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Todavía se habla de la expansión de MLB a México, y algunas cosas más

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Padres vence a los Dodgers y empatan serie en México (1:24)

Con los cuadrangulares de Raffy López y Eric Hosmer, San Diego despertó y logró la victoria ante los Dodgers 7 carreras por 4, en Monterrey. (1:24)

Nota del Editor: Puedes ver esta historia en inglés aquí

MONTERREY - El majestuoso Cerro de la Silla impone sobre la ciudad de Monterrey, la tercera más grande de México. Pero ante la lluvia y las nubes que se presentaron el fin de semana, la cima característica de la montaña se tapaba por completo. Incluso para los locales era complicado localizar el estadio de Beísbol Monterrey.

"Quiero decir, yo sé que no puedo verlo -- pero está ahí", dijo Ricardo Alvarado, un agente de seguros de 44 años y nativo de Monterrey, al referirse a la majestuosa montaña. "Si las nubes no se aclaran, se podrá tomar muchas fotos", dijo el padre de Ricardo, José, un retirado de 73 años.

Ni la lluvia, ni el viento fueron suficientes para detener a los Padres de San Diego y los Dodgers de Los Angeles este fin de semana, ya que estos jugaron los primeros juegos de temporada regular en Grandes Ligas en México desde 1999.

La combinación de factores entre la imponente cadena de montañas y el clima inestable ensalzaron el hecho que estos partidos se estaban celebrando en una localidad diferente a la soleados confines del Petco Park o el Dodger Stadium. La disponibilidad de llevarlos a cabo pese a estas condiciones aparenta simbolizar el compromiso de la liga con llevar el béisbol fuera de sus establecimientos habituales.

Se hizo historia este pasado fin de semana, ya que los Dodgers lanzaron un no-hitter combinado, el primero fuera de los Estados Unidos y Canadá. Los Padres pelearon el resto del fin de semana, ganando dos de los tres juegos.

Ante la presencia del mexicano Christian Villanueva de los Padres y el mexico-americano Alex Verdugo de los Dodgers, la afición se entregó por completo.

"Que gran atmósfera, que divertido para nuestro equipo poder venir a Monterrey y disfrutar a la afición, la ciudad y un gran estadio," dijo Andy Green, el manager de los Padres luego de cerrar la serie el domingo.

Pese a que Villanueva, el Novato del Mes en abril, no pudo producir para la gente en México al irse de 11-0 con un boleto y una carrera anotada, al igual que Verdugo, quien bateó de 11-2 con una remolcada, la gente se fue satisfecha, abarrotando el Estadio de Béisbol Monterrey para los tres juegos del fin de semana.

"Intentó hacer demasiado -- él necesita que el juego venga a él y estará bien", dijo Green.

La llegada de Grandes Ligas a la ciudad inevitablemente provocó la discusión sobre si Monterrey podía albergar un equipo de tiempo completo.

El comisionado de MLB, Rob Manfred, explicó el viernes desde Monterrey que quiere llegar a 32 equipos, en lugar de los actuales 30. Monterrey y Montreal, Canadá, fueron mencionados como lugares específicos para la ambición de Grandes Ligas.

Aunque Manfred ha hablado sobre el mercado mexicano en el pasado, la posibilidad recibió una nueva oleada de apoyo en el fin de semana.

"Por supuesto," dijo Mike Brito, el buscador de talento de los Dodgers en entrevista para ESPN Digital. "México ama el béisbol, y es el país más hermoso de Latinoamérica y el mundo," dijo entre sonrisas.

Brito era acompañado por el presidente de los Sultanes de Monterrey, José Maiz, quien además invirtió para que el Estadio de Béisbol Monterrey tuviera una remodelación completa para albergar los juegos de Dodgers y Padres.

"Siempre lo he dicho. México tendrá algún día un equipo de Grandes Ligas, y la ciudad donde jugará ese equipo, será Monterrey," dijo Maiz en entrevista para ESPN Digital.

Los argumentos de Maiz, quien en 1994 intentó por primera vez traer una franquicia de MLB a Monterrey, son sencillos. La gente respondió en gran forma al béisbol, llenando el estadio tres veces y acabando el boletaje en cuestión de horas cuando este se puso a la venta en febrero.

A lo largo del fin de semana, las facilidades en Monterrey recibieron el sello de aprobación de varios de los visitantes.

"Sí creo que es una idea inteligente," dijo Eric Hosmer, el primera base de los Padres. "El estadio es definitivamente lo suficientemente bueno para ser un estadio de Grandes Ligas".

El gran Fernando Valenzuela, quien lanzó y ganó en Monterrey para los Padres en 1996, cuando Grandes Ligas jugó su primera serie aquí, corroboró lo dicho por Hosmer.

"Yo considero este estadio, esta ciudad, ser aptas para un equipo de Grandes Ligas," dijo Valenzuela. "Muchas cosas dependen de esto, claro, pero yo no veo ningún problema".

Curiosamente, el estadio mismo podría prevenir que Grandes Ligas piense en Monterrey a largo plazo. Con 22,061 aficionados como cupo, el Estadio de Béisbol Monterrey tiene casi 9,000 asientos menos que Tropicana Field, el campo sede de los Rays de Tampa Bay, y el más chico actualmente de la liga con 31,042 asientos.

En agosto, Rodrigo Fernández, gerente general de MLB en México, dijo que un estadio debía estar en el rango de "40 a 45,000 asientos" para realmente competir por una franquicia.

La capacidad limitada de asientos en Monterrey también limitaría los ingresos para una franquicia que necesitaría cobrar sus boletos en pesos mexicanos, más débiles que el dólar estadounidense. Por ejemplo, Ricardo Alvarado y su padre dijeron que no se inclinarían a comprar abonos de temporada completa si los mismos son ofrecidos a un precio similar extrapolado a los precios de los partidos del pasado fin de semana. Por los tres juegos, el asiento más barato en Monterrey se vendió en 385 pesos, o 19.75 dólares.

Al serle preguntado sobre la posibilidad de expandir la capacidad del estadio para cumplir con los estándares de los que habló Fernández, Maiz no se inmutó.

"Tenemos espacio para expandirnos (en las gradas)", dijo Maiz. "De lo contrario, podríamos construir un nuevo estadio", continuó, y admitió que esa sería una probabilidad lejana a corto plazo.

Más allá de la capacidad del estadio y el precio del boletaje, hay otros problemas para Monterrey en su búsqueda por atraer una franquicia.

"La seguridad es el tema más grande," dijo José Alvarado, un aficionado nacido en Monterrey que vivió el duelo el domingo entre Padres y Dodgers. "La violencia y el tema de los carteles nos afectan todos los días".

Justo pocos días antes de la llegada de los Padres y los dodgers, Monterrey terminó abril con una gran ola de violencia, con 56 asesinatos en el mes. La ciudad suma más de 200 asesinatos este año, y el estado de Nuevo León, donde Monterrey es capital, tiene una cantidad per capita de 12.8 asesinatos por 100,000 habitantes, un número que ha subido tres años consecutivos.

Pese a estos problemas, MLB ha fortalecido su compromiso con México. Habrá juegos de Grandes Ligas en México hasta el 2021, como parte de la expansión internacional de la liga.

Además de Monterrey, hay otras ciudades como Hermosillo y Culiacán, donde se han construido estadios modernos y dignos de alta competencia. Esta serie, entre Dodgers y Padres, había sido prometida al estadio nuevo de la Ciudad de México, pero ante las dificultades para completarlo a tiempo, se movió al norte del país.

El sueño mexicano de tener un equipo de Grandes Ligas sigue vivo, aunque no haya fecha para que este se haga realidad. Por lo pronto, el hecho de recibir juegos de temporada regular es satisfactorio y permitirá que el béisbol de alto calibre vuelva a Monterrey - con todo y un Cerro de la Silla que corona al Estadio de Béisbol Monterrey.