Jorge Morejón | ESPN Digital 73d

Tres claves: ¿Quién debe ganar entre Medias Rojas y Astros?

Los Astros de Houston reciben, con Justin Verlander en la lomita, a los Medias Rojas de Boston, que contarán con su as zurdo Chris Sale en el inicio de la serie divisional entre los campeones del Oeste y el Este de la Liga Americana, respectivamente.

Los Astros parten como favoritos, aunque con poco margen de error en una serie tan corta, de cinco juegos a ganar tres.

Verlander, adquirido por Houston el 31 de agosto, se ganó el derecho a iniciar el primer partido de los playoffs, luego de récord perfecto de 5-0 en igual número de salidas y efectividad de 1.06, que lo convirtió inmediatamente en el líder de la rotación de los Astros.

En total, terminó la temporada con 15 triunfos, ocho derrotas y efectividad de 3.36.

El derecho, que había pertenecido a los Tigres de Detroit desde su selección en la primera ronda del draft amateur del 2004, es un viejo conocido en estas instancias, con balance de 7-5 y promedio de limpias de 3.39 en 16 partidos de postemporada.

En una de esas ocasiones enfrentó a los Medias Rojas, en la serie de campeonato de la Liga Americana en el 2013, que perdió 1-0 en duelo contra John Lackey, al permitir un jonrón de Mike Napoli en ocho innings de actuación.

En el 2017 se fue sin decisión en dos aperturas ante Boston, con promedio de limpias de 2.25 en 12 episodios, en los que permitió ocho hits y tres carreras inmaculadas.

Por su parte, ahora veremos de qué está hecho en realidad Sale, líder en ponches de todas las Grandes Ligas, con 308, pero que nunca ha jugado béisbol en octubre.

El zurdo pasó sus primeras siete campañas en los Medias Rojas de Chicago, equipo que nunca fue en ese lapso a la postemporada.

Sale (17-8, 2.90) evidenció cansancio en el final de la campaña, con cuatro derrotas en sus últimas siete decisiones. No trabajó nunca ante los Astros en el 2017.

Ambos serpentineros se han enfrentado seis veces en sus carreras.

En esos enfrentamientos, el zurdo de Boston tiene una efectividad de 3.09 con 48 ponches y 12 pasaportes en 40.2 entradas, mientras que el derecho de Houston ha trabajado para un promedio de limpias de 1.84 con 44 abanicados y nueve boletos en 44 episodios. El equipo de Verlander han ganado cinco de esos seis partidos.

Estas son las claves de Houston para liquidar a Boston y avanzar a la serie de campeonato de la Liga Americana.

Astros

1. Ofensiva de terror El dúo del venezolano José Altuve y el puertorriqueño Carlos Correa es apenas una pequeña muestra de todo el poder ofensivo de los Astros.

Cuando usted tiene a un primer bate como George Springer, capaz de botar 34 pelotas, y un octavo hombre como Yuli Gurriel, con average de .299, 43 dobles y 75 impulsadas, entonces espere serios problemas.

Si encima de eso hay un comodín para cualquier posición, como el venezolano Marwin Gonzalez, que despachó 23 vuelacercas y remolcó 90 carreras, no hay paz en todo el line up.

Sólo los Yankees de Nueva York (241) batearon más jonrones que Houston (238), pero nadie produjo más carreras que los Astros (896).

2. Dominio histórico de Verlander sobre Boston El que da primero, da dos veces. El tener disponible en dos de los cinco juegos a Verlander es una ventaja para el manager Hinch, teniendo en cuenta el dominio histórico del derecho sobre la artillería de Boston.

Dustin Pedroia, una de las bujías ofensivas de los Medias Rojas, se ha ido de 27-3 (.111) ante Verlander, mientras que Mookie Betts lleva 13 turnos en blanco.

Ninguno de los bateadores que aparecen en el róster de Boston ha podido pegarle cuadrangular al diestro de los Astros en 180 visitas al plato.

3. Carlos Beltrán
El veteranísimo boricua ya vio pasar sus mejores años y está cada vez más cerca del retiro.

Posiblemente ni aparezca en la alineación abridora, pero tener a un hombre como él saliendo de la banca puede ser el factor X para los Astros.

Beltrán ha sido un abusador en postemporadas a lo largo de su historia, con average de .323, 16 cuadrangulares y 41 remolcadas en 55 partidos de octubre.

Pero los Medias Rojas no están muertos de antemano, ni mucho menos. Estas son las claves a su favor.

Medias Rojas

1. El bullpen El cerrador Craig Kimbrel es de los mejores de todo el béisbol y tuvo una campaña regular de lujo: 34 salvados en 39 oportunidades, efectividad de 1.43, WHIP (Hits y boletos por inning) de 0.68, 126 ponches en 69 entradas y sólo 14 pasaportes.

El cuerpo de relevistas se reforzó con la adquisición de Addison Reed y en función de apagafuegos estará también el zurdo David Price, tras fracasar estrepitosamente como abridor en postemporadas.

Como relevista, Price trabajó 8.2 entradas en blanco, con tres hits, 13 abanicados y par de boletos.

2. La velocidad en las bases Los corredores de Boston fueron una pesadilla para los catchers rivales, al robarse 106 almohadillas.

De los equipos que quedan con vida en la postemporada, sólo los Washington Nationals (108) estafaron más bases.

Entre Betts (26), Andrew Benintendi (20) y Xander Bogaerts (15) robaron 61.

3. Eduardo Núñez Factor X. El dominicano multiplicó su nivel de juego a niveles insospechados desde su llegada a los Medias Rojas a mitad de temporada, con 27 impulsadas y ocho jonrones en 38 partidos.

Ni en sus cuatro años con los Yankees, tres con los Mellizos de Minnesota y dos con los Gigantes de San Francisco se ganó un papel tan preponderante, como si hubiera estado esperando desde siempre esta oportunidad para revelar su mayor brillo.

A pesar de no estar 100 por ciento saludable, fue incluido en el roster, por encima de su compatriota Hanley Ramírez, de mucha más experiencia.

Pronóstico: Gana Houston 3-1

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