menor cantidad de cestas a rango medio para ellos y más para sus rivales.

Durante la temporada regular, Brooklyn concedió la segunda mayor cantidad de cestas a rango medio en la NBA e hizo la tercera menor cifra de dichos intentos. Los Nets ocuparon el quinto lugar en la categoría de intentos de tiros de campo de 3 puntos, concedió la sexta menor cantidad de triples convertidos y admitió el tercer menor porcentaje de tiros de campo de 3 puntos.

“Sin importar quién ha estado en la cancha con ellos, uno sabe que éste es el equipo de Kenny”, indica un scout de la Conferencia del Este.

El entrenador, en su tercer año en el puesto, sigue metido en la cancha con sus jugadores, producto de sus raíces como principal entrenador asistente de desarrollo de jugadores en Houston, Nueva York y Atlanta. Se mantiene humilde e introspectivo, características que le han hecho ganarse el afecto de sus jugadores.

“No soy un entrenador con 10 años de experiencia que dice: ‘Oigan, así es cómo se hace esto’. Sigo aprendiendo con los chicos y creo que ellos lo aprecian”, dice Atkinson. “Aquí no hay aires de grandeza”.

“Sé que tengo mucho que hacer como entrenador y ellos saben que aún tienen mucho que hacer como jugadores”.

DURANTE EL FIN DE SEMANA DEL JUEGO DE ESTRELLAS, Russell y Dwyane Wade están en un pasillo dentro del Spectrum Center en Charlotte, caminando de lado a lado cuando una cámara cercana capta su conversación.

"Sabes que eres uno de los mejores en este juego, ¿verdad?", Wade le dice a Russell. "¿Lo sabes bien?" Meses después, Russell sonríe cuando habla sobre el mensaje de Wade esa noche.

“Escuchas a un jugador de su calibre darte ese crédito y validación, es grande”, dijo Russell. “Escucharlo de tus compañeros frente a escucharlo de cualquier otra persona, solo saber que perteneces y saber que estás en una posición de ser genial, eso es lo que quiero ser”.

Russell ha cargado a los Nets por momentos cuando Dinwiddie y LeVert fueron marginados por lesiones. Y se ha convertido en el tipo de anotador que todos los equipos, incluso uno con el enfoque igualitario de Brooklyn, necesitan en los playoffs.

“Con el talento viene la responsabilidad, y él tiene mucha responsabilidad sobre sus hombros y está respondiendo fantásticamente”, dijo Atkinson.

Los compañeros de equipo señalan el trabajo de verano de Russell, que se centró en preparar su cuerpo para los rigores de la temporada. "Creo que ahora está viendo los resultados y corriendo con ellos”, dijo Carroll.

La temporada de carrera de Russell parece haber desactivado la narrativa que lo siguió desde sus días en los Lakers, una etiqueta de un líder pobre que carecía de madurez. Eso fue impulsado por Magic Johnson, quien cuestionó el liderazgo de Russell luego de cambiarlo a Brooklyn.

"Ignoré esa reputación (basada en lo que se dijo en los medios de comunicación)", dijo Atkinson. "Yo también estaba al acecho, ¿no? Es como una prueba. Eso ya no está en mi mente.

"Me gusta la persona, me gusta el jugador todos los días, más y más".

Russell estableció un récord de franquicia para triples (227), es el Net más joven en llegar al Juego de las Estrellas desde Buck Williams en 1981 y obtuvo más puntos de clutch que cualquier otro Net que no sea el total que logró Vince Carter en 2006-07.

"Es confianza", dijo Russell. "Confío en mis habilidades. Sé de lo que soy capaz".

Carroll dice que él también lo ve. El veterano se preguntó sobre el enfoque y el profesionalismo de Russell antes de compartir un vestuario con él. Ya no.

“Antes pensaba que era como un patán. Ahora está junto a mí todo el tiempo (en el vestuario)”, dijo Carroll. "Tiene un buen corazón. Todas estas cosas que la gente dijo sobre él, realmente no lo conocen a nivel personal".

"A veces puedes hacer cosas y pueden explotar con una luz más grande de lo que esperabas. Creo que algunas de las cosas que él lamenta. Pero creo que al final del día, él viene a Nueva York, un escenario diferente, teniendo buenos veteranos alrededor, un buen grupo a su alrededor, ahora él entiende dónde se encuentra en el juego de básquetbol”.

En lo que respecta a la posición de los Nets, está claro que la oficina principal está construyendo algo sostenible durante los próximos años en una nueva Conferencia del Este después de LeBron James.

"El hecho de que estoy aquí con ustedes en este juego de playoffs", dijo Atkinson. "No esperaba que llegara tan pronto. Es difícil de creer, honestamente. Sigo diciendo que estamos adelantados y orgullosos de eso".

Russell, Allen, Dinwiddie, LeVert, todos se han unido bajo Atkinson para formar uno de los equipos más entretenidos del este. Y el futuro se ve brillante. Se espera que Brooklyn tenga suficiente espacio para un agente libre máximo este verano (y puede dejar espacio para dos personas, dependiendo, en parte, de cómo maneje la agencia libre restringida de Russell).

Los Nets recientemente decidieron extender los contratos de Marks y Atkinson. "Es como asegurar a tu armador y a tu centro para tu franquicia", dijo Russell –y [pr [rimera vez desde el cambio con Boston, tu selección de primera ronda en el draft. La ironía, por supuesto, es después de todos los años en que perdieron suficientes juegos para estar en fila para una selección de primera de la que no fueron dueños, los Nets no serán un equipo de lotería.

Equipo de playoffs suena mejor, de todos modos.

"Tenemos mucho orgullo, solo para ver qué tan lejos ha llegado la organización en los últimos tres años", dijo Harris. "Desde que llegaron Sean y Kenny, hemos llegado a este punto en el que creo que definitivamente podemos sentirnos orgullosos de traer el básquetbol de playoffs a Brooklyn".