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Llegó la hora de Yulieski Gurriel en Houston

Uno de los jugadores más intrigantes en la venidera temporada de Grandes Ligas es el cubano Yulieski Gurriel.

Luego de tener por 10 años salivando a los cazatalentos, Gurriel se decidió a dar el salto en busca de su sueño de jugar en las Mayores y firmó un contrato de $47.5 millones por cinco campañas con los Astros de Houston.

En el 2016 dio una probadita del mejor béisbol del mundo, al participar en 36 partidos en los dos últimos meses de la temporada, pero ahora es que le llegó la hora al cubano, un novato-veterano de casi 33 años que deslumbró a los scouts en el 2006, durante su participación en el primer Clásico Mundial.

"Este es un béisbol diferente al que se juega en Cuba. Incluso al de Japón, donde también jugué. Este es el mejor del mundo y no por gusto", dijo en el recién estrenado nuevo campo de entrenamiento primaveral que los Astros comparten con los Nacionales de Washington en West Palm Beach. "De todos modos, lo más difícil no ha sido dentro del terreno de juego, sino fuera. La adaptación al sistema de vida no es sencillo, aunque he tenido la suerte de tener a mi familia conmigo y eso me ha ayudado tremendamente. Además, vivo en Miami, que es como vivir en Cuba prácticamente en cuanto al ambiente", añadió.

"Esta va a ser mi primera temporada completa y me he preparado muy bien en el invierno, sobre todo en la parte física, para poder resistir un calendario tan largo y tener los resultados que uno espera".

Habitual defensor de la antesala y la intermedia, el cubano se proyecta para ser el primera base titular de Houston, aunque el cambio de posición no parece molestarle.

"La gente dice que primera es más fácil, pero no lo es. Estoy preparándome fuerte para tratar de adaptarme lo antes posible a una posición que sólo he jugado en cinco partidos el año pasado," dijo.

Y aunque la prioridad ahora es la inicial, Gurriel no descarta volver a desempeñarse en la antesala.

"Siempre estaré dispuesto a jugar donde sea necesario, sobre todo en los primeros meses, cuando los rosters no son grandes, uno tiene que poder defender varias posiciones y yo estoy disponible".

En su breve paso por las Mayores en el 2016, Gurriel, cuyo estatus de debutante continúa intacto al no exceder los 130 turnos oficiales al bate (de hecho, tuvo 130 exactos), bateó para .262, con tres jonrones, siete dobletes y 15 carreras impulsadas.

Esos números deben subir considerablemente, si se tiene en cuenta que el pasado año estuvo varios meses fuera de acción, desde su huida en la Serie del Caribe de Santo Domingo, en febrero, hasta su ingreso en la organización de los Astros el 16 de julio.