Enrique Rojas | ESPN Digital 44d

Reivindicación de Severino impulsa a Yankees sobre Indios

NUEVA YORK -- Dicen en la industria del cine que ''segundas partes nunca fueron buenas''. En la vida real y en el béisbol las cosas son un poco diferentes y el lanzador dominicano Luis Severino lo volvió a confirmar el lunes en Yankee Stadium.

Severino, quien apenas sacó un out en su primera aparición de postemporada, la semana pasada en el juego de los comodines, trabajó siete sólidas entradas para que los Yankees de Nueva York derrotaran 7-3 a los Indios de Cleveland y empataran 2-2 su Serie Divisional de la Liga Americana.

El jardinero Aaron Judge pegó su primer hit de la serie, un doble de dos carreras; el receptor dominicano Gary Sánchez despachó su segundo cuadrangular y los Yankees aprovecharon cuatro errores de Cleveland para anotar seis carreras inmerecidas para ganar su tercer choque consecutivo en donde enfrentaba la eliminación por primera vez desde los últimos tres compromisos de la Serie Divisional del 2001 contra los Atléticos de Oakland.

El miércoles, en Cleveland, se jugará un encuentro que determinará el rival de los Astros de Houston en la Serie de Campeonato del joven circuito. El zurdo CC Sabathia abrirá por los Yankees y el derecho Corey Kluber por los Indios. De los 15 equipos que lograron empatar una serie al mejor de cinco después que perder los dos primeros choques, nueve terminaron ganando el playoff.

''Fue increíble, vamos a un juego cinco, estoy agradecido por el apoyo del equipo y de Dios por esta nueva oportunidad'', dijo Severino a ESPN Digital luego del partido. ''Creo que la diferencia fue la localización de los pitcheos, estaba más calmado, podía pensar mejor y Gary me ayudó mucho'', agregó.

''Lo bueno mío es que olvido las cosas malas rápidamente. Después del primer juego vi muchos videos y detecté lo que estaba fallando y traté de cambiarlo en mi sesión de bullpen. Hoy, lo puse en práctica'', dijo.

Severino, el tercer mejor lanzador de la Liga Americana en la temporada regular --solamente detrás de Corey Kluber y Chris Sale-- y el indiscutido ''caballo'' de la rotación de los Yankees, permitió dos cuadrangulares y tres carreras en un tercio de entrada el martes contra los Mellizos de Minnesota en un choque que Nueva York terminó ganando para avanzar a la serie contra Cleveland.

El lunes, el quisqueyano no trató de ponerse creativo ni actuar como si fuera otra persona. Simplemente apeló a su principal arma: Una poderosa recta que regularmente se acerca a las 100 millas por hora y que promedió la mayor velocidad (97.7 MPH) entre todos los lanzadores abridores de las ligas mayores que fueron elegibles para el liderato de efectividad.

En la primera entrada, 15 de los 18 lanzamientos del quisqueyano fueron rectas de cuatro costuras, que oscilaron entre 96 y 100 millas por hora. Apenas lanzó dos sliders y un cambio. Su lanzamiento 112, el penúltimo del juego, fue exactamente a 100 MPH. Terminó el juego con 113, cifra tope esta postemporada.

''Mi mentalidad fue caerle encima a los bateadores y eso fue lo que hice'', dijo Severino, quien fue silbado por los fanáticos cuando abandonó el campo en su primera salida, pero ovacionado ruidosamente por la casi totalidad de los 47,316 fanáticos en Yankee Stadium cuando trataba de completar la séptima entrada.

''Eso fue muy importante. Cuando escuché que gritaban mi nombre supe que tenía que poner el extra que puse todo el año. Quería terminar y ayudar el equipo a ganar'', dijo Severino.

''Le dije después del juego que creció mucho hoy. Comenzó a cansarse después del sexto inning y fue capaz de dar el esfuerzo extra, conseguir otra entrada, lo que fue muy bueno para nuestro bullpen. Para mí, eso se llama crecer'', dijo el manager Joe Girardi.

El bateador zurdo Jay Bruce comenzó la segunda entada con sencillo al jardín derecho, pero Severino se repuso retirando a los próximos tres bateadores, incluyendo por la vía del ponche a Michael Brantley y Lonnie Chisenhall, para apagar la intentona.

El derecho de 23 años retiró a 11 de los primeros 12 bateadores que enfrentó y estaba blanqueando a la tribu, que tenía 12 innings sin anotar, hasta que su compatriota Carlos Santana le bateó jonrón por el jardín central con un corredor en circulación en la cuarta entrada. Permitió otro jonrón, del puertorriqueño Roberto Pérez, en el quinto acto.

Con nueve ponches, Severino se quedó a uno de empatar el récord de los Yankees en postemporada para un lanzador con menos de 24 años de edad. Dave Righetti abanicó a 10 bateadores de los Dodgers de Los Ángeles en el segundo partido de la Serie Mundial de 1981.

''La gran diferencia esta noche fue que él quería atacar con la recta, usar más su recta. La estaba controlando bien, manteniendo la bola bajita'', dijo Sánchez.

''Más tarde en el juego, comenzamos a usar el slider y el cambio con más frecuencia. Los dos jonrones que le batearon fueron a buenos lanzamientos. El crédito a los Indios por eso'', dijo Sánchez, quien creció junto a Severino en el sistema de ligas menores de los Yankees.

''Gary Sánchez es tremendo cátcher y tremendo bateador. Pienso que será uno de los mejores catchers de Grandes Ligas en los años por venir. Tenemos una tremenda química, son más de cuatro años trabajando juntos y nos llevamos increíble'', dijo Severino.

Mientras Severino dominaba a la polivalente ofensiva de los Indios, Trevor Bauer no recibió mucho apoyo de su defensa y no pudo completar dos entradas. El derecho, que había detenido a Nueva York en dos hits durante 6.2 entradas el jueves en Cleveland, permitió cuatro hits el lunes.

Nueva York aprovechó al máximo los cuatro errores del infield de Cleveland (marca de la franquicia en postemporada) para anotar seis carreras inmerecidas contra seis lanzadores de Cleveland en las primeras cinco entradas. El antesalista colombiano Giovanny Urshela cometió dos pifias que se transformaron en cinco carreras. El lanzador dominicano Danny Salazar y Santana cometieron los otros errores.

''No pudimos terminar jugadas o, como vieron, no hacer jugadas. Esto realmente pone las cosas más difíciles'', dijo Terry Francona, el manager de Cleveland, que no perdía partidos consecutivos desde el 22 y 23 de agosto contra Medias Rojas de Boston en Progressive Field.

Nueva York perdió jueves y viernes en Cleveland, pero su pitcheo abridor apagó una de las mejores ofensivas de la temporada en uno de los estadios más favorables a la ofensiva que tiene el béisbol. El gran desempeño de Severino siguió a siete entradas en blanco del japonés Masahiro Tanaka.

Nueva York es el primer equipo con múltiples abridores de siete innings en la actual postemporada. Todos los otros clubes en la postemporada se combinan para dos juegos de siete episodios.

Cuando el árbitro principal cante playball el miércoles en Cleveland, por un lado estarán los Yankees, el equipo con 27 cetros de la Serie Mundial y 40 títulos de liga y una marca de 13-12 en partidos decisivos de postemporada. Por el otro, los Indios, el equipo que ganó su segundo campeonato hace casi siete décadas y ha perdido 16 de sus últimos 19 potenciales partidos para ganar una serie.

''Hay un número de cosas'', dijo Francona sobre el quinto y decisivo juego. ''Pero en un juego, lo único de lo que uno se preocupa es de tener al menos una carrera más que el rival'', dijo Francona.

''Jugar pelota es lo único importante para nosotros. Todo el que está aquí quiere hacerlo bien, no importa la tradición, pero nos sentimos confiados'', dijo Didi Gregorius, el torpedero curazoleño de los Yankees.

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