Beisbol Experience
Marly Rivera | ESPN Digital 131d

Carlos Correa: 'Busco la manera de mejorar cada día'

Nota del Editor: Pueden ver la versión en inglés de esta historia aquí.

El estelar torpedero de los Astros de Houston Astros, Carlos Correa, ha estado trabajando para llegar a Grandes Ligas desde que estaba en el tercer grado de la escuela primaria. Ahora, justo antes de su primer Juego de Estrellas, ¡sí, es sólo su primero!, el Novato del Año 2015 habla con Marly Rivera sobre cómo entrenó con su padre para este momento, su preparación de temporada con los Astros y el lanzador al que está más emocionado de enfrentar en el Juego de las Estrellas.


¿Cuándo empezaste a entrenar con tu papá?
Desde que era chiquito, papi trabajaba en construcción. Trabajaba desde las 4 de la mañana bajo el sol caliente todos los días. Construía casas. Él llegaba tarde y yo llegaba de la escuela, estudiaba, hacía las asignaciones que tenía que hacer y como a las 8 de la noche nos íbamos para el parque. A veces salíamos a las 10 de la noche, a veces salíamos a las 11, dependiendo de cómo iba la práctica, pero siempre practicábamos mucho. Cuando estaba en high school, ahí fue que las cosas empezaron a poner más serias porque le metíamos por lo menos tres horas en el parque después de que llegaba de la escuela todos los días - en Navidad, Año Nuevo, Día de Acción de Gracias. No había día libre.

¿Cómo tu papá adquirió las destrezas para ayudarte a ser pelotero?
Al principio no sabía nada. Nada. Incluso cuando él jugaba le decían el "coge jueyes" porque era pescador. Cuando le bateaban la bola la agarraba por encima, como si estuviera cogiendo jueyes, porque no sabía. Él me puso en un equipo cuanto tenía cinco años y los entrenadores me estaban enseñando y así fue preguntando aquí y allá; preguntándole a todo el mundo. Aprendimos juntos. Crecimos juntos. Después se iba a buscar información al internet información de bateo y cosas así y fue aprendiendo y me fue enseñando todo lo que aprendía.

¿Cómo aprendió por internet?
Viendo videos de bateadores de Grandes Ligas. Él es fanático de Albert Pujols toda la vida. Siempre miraba videos de Albert Pujols, de Alex Rodríguez, bateadores que tenían éxito, que bateaban con fuerza, que hacían todo en plato. Trataba de ponerlos en slow motion (cámara lenta) - le daba pausa y le daba play, de daba pausa, play. Él me decía, 'Mira tienes que tener la mano aquí porque Pujols la tiene aquí', y cosas así. Entonces fui aprendiendo.

No era una cosa muy tecnológicamente avanzada...
No es nada como ahora que tienes la computadora. Antes era pausa y play, pausa y play, y así fuimos aprendiendo. Y creo que fue la forma perfecta, porque a veces cuando le traen demasiada información a un jugador joven, a veces son cosas que te afectan y te bloquean. Yo lo veo mucho todos los días. A veces nos dan demasiada información, 'Este pitcher tira recta en conteo de 2-1 el 80 por ciento de las veces...' pero ese 80 por ciento de las veces está incluyendo el bateador que batea noveno, octavo, el que batea primero. No es lo mismo cuando tú bateas tercero, cuarto y quinto. A lo mejor ese 80 por ciento no cualifica para esos bateadores. A veces hay información que no ayuda, sino que voy con mi instinto y lo que yo pienso que me va a resultar.

¿Eres selectivo con la información que te gusta recibir?
Claro. La que más me ayuda es en cuestión de la posición defensiva en el 'shift' (formación especial a la defensiva), porque eso funciona en la mayoría de las veces. Si el bateador batea 80 por ciento para acá contra el pitcher derecho, pues para allá estamos y generalmente por ahí batean. Pero en cuestión de bateo me gusta yo mismo ver mi propio video del pitcher y crear un plan.

¿Cuándo empezó el talento que te hizo destacarte sobre los demás?
Cuando yo estaba en noveno grado yo medía como 5'9, 5'10. Y de momento, durante el verano para el décimo, crecí hasta 6'3. Entonces las rodillas me empezaron a doler. No podía correr. Fui a los doctores y me dijeron que era parte del crecimiento. Me duró par de meses. Papi me consiguió un entrenador para que me fuera adaptando a mi cuerpo. Empezó a hacer trabajo físico, agilidades, que si los conos, todas esas cosas que se hacen en la pista. Ya cuando yo estaba en once (undécimo grado) ya no sentía nada y empecé a moverme mejor, a correr mejor. Cuando estaba en once ya los scouts me estaban invitando a diferentes workouts (entrenamientos). Me estaban invitando a los torneos 'Perfect Game'. Me estaban invitando a todos los lados.

Fui a un torneo 'Perfect Game' y en un showcase de torpederos tiré 97, corrí 6.7 en las 60 (yardas) y monté un show en el juego. Creo que di un jonrón, di doble y ahí me rankiaron en los mejores 50 de la nación. Después me invitaron al Perfect Game All-American y tuve una práctica excelente. En el juego jugué muy bien. Después fui al World Showcase y ahí monte un espectáculo y ahí me rankiaron en los mejores 10 de la nación. Seguí haciendo torneos en Puerto Rico. Los Astros fueron a verme por un día y el primer día la saqué dos veces y se quedaron el torneo completo. Después me invitaron para un workout privado en Kissimmee y fui allí antes del draft, como dos semanas antes. Hice un workout y bateé. Ellos me dijeron que les gustó lo que hice pero que me querían ver contra sus pitchers. Me pusieron a los dominicanos que estaban en la GLC (Gulf Coast League), algunos de mis compañeros ahora, como Michael Feliz, Reymin Guduan, Yandel Gustave, y me fue muy bien. Me enfrenté a unos cuantos más y bateé bien. Hice workout con siete equipos - Padres, los Cachorros, Reales, Orioles, Mellizos y los Astros y Marineros. Luego esperamos el draft y los Astros me cogieron primero.

¿Siempre sabías que ibas a ser el primer seleccionado?
No, no lo sabía. Sí sabía que seguro me iba con los Cachorros de sexto. Sabía que estaba en los primeros seis. Los Cachorros me dijeron que me iban a coger si llegaba. Entonces cuando llegó el día del draft no sabía qué iba a pasar. Todavía estaba ansioso. No estaba nervioso, porque sabía que iba pasar algo buenom pero estaba ansioso. Quería saber. Mi representante y yo estábamos texteándonos y él me dice creo creemos que tenemos un deal (acuerdo) y cuando le pregunté con quién, ya Bud Selig estaba en cámara con las cámaras corriendo. Así que tuve que poner el teléfono al lado y no pude ver nunca su respuesta.

¿Así que te enteraste cuando Selig lo anunció?
Al mismo tiempo que el mundo se enteró.

¿La meta fue siempre llegar a Grandes Ligas?
Desde tercer grado. Me recuerdo que estábamos viendo un juego en televisión y estaba un latino en la entrevista y el inglés era malo. Yo le digo a papi, 'Quiero ir a una escuela bilingüe para yo aprender inglés' y él me pregunta por qué y yo le dije que para que cuando yo juegue en Grandes Ligas hablar bien inglés. Me tomó en serio en el tercer grado. Después de eso hicieron los trámites para buscar la forma que me dieran beca y fue difícil. Era una escuela cristiana, bilingüe, cara. Me dieron una bequita de estudio. El examen que uno coge lo saqué bien y por la situación económica nos ayudaron. Entonces tenía que mantener ciertas notas para mantener la beca.

¿Cómo te preparó el trabajo que hiciste con tu papá para ser el pelotero que eres hoy en día?
Me preparó en cuestión tener ética de trabajo todos los días. Nunca como dicen en inglés 'take things for granted' (dar las cosas por sentado). Buscar la manera de mejorar todos los días. Yo me acuerdo cuando tenía 10 años, papi me daba cientos de roletas y bateaba cientos de batazos y la gente que estaba en el parque le gritaba 'Abusador, lo vas a explotar, lo vas a cansar. Eso es un niño, no está supuesto a estar haciendo esas cosas'. Pero la cosa es que la gente le gritaba pero no sabía que era yo el que le decía 'Papi vamos, más, más. Papi me decía 'Ya nos tenemos que ir' y yo 'No, sigue'. Era yo el que quería seguir trabajando. Así lo hicimos hasta que firmé. Ahora es un poquito más con calma porque yo sé lo que me funciona.

¿También has aprendido de la ética de trabajo de Jose Altuve?
José es un pelotero bien diferente. José es un pelotero natural. Es un bateador natural que viene aquí, hace CINCO swings y se siente ready (listo) para el juego. Yo soy un tipo que necesito todos los días hacer lo mismo y estar preparado física y mentalmente. Él es natural. Él puede ir y no batear en BP (la práctica de bateo) y va al juego y batea tres hits. Ese es él. Lo que he aprendido de José es coger las cosas con calma y ser más inteligente y enfocarme en que lo más importante es lo que hago durante el juego. Antes yo llegaba y hacia 80 swings en el cage para después hacer 40 swings en BP y 40 más antes del juego y cuando llegaba el juego ya estaba explota'o. Así que ahora hago 10 swings aquí, 10 swings aquí, 10 swings aquí, y cuando llega el juego estás ready, te sientes bien; sabes lo que te funciona. Es tener un rutina todos los días que te funcione. Eso lo aprendí más con Carlos Beltran cuando llegó al equipo. Carlos me dijo, 'Van a haber días cuando vas a necesitar 40 swings para estar ready. Van a haber días que vas a necesitar 5 o 10 swings para estar ready. Tú te conoces. Estar bateando es a lo 'feeling'; cómo te sientes con el swing. Cuando sientes que estás ready, ya paras. No tienes que hacer demás.' Eso lo aprendí de Beltrán y de verdad que he aprendido demasiadas cosas de él.

¿Qué fue lo más que aprendiste de tu baja en rendimiento en tu segundo año?
El año pasado aprendí muchas cosas sobre mí como pelotero, sobretodo mentalmente. Sentía que me estaba teniendo un año malísimo, pero mentalmente me mantenía fuerte. Me mantenía ahí tratando de batallar todos los días. Mi swing no se sentía bien la mayoría de la temporada .El último mes jugué con una lesión en el hombro. Aprendí muchas cosas de mí pero yo la catalogo como una temporada mala pero fue una temporada de mucho aprendizaje. Aprendí los pitcheos que estaba fallando. Aprendí que tenía hoyos en el swing que tenía que mejorar para no darle foul a la bola y darle duro para el frente. Y todas esas cosas hicieron que mi offseason (temporada muerta) empezara más temprano y fue un offseason con trabajo con un propósito para esta temporada.

¿Cuál era el propósito?
El año pasado muchos pitcheos que estaban buenos para batear les estaba dando de foul para atrás porque tenía hoyos en el swing. Este año arregle un poco la mecánica, con un swing más directo a la bola cuando me tiran los pitcheos para batear.

¿Con quién trabajaste?
Con mi papá y con mi hitting coach (entrenador de bateo) José Rivera.

¿Dónde lo conociste?
Lo conocí cuando tenía 11 años. Fui a un equipo y él era el dirigente. Se volvió un geek de bateo. Él jugó también Doble A en Puerto Rico y después se volvió en un geek de computadora; siempre buscando información de bateo.

¿Cómo identificaron los hoyos que tenías en tu swing?
Los identificamos todos juntos. Papi me decía durante toda la temporada lo que estaba haciendo mal, pero es difícil de un día para otro cambiar lo que tu muscle memory ya está grabada. Pero en el offseason nos pusimos a trabajar en eso y el cuerpo se acostumbró a este swing de ahora.

¿Así que la "mala" temporada fue responsable del éxito que estás teniendo ahora?
Claro. Definitivamente. A veces cuando uno falla eso te hace realizar que todavía tienes mucho por mejorar. Yo me recuerdo después del primer año cuando gané Rookie of the Year (Novato del Año) y me fui al entrenamiento del offseason con mi papá me decía lo que teníamos que trabajar y yo le decía 'No papi, ya yo sé. Yo estoy en Grandes Ligas; yo sé lo que tengo que hacer.' Y él como que 'Ah pues, está bien'. Después tuve mi temporada mala el año pasado y me dijo '¿Viste lo que te dije? Estabas fallando estos pitcheos y si los fallas en la práctica, los vas a fallar en el juego. Este offseason vamos a hacer lo que yo te diga. Quiero que me escuches lo que te voy a decir y hazlo a ver cómo te va. Así que dije, 'Dale papi', y me sometí a hacer la rutina que él dijo, y está funcionando.

¿Creías entonces que te las sabías todas después de tu campaña como novato?
No así, pero sentía que como había tenido una buena temporada en Grandes Ligas, ya yo sabía lo que me funcionaba y lo que yo tenía que trabajar para seguir lo que estaba haciendo. No pensé en los ajustes que la liga me iba hacer a mí. Mi papá me dijo este año de rookie lo jugaste muy bien pero estás feo en estos pitcheos. Cuando los equipos vean los pitcheos que estás fallando, van a tirarte ahí. Y yo, 'No papi ellos no pueden tirar todos los pitcheos ahí; ellos van a fallar en un momento'. Y el que los estaba fallando era yo.

¿A qué pitcher te gustaría enfrentar en el Juego de Estrellas?
Ya enfrenté a Clayton Kershaw. Me enfrenté a Zack Greinke. Me enfrenté a Max Scherzer en spring training, pero creo que Scherzer sería el más que me gustaría enfrentar porque creo que es el mejor pitcher derecho de Grandes Ligas.

¿Qué cambia en el Juego de Estrellas ahora que 'no cuenta'?
Si no hay propósito por el cual se juega simplemente se juega para los fanáticos, para que los fanáticos la pasen bien y disfruten de ver sus jugadores favoritos en el Juego de Estrellas. Creo que era mejor cuando se jugaba para ganar, porque si estamos perdiendo por una carrera o estamos en empate y yo estoy en primera y dan un hit, yo voy a tratar de seguir parar tercera para que el bateador tenga un turno cómodo conmigo en tercera. Pero si el juego no vale, pues no voy a sacrificar mi cuerpo corriendo duro. La intensidad va a ser un poco más baja ya que no cuenta. Obviamente la intensidad de los turnos no va a ser baja. Uno quiere dar jonrón y uno quiere ganar MVP en el Juego de Estrellas. Pero cuando uno está en las bases la intensidad va a bajar mucho. No voy a tratar de romper doble play. Vas a correr cómodo.

¿Grandes Ligas está listo para que un latino sea la cara del béisbol?
Ahora mismo es Mike Trout, pero creo que sí. Hay demasiados peloteros latinos buenos. Yo creo que el juego sí está preparado. Simplemente hay que hacer lo correcto, jugar buen béisbol que es lo primero, estar al tope de la liga en tu desempeño, expresarte bien, ser carismático y dominar el idioma. Eso es algo que tenemos que transmitírselo a todos los latinos que vienen detrás de nosotros. Es bueno que tengamos traductores aquí ahora, pero aprender inglés es bien importante. Las cosas han cambiado y por lo menos en mi organización hay demasiada ayuda para aprender inglés. Estoy consciente que al dominar los dos idiomas el marketing mío puede ser aún más grande. Yo quiero representar a los latinos y a la vez demostrarles que es importante aprender los dos idiomas.

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