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¿Ayudará la banca a cortar la mala racha de Gary Sánchez?

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Yankees blanquean a Nacionales (0:56)

Didi Gregorius salió de un largo bache ofensivo con un par de cuadrangulares, Bryce Harper de Washington dejó el juego en el octavo inning tras ser golpeado por segunda vez, y los Yankees de Nueva York blanquearon (3x0) a los Nacionales (0:56)

NUEVA YORK - Gary Sánchez ha arrancado su semana pasando mayor tiempo sentado en la banca de los Yankees de New York que agachado detrás del plato.

Probablemente, termine siendo algo positivo. Después de tanto tiempo, probablemente sea lo correcto.

El receptor, quien bateó de 4-0 el domingo pasado contra los Mets para así llevar su promedio ofensivo a un discreto .190, no se encontraba en la alineación de los Yankees en el primer encuentro de la serie a disputar contra los Nacionales de Washington. Tampoco estará en el orden ofensivo del miércoles. Con Sonny Gray en la lomita, los Yankees tienen planificado contar, nuevamente, con su receptor suplente Austin Romine para trabajar con el lanzador, de forma similar a lo que ambos han hecho en el último mes.

Los días consecutivos de Sánchez en la banca (salvo una decisión de último minuto por parte del manager Aaron Boone de utilizarlo como bateador designado) se producen después de que el equipo disfrutó de un día libre el lunes. Esto significa que el slugger, actualmente en dificultades al plato, tendría tres días de descanso antes de volver a la acción el jueves.

La combinación de una fuerte carga de trabajo en días recientes, más lo que Sánchez denomina como una pantorrilla "adolorida" y una serie de decepcionantes turnos al bate han causado que el típicamente paciente Boone haya decidido, finalmente, darle un descanso a su estrella en pleno slump.

"Está sufriendo el desgaste natural que conlleva la posición de receptor, la cual se siente bien sea en los hombros, rodillas, pantorrillas", dice Boone. "Se siente bien, puede jugar, pero en general se encuentra un poco agotado y quizás eso se está filtrando a otros aspectos de su juego".

En sus últimos 15 compromisos, Sánchez ha sumado promedio ofensivo de .075 (4-53) con 18 ponches. Su promedio de bateo en dicho periodo es el peor entre todos los grandeligas con al menos 40 oportunidades al plato desde el 22 de mayo.

Aparte de las dificultades para simplemente hacer contacto, los números de poder de Sánchez han sufrido un declive importante. Lleva 16 partidos sin soltar jonrón, mayor periodo en su carrera tras haber superado el anterior tope personal por cuatro partidos.

"La razón por la cual no estoy bateando es porque estoy fallando en pitcheos que usualmente bateo", dijo Sánchez mediante un intérprete. "Quizás estoy pensando en exceso en demasiadas oportunidades y por eso, estoy fallando pitcheos que usualmente no llego a fallar. He hecho swing en varios pitcheos buenos para el lanzador, pitcheos sumamente buenos y los he fallado".

No falló el último pitcheo al cual hizo swing, una línea directa al guante del tercera base de los Mets Todd Frazier para así poner punto final a un partido en el cual los Yankees perdieron en la noche del domingo. Según el sistema Statcast, la pelota partió de su bate a 92.2 millas por hora. Si hubiese bateado a pocos pies de cualquier otra dirección, Sánchez hubiese conseguido ligar un oportuno doble impulsor.

Quizás Sánchez esté agotado en lo físico. Sin embargo, este receso también le aportará un necesario break en lo mental.

No ha sido común ver a Boone poner en la banca a sus peloteros con dificultades en más de un partido. Con la excepción de un día libre de forma ocasional, el manager, quien se encuentra en su primer año en el puesto, ha optado de forma regular por darle a sus bateadores en aprietos sus turnos al bate, con la esperanza de que seguir en la rutina ayudará a, eventualmente, sacudirse las malas rachas.

Boone ha hecho eso con Giancarlo Stanton, Didi Gregorius, Brett Gardner y, hasta ahora, Sánchez. En el caso de Gardner, quien sufrió un particularmente horroroso periodo en mayo, en el cual bateó de 42-5 (.119), la paciencia de su manager fue alentadora e importante para mantener la confianza.

"Es importante para nosotros saber que el manager, coach de bateo o quien sea, nos sigue apoyando", dice Gardner. "Creo que, en mi caso, esas cuatro o cinco, o cuantas hayan sido, semanas en esta temporada y ver que me seguían colocando como primer bate, seguir teniendo mis turnos al bate y permitirme continuar viendo pitcheos y trabajar para salir del slump... Es importante mantener el camino".

Es más fácil darles a los peloteros que no están bateando mayores oportunidades para retomar la senda cuando hay otros a su alrededor que batean bien, reconoció el jardinero.

"Contamos con una gran alineación y cuando se está ganando, anotando carreras y pitcheando bien, y todo sale bien puedes darles a tus muchachos un poco más de tiempo para trabajar", dijo Gardner.

Gregorius, quien sufrió su propio slump bateando de 42-1 en una ocasión durante el mes pasado, tuvo un declive de su promedio ofensivo de casi 100 puntos, encontró solaz al ver que otros toleteros, como Gardner, Aaron Judge, Miguel Andujar y Gleyber Torres, encendían sus bates mientras el suyo se mantenía frio.

"Como dije, si esto fuera tema de una sola persona, el equipo no estaría bien. Sin embargo, todos nos ayudamos mutuamente. Es algo que siempre tenemos presente aquí", dice Gregorius. "Uno de nosotros tiene dificultades hoy y, ese mismo día, alguien compensará, de todas formas".

De forma regular durante la presente temporada, Romine ha estado allí no sólo para compensar la actuación de Sánchez, sino para cargar con todo el equipo. En 76 apariciones al plato, Romine batea para .348 con OPS de 1.027. Ha sido particularmente efectivo con corredores en posición de anotar, bateando para .474 con 15 impulsadas en 24 oportunidades. El martes remolcó a un corredor por la vía del elevado de sacrificio.

Mientras tanto, Sánchez tiene OPS de .721 junto a su promedio de bateo ubicado por debajo de la temida "Línea Mendoza". En 69 apariciones al plato con corredores en posición anotadora, está ligando para .236 con 24 empujadas y 18 abanicados.

La paciencia de Boone no solo se hace evidente en las oportunidades que da a los jugadores con problemas con el madero. El novel manager lo ha demostrado en comentarios hechos en público con respecto a ellos. La frase "creo que está cerca (de acabar su slump)" ha formado parte del léxico del estratega de forma constante.

Antes del partido dominical, dijo algo similar con respecto a Sánchez.

"Logrará asentarse y los hits le seguirán. El bateador que conocemos estará de vuelta poco después", dice Boone. "Una de las cosas sobre las cuales converso con Sanchie es poder salir y tener un buen turno. Debido a quien eres y el talento con el que cuentas, los resultados aparecerán. Los resultados te seguirán cuando tienes buenos turnos al bate".

Los compañeros de Sánchez concuerdan con su manager.

"Para mí, él es demasiado talentoso como para seguir haciendo lo que hace hoy en día", dice Gardner. "No lo acuso. Creo que es cuestión de tiempo para que las cosas logren volver a la normalidad durante la segunda mitad de la temporada".

Y esa es la forma en la cual se siente Sánchez.

"Los slumps forman parte del béisbol", afirmó. "Así como comienzan, igual terminan".