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Russell Westbrook lo destruye: su camino para romper el triple-doble

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Blazers ponen a punto de mate la serie frente al Thunder (1:42)

C. J. McCollum (33 puntos) y Damian Lillard (29) guaiarona Portland a su segundo éxito, esta vez con pizarra de 94-114. (1:42)

DENTRO DEL VESTUARIO DE OKLAHOMA CITY el pasado 5 de abril, Russell Westbrook tomó su puesto usual frente a una pizarra blanca, para así comenzar con su comparecencia con los medios posterior al partido. Ya tenía en su poder su nuevo elemento de utilería postpartido favorito (un vaso de agua helada) y comenzó a responder preguntas con respecto a la muy necesaria victoria del Thunder sobre los Detroit Pistons.

Luego de responder varias preguntas y poco antes de finalizar su sesión de dos minutos, se le preguntó casi de forma tardía con respecto a otra marca histórica que acababa de conseguir: su tercera temporada consecutiva con promedio de triple-doble.

Westbrook se encogió de hombros y comenzó a responder con un fuerte “uh” e hizo una pausa. Después, comenzó a recitar su usual respuesta sobre los triples-dobles: la bendición que significa para él, cómo lo llena de humildad, cómo se siente agradecido por poder practicar el deporte que ama.

“Hago lo que hago cada noche, sin importar lo que diga cualquiera, cómo lo llaman, lo que digan”, expresó Westbrook en una aparente referencia a las acusaciones que le persiguen de ser meramente un acumulador de estadísticas. Agradeció a sus compañeros, previos y actuales, por facilitarle la labor.

Se le pregunto con respecto a cuándo Westbrook tendrá consciencia del hito que alcanzó: promedio de triple-doble durante tres temporadas consecutivas.

“Lo asumo un día a la vez”, comenzó, pareciendo adherirse a su típica respuesta para esta clase de respuestas. Luego, cambió su discurso.

“Me llegará en cierto momento”, dijo Westbrook. “Tal y como le llegará al resto de los presentes en este salón”.

Movió el hielo dentro de su vaso, hizo una mirada sutil y comenzó a caminar. Entendido el punto.

Entonces, ¿por qué no lo hemos comprendido aún? ¿Dónde están los seguimientos de las actuaciones de Westbrook noche tras noche, los profundos análisis históricos, las artísticas portadas de revista? Una hazaña que previamente llegó a considerarse inalcanzable acaba de obtenerse, por tercera ocasión consecutiva.


Realmente, esto es culpa de Westbrook. Prácticamente ha convertido el triple-doble en algo normal.

TRES NÚMEROS REDONDOS se han convertido en el punto destacado de una carrera, la clase de actuación por la cual un jugador querrá hacerse con el balón a la figura del encuentro, o por lo menos con unas hojas estadísticas autografiadas. Va más allá del atractivo de un nombre sonoro: triple-doble. Se trata de una ilustración de un impacto completo y total en el resultado del partido: anotación, rebotes, pases. Es la versión del baloncesto del pelotero “cinco herramientas”.

Durante sus primeras seis temporadas en la NBA, Westbrook sumó seis triples-dobles. Cada uno de éstos se sintió como si daba otro paso hacia una trayectoria de súper estrella. En dicho periodo, el resto de la NBA sumó un total de 188. En 2014-15, Westbrook sumó 11. En 2015-16 (la última temporada de Kevin Durant en Oklahoma City), Westbrook sumó 18 y comenzó a ganarse la atención de todos (igualó el total alcanzado por Magic Johnson en 1981-82). En esa misma campaña, el resto de la NBA sumó 57.

Los triples-dobles estaban en ascenso y Westbrook se hizo sinónimo con la estadística: Durante las tres temporadas anteriores, Westbrook sumó un total de 101 triples-dobles. El resto de la NBA: 251.

Tres números dentro de una hoja estadística no se destacan como solían hacerlo: hablamos de la resaca de los triples-dobles. Imagínense si un jugador de béisbol bateara para alcanzar la escalera cada dos partidos o ligara promedio de bateo de .400 durante tres temporadas consecutivas.

Es difícil alcanzar un triple-doble; sin embargo; Westbrook ha logrado que hablar al respecto sea cosa normal.

No obstante, cada triple-doble alcanzado por Westbrook incluía mucha incredulidad, con escépticos achacando que él solo buscaba sumar estadísticas, o que se trata de un asunto de números arbitrarios que no significan mucho.

El Thunder tuvo un año complicado, aunque llegó a tener un momento positivo a mitad de temporada que infundió temor entre todos los que hacen vida en la NBA. Paul George se encontraba en ascenso como candidato al Más Valioso y Westbrook liderando la senda del equipo. Ocurría justo en medio de otra racha encendida para Westbrook, cuando éste hizo historia con 11 partidos consecutivos con un triple-doble, rompiendo así el récord de nueve, previamente impuesto por Wilt Chamberlain.

Esta seguidilla se convirtió en noticia importante: Westbrook superaba, nuevamente, a uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos. Sin embargo, el protagonismo alcanzado no fue nada comparado con la atención que le persiguió dos temporadas atrás.

DOS SEMANAS ANTES de la Navidad de 2016, Westbrook alcanzó oficialmente esos tres números redondos por primera vez y así comenzó la atención. Sumaba triples-dobles por montones: tres consecutivos, cinco consecutivos, siete consecutivos.

Westbrook tenía ritmo suficiente para no solo ostentar promedio de triple-doble por primera vez desde que Oscar Robertson lo lograra en 1961-62. También estaba duplicando y tenía la oportunidad de romper otro récord que parecía inigualable: la marca en la NBA de triples-dobles de 41, lograda por Robertson durante esa misma campaña.

Westbrook consiguió su triple-doble número 42 en el partido número 80, disputado en Denver, preparando la jugada para su compañero Semaj Christon para convertir un triple desde una esquina. Esta cesta redujo la ventaja de Denver a 10 puntos, faltando cuatro minutos en el reloj. Con la historia en las manos, Westbrook anotó los 15 últimos tantos del Thunder, incluyendo una cesta a 36 pies de distancia en pleno pitazo final para sellar la victoria 106-105.

Esa cesta marcó la eliminación de los Denver Nuggets como contendientes a los playoffs. No obstante, la afición presente le dio a Westbrook, quien quizás sea el menos favorito en Denver entre los rivales de los Nuggets, una ovación de pie. La cesta, las estadísticas, el relato… Durant había partido con rumbo a Golden State en el verano anterior. Todo ello colocó a Westbrook con ventaja en la mente de los votantes al Más Valioso.

En la temporada siguiente, Westbrook necesitaría alcanzar una cifra similar a los 70 rebotes en los cinco partidos finales para sumar promedio de 10 rebotes por partido. Consiguió 76, incluyendo 20 en la noche final de la temporada para así conseguir su segundo año consecutivo con promedio de triple-doble. Prácticamente fue un momento que pasó desapercibido entre todos, como una peculiaridad y no una hazaña histórica.

En esa campaña, Westbrook alcanzó el hito en esa noche de principios de abril contra los Pistons, faltando tres partidos para concluir la temporada. Conseguirlo nunca estuvo realmente en duda: Westbrook había promediado triple-doble durante meses. Relativamente, sonvirtió en un pie de página del libro de la temporada.

Oye, ¿sabías que Russell Westbrook tiene promedio de triple-doble otra vez?

Al abonar el terreno para el triple de George que sentenció la victoria sobre Houston el 9 de abril, una cesta que efectivamente mantuvo al Thunder fuera del octavo sembrado, Westbrook registró su triple-doble número 34 de la temporada 2018-19, tercera mayor producción por debajo del propio Westbrook y de “Big O” Robertson. Hubo algunos momentos en los cuales los triples-dobles de Westbrook capturaron nuevamente nuestra atención; por ejemplo, cuando superó a Wilt Chamberlain con su undécimo triple-doble de forma consecutiva, o cuando sumó 20-20-21 contra Los Angeles Lakers, siendo apenas el segundo encuentro 20-20-20 para un jugador en la historia de la NBA (Cierto, Wilt fue autor del otro).

“Pienso que el hecho que (Westbrook) ha logrado esta hazaña durante tres años consecutivos (hace que la) gente no comprenda lo que ha ocurrido”, expresó el entrenador Billy Donovan. “Y estoy asombrado de que no hablen al respecto”.

“Y comprendo bien que son (solamente) números, y puedo entender todo eso; sin embargo, en lo que respecta al aspecto histórico de este deporte, la gente logrará entender con el tiempo y creo que lo logrado por él será mejor apreciado de lo que es hoy en día”.

MIENTRAS la serie de primera ronda de playoffs del Thunder se muda a Oklahoma City, están metidos en un hoyo con marcador 2-0 a favor de los Portland Trail Blazers. Westbrook jugó un sólido Juego 1, armando jugadas de forma resuelta a compañeros incapaces de lograr algo. En el Juego 2, quedó a un rebote de sumar otro triple-doble. Desde la temporada 2016-17, Westbrook está a muy poco de ostentar promedio de triple-doble también en los playoffs: 30.8 puntos, 11.5 rebotes y 9.2 asistencias. El Thunder tiene récord 3-10 en dichos partidos. En los 138 triples-dobles de Westbrook en temporada regular, el Thunder ostenta marca 110-28, lo cual constituye un brillante ejemplo del valor que esos tres números redondos parecen aportar. Sin embargo, desde el inicio de la carrera de Westbrook, el Thunder tiene marca 5-4 en los playoffs cuando éste logra alcanzar el triple-doble y apenas 1-3 desde la partida de Durant. No hay gran explicación tras ello, pero es la clase de cosas que suelen agregarse a los antecedentes históricos.

Westbrook repite con orgullo que juega de la misma forma noche tras noche y que esa clase de mentalidad es la que sirve de combustible para la consistencia necesaria para lograr un triple-doble. Sus compañeros se maravillan al ver la determinación en lo físico y concentración rigurosa con las cuales Westbrook juega en todos y cada uno de sus compromisos. A pesar de ello, por algún motivo, esos triples-dobles no han logrado traducirse en triunfos en los playoffs.

Westbrook proyecta una actitud despreocupada a la hora de hablar de su legado; no obstante, tal como lo demostró en esa noche en la cual aseguró su tercera campaña consecutiva con promedio de triple-doble, en algún momento, le gustaría recibir el respeto que siente merecer.

Ganar en los playoffs sería el principal generador de dicho respeto y se convertiría en la validación principal del “Estilo Westbrook”. Aunque lograr en una ocasión terminar la temporada con promedio de triple-doble es un logro histórico. Hacerlo de nuevo, y repetirlo otra vez, es la clase de hazañas históricas nunca antes vistas que requieren de cierto tiempo para ser procesadas.

“Terminará en el Salón de la Fama, como uno de los mejores”, expresó George con respecto a Westbrook. “Nadie, no creo, que sea capaz de igualar o superar eso”.


“Hay que ser estar concentrado de una forma muy específica noche tras noche para poder competir a semejante nivel. Él es alguien especial”.