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Scott Lauber | Escritor de ESPN 92d

Ante el regreso de Adam Jones al Fenway, ¿ha cambiado el béisbol?

Han pasado 3½ meses desde que Adam Jones tuvo lo que describió como "una de las peores noches" en su carrera de 12 temporadas en MLB.

Ahora, con el regreso del jardinero central de los Orioles de Baltimore a Boston por primera vez desde un incidente racial que sacudió al mundo del béisbol, es justo preguntar: ¿Ha cambiado algo?

En las 24 horas luego de ser acosado por insultos raciales por fanáticos en un partido en el Fenway Park, Jones habló sobre la intolerancia y el odio. Pero desde ese entonces, no ha discutido el incidente. Además, los Medias Rojas no han reportado ningún otro incidente de racismo en las gradas desde la serie de mayo contra los Orioles.

De todos modos, en respuesta al incidente ocurrido con Jones, los Medias Rojas fortalecieron su código de conducta del fanático para reforzar la política de cero tolerancia e imponer las penalidades más duras posibles a los violadores. Las Grandes Ligas también tienen un plan para implementar un código de conducta de los fanáticos en toda la liga comenzando la siguiente temporada, según conoció ESPN esta semana.

"Yo pienso que con el regreso de Adam Jones, la gente va a comportarse de forma más sensitiva", dijo Robert Lewis Jr., presidente y fundador de The BASE, un programa que usa el béisbol para mantener a los jóvenes del centro de la ciudad de Boston alejados de los problemas mientras les provee oportunidades atléticas y educativas. "Pienso que la gente va a estar más vigilante. Pienso que la gente va a tener más cuidado".

El presidente/CEO de los Medias Rojas Sam Kennedy dijo: "Nuestros fanáticos son conscientes de esto, y ellos reconocen que tenemos una política de cero tolerancia y vamos a tomar acción dónde y cuándo podamos. Es un esfuerzo continuo. No han ocurrido más incidentes de índole racial que nos hayan traído a nuestra atención, pero eso no significa que no va a volver a ocurrir. Con toda probabilidad va a pasar, y tenemos que ser diligentes con eso".

Eso es especialmente cierto, dice Kennedy, en la era que se vive en EEUU, dos semanas después de los lamentables incidentes en Charlottesville, Virginia, y seis días después que una protesta conservadora de "libertad de expresión" y una contra protesta convergieron en el área de Boston Common, a menos de dos millas del Fenway Park.

Si los Medias Rojas no se dieron cuenta antes, la fealdad del incidente de Jones ayudó a que muchos se dieran cuenta que las profundas divisiones políticas y sociales en el país se pueden trasladar a los deportes.

FENWAY PARK ES notoriamente duro con los jugadores rivales. Pero el 1 de mayo, en el primer juego de la más reciente serie de los Orioles en Boston, algunos fanáticos se pasaron de la raya.

Mientras jugaba en el jardín central en la victoria de Baltimore 5-2, Jones recibió insultos con lenguaje de odio, incluyendo varios usos de la palabra N. Entre entradas, mientras corría fuera del terreno y acercándose al dugout de tercera base, alguien le lanzó una bolsa de cacahuates desde las gradas.

Luego del partido, Jones decidió hablar en público sobre lo que pasó. Con rapidez, los Medias Rojas se disculparon y denunciaron la intolerancia por lo hecho por los fanáticos. También lo hizo el comisionado de Grandes Ligas Rob Manfred, el jefe de la unión de jugadores Tony Clark y varios líderes políticos locales, incluyendo el alcalde de Boston Marty Walsh y el gobernador de Massachusetts Charlie Baker.

Al día siguiente, el dueño de los Medias Rojas John Henry y Kennedy se reunieron en privado con Jones y lo urgieron a hablar en público. Jones - apenas 1 de 62 jugadores afroamericanos en los rosters del Día Inaugural de Grandes Ligas y uno de los jugadores más directos en el deporte - sostuvo una conferencia de prensa en la que habló con fuerza sobre el racismo. Kennedy urgió a los fanáticos a denunciar incidentes de discurso de odio, y casi en 'cue', el equipo respondió ante otro incidente de un hombre gritando insultos raciales desde las gradas vetándolo de por vida del Fenway.

La historia de Jones - y las consecuencias de ella - dominó el ciclo de noticias del béisbol durante gran parte de las siguientes 24 horas.

Y luego, se desapareció.

Al ser contactado por un reportero de ESPN.com esta semana en Baltimore, Jones declinó cortésmente hablar sobre su regreso al Fenway.

"Estoy censurando muchas de mis cosas ahora", dijo.

LOS MEDIAS ROJAS -- y Boston, en general - tienen una historia complicada con las relaciones raciales.

No solo los Medias Rojas dejaron pasar oportunidades para firmar a jugadores como Jackie Robinson y Willie Mays, sino que fue el último equipo en integrar jugadores negros a su roster, haciéndolo finalmente en 1959, 12 años después que Robinson rompiera la barrera del color en el béisbol. El legendario jugador de los Celtics Bill Russell tuvo que lidiar con el racismo durante su carrera como jugador. El lanzador de los Yankees de Nueva York CC Sabathia dijo que "nunca me habían gritado la palabra N en algún lugar, excepto en Boston", y el zurdo de los Medias Rojas David Price le dijo al Boston Globe en enero que había escuchado cánticos racistas en el Fenway la temporada pasada.

Alguna gente en Boston, incluyendo el ex lanzador Curt Schilling, llegó a dudar de la veracidad de la historia de Jones.

"Cuando ocurrió por primera vez, yo estaba molesto", dijo Lewis sobre la manera en que Jones fue tratado. "Pero esta idea que la gente estaba sorprendida de que ocurriera en el Fenway me tomó por sorpresa. ¿Qué es lo que hace diferente al Fenway? Lo que aprecio es que los Medias Rojas dieran el paso adelante. Ellos tomaron el toro por los cuernos. No vacilaron. Debido a que tienen historial, si hubiesen hecho menos de lo que hicieron, ellos estuvieran en problemas. Pero además me encantó lo que dijeron, que este es un asunto de la sociedad que todos tenemos que reconocer".

Kennedy, en particular, estaba mortificado por la situación. Al criarse a corta distancia del Fenway, tomó a título personal la sugerencia que los fanáticos de los Medias Rojas eran más propensos a la intolerancia. Pero además él era realista sobre el hecho que el estadio de 105 años de edad, un tesoro de la ciudad, no era inmune a lo que estaba pasando a lo largo y ancho del país.

Y como tal, los Medias rojas respondieron. Ellos añadieron el término de "discurso de odio" a su código de conducta e impusieron la amenaza de una prohibición de por vida a quienes violen el mismo. Kennedy dice que los empleados y personal de seguridad recibieron entrenamiento adicional para saber cómo manejar incidentes futuros, y el equipo facilitó que los fans denunciaran las infracciones al promover mejor el número al que los fanáticos debían enviar mensajes de texto por asuntos de segurodad.

Henry y Kennedy se reunieron con el personal y los jugadores - incluyendo a sus jardineros afroamericanos Mookie Betts, Jackie Bradley Jr. y Chris Young -- para pedirles sus pensamientos y opiniones. Y justo la semana pasada, Henry le dijo al diario Boston Herald que tiene planes de liderar un esfuerzo para cambiarle el nombre a la Yawkey Way, la calle que sirve como base de la dirección física del Fenway, porque la misma honra el legado racista del ex dueño de los Medias Rojas Tom Yawkey.

"Una de las cosas que Chris Young y Mookie y Jackie y [el intermedista Dustin] Pedroia y [el lanzador Rick] Porcello y John Henry, John Farrell y yo hemos hablado es sobre la forma en que el mundo ha cambiado, al menos en Estados Unidos, en los pasados 6-12 meses", dijo Kennedy. "Nosotros tuvimos el incidente de Adam Jones, y mucha discusión salió de ahí, interna y externamente. Entonces tuvimos el incidente de seguimiento la noche siguiente. Y luego tuvimos a Charlottesville. El sentido general que yo he recibido es que hay una voluntad y una libertad de la gente para hablar, y eso ha cambiado el clima".

Con el liderato de los Medias Rojas, la oficina del comisionado llevó a cabo una encuesta entre los 30 equipos sobre sus políticas sobre el comportamiento de los fanáticos. Efectivo la próxima temporada, MLB implementará un nuevo código de conducta para toda la liga. Al adoptar una política uniforme, MLB busca establecer un conjunto de normas mínimas de comportamiento y que las consecuencias sean consistentes para cada equipo, de acuerdo a una fuente de la liga.

"Ciertamente hemos hecho que los equipos estén más conscientes sobre este asunto", dijo Manfred, "y me siento cómodo, particularmente en Boston, que se ha hecho todo lo posible para que no tengamos otro de esos incidentes".

INMEDIATAMENTE LUEGO QUE JONES hablara, sus compañeros cerraron filas con él.

Betts publicó mensajes en Twitter encomiando a los fanáticos de los Medias Rojas a que rechazaran el racismo al darle a Jones una ovación de pie antes de su primer turno la noche siguiente, un pedido que fue concedido. Young dijo que ha experimentado racismo en varios estadios durante sus 12 años de carrera en Grandes Ligas, una admisión compartida por otros alrededor de la liga, incluyendo Sabathia, el intermedista de los Marlins de Miami Dee Gordon y el utility de los Rangers de Texas Delino DeShields.

"Probablemente le ha ocurrido a la mayoría de los jugadores negros en el deporte - y no solo a los negros", dijo Young. "También le ha ocurrido a los latinos, o a cualquier otro que sea diferente a lo que se considere la norma. Es muy molesto que esto suceda en entornos en los que se está rodeado por 35,000 personas. Tienes niños en el estadio. Ese tipo de cosas se transmite. El odio se enseña".

Lewis dijo que le incumbe a los fanáticos el actuar como buenos ciudadanos y hablar cuando se enfrentan al odio. También dice que cree que la mejor manera de sacar la injusticia social de los estadios es que los atletas se unan en protesta.

"Pienso que si un grupo de jugadores afroamericanos se uniera y dejara de jugar, MLB tendría que echarle un vistazo a alguna solución", dijo Lewis. "Si Mookie y [el jardinero de los Piratas Andrew] McCutchen, Adam Jones y algunos otros comienzan a hablar, pienso que se darían cuenta del poder y el efecto que tienen. Y déjenme decirles, ¿quiénes los seguirían? Serían las superestrellas blancas los que se unirían a ellos".

Lo que ocurra el viernes en la noche - y más allá - nos dirá mucho sobre el estado del pasatiempo nacional de los Estados Unidos.

"Lo importante aquí es que los Medias Rojas caminen por el camino", dijo Kennedy. "¿Qué significa esto? Significa que debemos hacer todo lo que podamos para que la gente se sienta bienvenida. Necesitamos ser activos en la comunidad. Necesitamos proveer un ambiente seguro y acogedor en Fenway".

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