<
>

Cachorros alternan a relevistas en la loma y en jardines

play
Lo mejor del día en BBEN: Mike Trout, líder absoluto en jonrones (1:01)

Hugo Bernal nos brinda este y otros momentos destacados de la pasada jornada en las Grandes Ligas. (1:01)

MILWAUKEE -- Un pitcher lo calificó como “un poco aterrador”, mientras que otro dijo que fue “algo difícil de ver” en el jardín, cuando los Cachorros de Chicago usaron a dos relevistas para jugar en la pradera izquierda y lanzar en la parte baja de la octava entrada del duelo del miércoles ante los Cerveceros.

Tras permitir un hit a Orlando Arcía para abrir el episodio, el pitcher derecho Steve Cishek fue al jardín izquierdo y fue relevado por el zurdo Brian Duensing para enfrentar al bateador zurdo Eric Thames, a quien ponchó.

Luego del chocolate a Thames, Cishek regresó a la loma para trabajar ante el bateador derecho Lorenzo Cain, mientras que Duensing fue al jardín izquierdo.

“Fue un poco aterrador”, dijo Duensing sobre jugar como jardinero tras la derrota por de los Cachorros por 1-0. “Rezamos mucho… es algo que no había hecho antes. No es que lo tuviera en una lista de pendientes, pero ya es algo que puedo tachar”.

Sin embargo, ni Cishek ni Duensing habían acabado con el cambio de posiciones. Cishek logró que Cain bateara una rola de out, lo que permitió que Duensing regresara a la loma otra vez para enfrentar al zurdo Christian Yelich, quien pegó un elevado de out.

“Si el juego se va a extra innings, debes tener algunos pitchers disponibles. Hablé con esos dos chicos antes sobre hacer esto. Es algo que se sólo se me ocurrió”, explicó el manager Joe Maddon. “Por la forma en que el orden al bat (de Milwaukee) está hecho, todo salió perfectamente. No es algo que se pueda hacer siempre, pero hoy funcionó”.

Ninguna pelota fue en dirección de los lanzadores mientras cubrían la pradera izquierda. Cuando Yelich enfrentó a Duensing, Maddon mandó a Willson Contretas al ese sector. Yelich mandó un elevado a Contreras. Ambos pitchers aseguran que también hubieran atrapado la pelota.

“Esperaba que sucediera algún día”, dijo Cishek sobre jugar en el jardín. “No sé quién me dio los lentes oscuros, no quiero exponer a nadie, pero eran lentes con prescripción y me pusieron nervioso. Fue difícil ver con ellos en el jardín”.