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Cuatro lugares que deben estar en la mira de MLB

ORLANDO, Florida -- Ahora que la oficina del comisionado de las Grandes Ligas (MLB) de béisbol de Estados Unidos ejecuta un agresivo plan de internacionalización, llevando partidos oficiales de San Juan en el Caribe a Londres en Europa a Tokio en el lejano oriente, es pertinente comenzar a pensar por adelantado en los posibles próximos lugares que deberían contemplarse en esta gira mundial.

Usando el poder contenido en el actual pacto laboral colectivo con la Asociación de Peloteros (MLBPA), que incluye un "Plan de Eventos Internacionales", la MLB organizó partidos en San Juan, Puerto Rico, y Monterrey, México, en las primeras seis semanas de la actual temporada y anunció que Tokio, Japón, acogerá la inauguración del calendario del 2019, cuando también habrán encuentros en Londres, Inglaterra, en la primera visita del béisbol al viejo continente.

El acuerdo laboral, también, permite a la MLB montar partidos de exhibición en marzo del 2019 y juegos oficiales en mayo de 2020 en la República Dominicana.

De existir voluntad de las partes y condiciones económicas y políticas adecuadas, República Dominicana y Venezuela deberían aparecer en el tope de la lista de destinos obligatorios de las ligas mayores fuera de su campo natural. Después de todo, entre los dos países latinoamericanos aportan casi el 80% de los peloteros extranjeros que accionan en la pelota norteamericana.

Pero en "Quisqueya La Bella" no hay promotores privados interesados en la idea, ni las autoridades oficiales han dedicado cinco minutos para estudiar el impacto real que podría suponer para la isla ese tipo de eventos, mientras que Venezuela atraviesa una de los peores crisis económicas de su historia, una que ha visto crecer la inflación al 13,000 por ciento (de acuerdo al Fondo Monetario Internacional) y reducir el salario mínimo de los trabajadores a $3 dólares, pese a un aumento reciente del 95 por ciento de parte del gobierno.

Así que por el momento vamos a olvidarnos de Venezuela y República Dominicana.

También de Cuba, cuyas relaciones con Estados Unidos alcanzaron el punto más amistoso en seis décadas cuando los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron, en diciembre del 2014, que los dos grandes antagonistas acordaron restablecer relaciones diplomáticas y como forma de celebrar la tregua, Obama y los Tampa Bay Rays visitaron La Habana en marzo del 2016.

Pero todo eso retrocedió en junio del año pasado, cuando el nuevo presidente Donald Trump anunció "posición anterior" y la intención de mantener el embargo económico de Estados Unidos a Cuba, que pronto cumplirá 60 años.

Aclarados esos puntos y obviando obstáculos evidentes-- ¿dónde no los hay?-- vamos con nuestra propuesta. Estos son los cuatro lugares que el comisionado Rob Manfred y las ligas mayores deberían contemplar para futuros viajes al extranjero.

China: La gran frontera

El principal propósito de MLB, igual que de otra liga profesional o cualquier tipo de empresa, cuando se aventura a probar nuevos mercados es vender su producto. En este caso, más que el dinero recaudado por mover partidos de sus sedes naturales a otros países, el béisbol busca agregar seguidores y potenciales consumidores de todos los elementos que forman la industria del béisbol norteamericano.

Hablamos de artículos de vestir, los paquetes de transmisión y otros.

Con más de 1,400 millones de habitantes y el segundo mayor Producto Interno Bruto del mundo, China es actualmente el mercado más apetecible de la tierra y los otros planetas que componen el sistema solar.

Una serie en el Estadio Nacional de Beijing, también conocido como "El Nido del Pájaro" debido a la red de acero que lo rodea, sería una forma espectacular de introducir las Grandes Ligas en el enigmatico y singular gigante asiático.

Brasil: El 'jogo bonito' al diamante

Brasil es el único país latinoamericano con más de 200 millones de habitantes. El gigante sudamericano, que es conocido por sus futbolistas, desde el gran "Pelé" a "Garrincha" a Ronaldo a Neymar; la samba y su famoso carnaval, tiene una historia ligada al béisbol, que en los últimos tiempos ha comenzado a tener impacto en el profesionalismo.

Cinco brasileños han jugado en las ligas mayores, incluyendo a los activos Yan Gomes, de los Cleveland Indians; Paulo Orlando, de los Kansas City Royals: Thyago Vieira, de los Seattle Mariners, y Luiz Gohara, de los Atlanta Braves, y en julio del año pasado, los Toronto Blue Jays otorgaron un bono de $1.4 millones de dólares al chico de 16 años, Eric Pardinho, un pitcher derecho nativo de Bastos, Sao Paulo.

El legedario estadio Maracaná de Rio de Janeiro sería el lugar perfecto para llevar partidos de las ligas mayores a una nación que sorprendió gratamente cuando venció a Panamá para conseguir un puesto en el Clásico Mundial de Béisbol del 2013 y que tiene un enorme potencial para acoger grandes eventos.

Brasil organizó la Copa Mundial de Fútbol en el 2014 y los Juegos Olímpicos de hace dos años.

Holanda: El gigante de Europa

Holanda es la mayor potencia del béisbol en Europa y la madre patria de estelares como el arubano Xander Bogaerts, de los Boston Red Sox, y los curazoleños Didi Gregorius, de los New York Yankees; Andrelton Simmons, de los Los Angeles Angeles; Jonathan Schoop, de los Baltimore Orioles, y Ozzie Albies, de los Bravos.

Holanda, que ha ganado 22 títulos europeos y una Copa Mundial, ha sido uno de los países más consistentes del Clásico Mundial, el único evento de naciones en donde participan los peloteros de Grandes Ligas. La selección naranja fue eliminada en primera ronda en 2006, pero dejó en el camino a República Dominicana para avanzar a la segunda etapa en 2009 y alcanzó las semifinales en 2013 y 2017.

El "World Port Tournament" de Rotterdam, que se realiza cada dos años desde 1985, es uno de los torneos invitacionales más importantes del béisbol internacional.

Israel: Una tradición naciente

Ningún lugar más adecuado para llevar la pelota al medio oriente.

Israel es un lugar especial y su propia creación está basada en un crisol de nacionalidades, unidas más por los lazos religiosos que por los geográficos.

Pese a ser uno de los países más pequeños del mundo (20,700 kilómetros cuadrados, casi lo mismo que el estado de New Jersey) Israel es uno de los más desarrollados. Incluyendo la actividad económica dentro de sus fronteras y la riqueza generada por entidades de propiedad israelí que operan en el extranjero, el ingreso per capita de la nación supera los 36,000 dólares al año.

Desde Hank Greenberg a Sandy Koufax a Shawn Green a Ryan Braun y Joc Pederson, decenas de judíos han jugado en las Grandes Ligas.

En 2007, con la ayuda de la oficina del comisionado, se creó una liga profesional de seis equipos en Israel, que lamentablemente desapareció después de una temporada, y el país participó exitosamente en el Clásico Mundial de Béisbol del 2017, cuando terminó con 3-0 en primera ronda y venció a la poderosa Cuba en la segunda ronda.