<
>

Una victoria más: los Cachorros abrazan su cita con la historia

LOS ANGELES - Una victoria más. Los Cachorros de Chicago están a una victoria de su primera Serie Mundial desde la presidencia de Harry Truman. Piensen en el significado de esas palabras.

Una victoria más.

Pero además siéntanse en libertad de preguntarse a ustedes mismos: ¿Acaso esas no son las palabras que más miedo dan en el mundo?

Son hermosas y especiales porque la última Serie Mundial que tuvo como sede el Wrigley Field ocurrió en 1945. En los 70 años que han pasado desde ese entonces, solo otros dos equipos de los Cachorros se han encontrado en la misma posición en la que está esta edición del 2016.

A una victoria.

Pero además esa es la parte que da más miedo. Los Cachorros de 1984 también estuvieron a una victoria. Y tomaron la delantera temprano en cada uno de los siguientes tres partidos. Solo para ser enterrados por el cuadrangular, el error de Leon Durham y el peso de la historia.

Diecinueve años más tarde, los Cachorros de 2003 también se encontraban a una victoria. Entonces ocurrió Josh Beckett. y ocurrió Steve Bartman. Y bueno, ustedes saben cuál fue el resultado.

Así que, en Chicago, esas palabras mágicas, "a una victoria", vienen acompañadas de una lección de historia. Y lamentamos informarle a estos Cachorros, a los Cachorros de 2016, que ellos estarán escuchando sobre esa lección de historia hasta justo antes del primer lanzamiento del Juego 6 en el Wrigley en una electrizante noche del sábado. Pero ellos no recuerdan haberse inscrito en esta clase de historia.

"Esta cosa en la historia está perdida para mí", dijo en broma el receptor David Ross, uno de los pocos jugadores en su casillero que ha estado en este tipo de situaciones anteriormente (con los Medias Rojas de 2013). "Yo no recuerdo haber sacado buenas notas en la clase de historia cuando era chico".

Ross dijo esas palabras el jueves en la noche en un camerino que vibraba de energía luego de la resonante victoria de los Cachorros 8-4 sobre los Dodgers en el Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, un partido que colocó a estos Cachorros en este hermoso pero atemorizante lugar.

La parte hermosa fue un alegre viaje en avión de regreso a casa, por la oportunidad de celebrar los Juegos 6, y (de ser necesario) 7 en el Wrigley y hacer algo que cambie las vidas de millones de personas. Y el pensamiento de lo que eso significa, para todos ellos, era algo bien poderoso.

"Es una de las razones principales por las que firmé aquí", dijo Ben Zobrist, "porque yo sabía la historia, y quería ser parte de algo especial que no se ha hecho en mucho, mucho tiempo. Ha sido un título bien difícil de alcanzar. Pero todavía no hemos llegado".

Oh, cierto. No han llegado todavía. Buen punto. Para llegar "ahí", todo lo que tienen que hacer es vencer a Clayton Kershaw el sábado o entonces a Rich Hill el domingo - si es que llegamos al domingo. Eso debe ser algo bien interesante.

En los dos juegos anteriores en esta SCLN en los que se midieron estos dos, los Cachorros enviaron 46 bateadores al plato ante ellos. Y exactamente CUATRO de esos 46 lograron lo que los sabermétricos llaman "un hit".

Esa es la mitad atemorizante de esta ecuación. En estos siguientes dos partidos, probablemente no vayan a ver mucho de Joe Blanton y Luis Avilán. La misión comenzará con una lucha enjaulados en el Juego 6 ante Kershaw, quien ha pasado todo este mes de octubre reescribiendo su propio legado de postemporada.

"Nosotros sabemos que él nos va a retar, y que él va a salir en búsqueda de sangre", dijo Dexter Fowler. "Así que tenemos que hacer lo mejor que podamos y ver lo que ocurre".

Si ellos gustan un pequeño pedazo de la historia, podemos darles esto. En la década pasada, siete equipos han estado en esta misma posición - de camino a casa para los Juegos 6 y 7, necesitando solo una victoria más para llegar a la Serie Mundial. Los siete equipos han terminado el trabajo. Y solo los Rays de 2008 - un equipo dirigido por un tipo llamado Joe Maddon - necesitaron un séptimo juego para lograrlo.

Por otro lado, esos equipos también tenían algo en común. Ninguno de ellos eran los Cachorros. Pueden introducir aquí su propia frase de remate.

Ah, pero no ESTOS Cachorros. Desde el día que estos Cachorros llegaron a los entrenamientos primaverales, se sentía algo diferente en el ambiente sobre ellos. Ellos tenían su guía de navegación programada desde ese entonces para este lugar, para este momento.

Así que este grupo ha ido colocando a un lado las cabras y las maldiciones por todos estos meses que ha durado el viaje para llegar a un juego que muy pocos que han utilizado este uniforme han logrado jugar. Y ahora ellos pueden desde ya respirar el aroma especial que estará en el aire el sábado en la noche en la Ciudad de los Vientos.

"Es el mejor reto en todo el béisbol", dijo Ross. "Es el Santo Grital de los campeonatos, ¿correcto? Quiero decir, ganas una Serie Mundial en Chicago, y no hay nada que pueda superar eso. Solo pienso que como competidor, uno quiere estar en el escenario más grande - a menos que tengas miedo. Quizás si tienes miedo, no quieres tenerlo. Pero aquí no tenemos a nadie que tenga miedo".

no obstante, ellos no han jugado un juego más retante en toda la temporada que el que van a disputar el sábado en la noche. Y aquí es donde el puñado de hombres que está en este camerino y que conocen el significado de esos momentos en los que estás a una sola victoria tienen que asegurarse de que los chicos que están a su alrededor no se dejen intimidar por la magnitud de lo que tienen oportunidad de hacer.

"Todo lo que uno puede hacer es enfatizar en la importancia de ganar cada entrada", dijo el asistente del coach de bateo, Eric Hinske, un hombre que jugó en postemporada para cuatro equipos y que ganó Series Mundiales con Boston y Nueva York. "Los buenos equipos en los que he estado, chicos como Jason Varitek y Derek Jeter hablaban de ganar cada entrada, de conseguir el siguiente pitcheo. Y eso es lo que uno hace. Uno tiene que simplificar las cosas. No puedes mirar al gran escenario de todo. Uno tiene que mantenerse en el momento".

Ross, quien ganó una Serie Mundial en Boston, sigue diciéndoles el mismo mantra - que este no es el momento de dejar que tu mente se aleje del terreno donde estás jugando.

Al preguntársele cuál consejo le daría a los fenómenos en su camerino, respondió: "Ni siquiera pienses en la Serie Mundial. Tienes de frente a Clayton Kershaw el sábado. Y él va a estar tan enfocado como siempre. Él es el mejor en el deporte. Así que podremos celebrar una vez logremos el pase [a la Serie Mundial]. Pero tienes que enfocarte en el juego. Si comienzas a mirar el escenario grande, te pierdes, y te vas a abrumar, y todo se va a ir antes de que te des cuenta".

Ja. Díganle eso a las 42,000 personas que abarrotarán el Wrigley Field el sábado en la noche. Ellos han esperado toda una vida para presenciar un juego como este. Pero no necesitan que Eric Hinske o David Ross les digan que esos sueños nunca están garantizados de que se harán realidad.

De nuevo, ¿ustedes saben la mejor parte sobre la historia? Que se puede reescribir. ¿Y saben cuán cerca está este equipo de lograr eso?

A una victoria.

"Nosotros tratamos de escribir nuestra propia historia", dijo Hinske. "Y estos somos nosotros - los Cachorros de 2016. Hemos estado juntos por ocho meses. Pero tenemos que ganar el sábado".

Cuatro de los 25 jugadores que estarán uniformados el sábado en la noche han ganado una Serie Mundial: Ross, Jon Lester, John Lackey y Zobrist. Pero cuando se le preguntó a Zobrist si alguna vez le ha mostrado el anillo de Serie Mundial que ganó el año pasado con Kansas City a sus compañeros, respondió moviendo su cabeza en negación.

"Eso es algo que suelo mostrarle a mis amigos y familiares", dijo. "Y es algo que yo usaré en la temporada baja, y probablemente cuando haya terminado mi carrera. Pero por ahora, quiero mantener estos dedos libres".