Enrique Rojas | ESPN Digital 38d

Cachorros ganaron un pésimo, pero dramático juego decisivo

WASHINGTON -- Veinticuatro hits, 22 corredores quedados en las bases, 17 carreras, 14 lanzadores (incluyendo cuatro estelares de rotaciones abridoras), tres lanzamientos salvajes, dos errores anotados y varios pasados por alto, un corredor atrapado en 1B con la carrera del empate en 3B y dos outs en la octava entrada y un receptor con un pasbol, un error y una interferencia en una entrada.

¡Y a pesar de todo eso fue partido emocionante, disputado y lleno de drama del primer al último bateador. Solo en béisbol. Solo en la postemporada.

Los Cachorros de Chicago derrotaron 9-8 a los Nacionales de Washington, entrada la madrugada del viernes, en el quinto y decisivo encuento de su serie divisional para avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Dodgers de Los Ángeles.

El torpedero Addison Russell remolcó cuatro carreras, el cerrador Wade Davis logró un salvamento de siete outs, el más largo de su carrera, y el receptor venezolano Willson Contreras atrapó a su compatriota y colega de posición José Lobatón en la octava entrada para matar las aspiraciones de los locales.

Chicago, el primer equipo que juega la final del viejo circuito por tres años consecutivos desde que los Cardenales de San Luis lo hicieran entre el 2011 y el 2014, comenzarán la defensa del banderín el sábado en Dodger Stadium contra el estelar zurdo Clayton Kershaw. Los Dodgers han jugado en esta etapa en cinco de las últimas 10 campañas.

''Fue un juego rudo, salvaje, pero emocionante. Muy bueno'', dijo Contreras, quien anotó dos carreras y realizó una jugada defensiva que fue clave en el triunfo de Chicago.

Para ganarse el derecho de tomar un vuelo entre Washington y California, los vigentes campeones de Grandes Ligas debieron jugar uno de los partidos más salvajes de la actual postemporada. También uno de los menos vistosos en términos de ejecución en el campo.

''Fue un mundo bizarro, no hay dudas sobre eso'', dijo Joe Maddon, el manager de los Cachorros. ''Pero eso ocurre, eso ocurre en esta parte del año y tienes que estar preparado para hacer cosas que normalmente no haces'', agregó.

Dirigidos por Maddon, los Cachorros han ganado cuatro partidos consecutivos en los que enfrentaron ser eliminados en las últimas dos temporadas.

''No jugamos un buen juego, pero aún batallamos hasta el final'', dijo Dusty Baker, el manager de los Nacionales. Desde el 2012, los equipos de Baker han perdido 10 juegos consecutivos de playoffs en donde tuvieron la oportunidad de ganar una serie. Baker no haga un playoff desde las Series Divisionales del 2003.

Washington anotó cuatro carreras en una segunda entrada liderada por un jonrón de tres carreras del jardinero Michael Taylor, su segundo en turnos consecutivos en la serie, contra el abridor Kyle Hendricks, pero los Cachorros se acercaron pisando dos veces el plato en la tercera. Ganando 4-3 en el quinto acto, Baker mandó a relevar a su estelar abridor Max Scherzer.

Scherzer, un candidato a ganar su tercer premio Cy Young esta temporada, retiró a los primeros dos bateadores, pero entonces procedió a permitir sencillos a Contreras y el mergente Ben Zobrist y un doble de dos carreras a Russell para virar el marcador a favor de los Cachorros.

Después que Scherzer transfirió intencionalmente a Jason Heyward, ponchó al puertorriqueño Javier Báez, pero el receptor Matt Wieters lanzó mal para un error. Posteriormente Wieters cometió un pasbol que permitió anotar a Russell y siguió con una interferencia que mandó a las basea a Tommy La Stella, mantuvo el inning vivo y alargó el calvario para Scherzer y los Nacionales.

Los abridores Gio González (3 CL en 3IL), de Washington, y Hendricks (4 CL en 4 IL), de Chicago, permitieron siete carreras en siete entradas. Los abridores convertidos momentáneamente en relevistas, Max Scherzer (4 carreras, 2 CL en 1.0 IL) y el colombiano José Quintana (0.2 IL) no fueron exactamente extraordinarios.

Con todo y las pobre ejecuciones de ambas novenas, los 43,849 aficionados que desafiaron el frio y la molestosa llovizna que cubrió la ciudad durante la mayor parte de la tarde y las primeras entradas del encuentro, se mantuvieron pegados a sus sillas durante las 4 horas y 37 minutos que duró el encuentro.

En el cierre de la octava entrada, Chicago estaba al frente 9-7, cuando Davis lanzaba su segundo inning. Daniel Murphy y Anthony Rendón negociaron bases por bolas, pero el bateador emergente Adam Lind bateó para doblematanza al primer lanzamiento. Taylor, sin embargo pegó sencillo para impulsar su cuarta carrera, por segundo juego seguido, y acercar el marcador 9-8.

Lobatón siguió con fuerte hit al jardín central y Taylor pasó a la segunda base. Con Trea Turner bateando, Lobatón se descuidó en la primera base y Contreras lanzó para ponerlo out. La jugada fue disputada con la repetición de televisión, pero se mantuvo la decisión inicial y se acabó la amenaza de Washington.

''Hay que hacerlo, hay que hacerlo'', dijo Maddon sobre el reclamo para que se usara el sistema de repetición en el out de Lobatón. ''Estuve mirando a Anthony [Rizzo, el 1B] todo el tiempo. Tienes que creer en tus jugadores, pero tampoco hay una razón para dejar de pedir una repetición. Tenemos dos oportunidaes. No hay razón para dejar de pedir una repetición'', dijo.

''Es una de esas oportunidades que se presentan y no puedes desaprovechar'', dijo Contreras sobre su disparo a la primera base.

Brian Duensin (1-0) fue el ganador, Scherzer (0-1) el derrotado y Davis se anotó su tercer salvamento, pese a una efectividad de 4.15 en la serie.

''Esta fue una derrota dura. Estoy decepcionado de no ir a Los Ángeles, no ir a casa y ver mi familia y jugar en Dodger Stadium y dar el próximo paso'', dijo Baker, quien se encuentra en su segunda temporada al frente de los Nacionales.

SIGUE MALA RACHA DE WASHINGTON

Aunque su actual franquicia solamente tiene 12 años en Washington, el béisbol de Grandes Ligas no es ajeno a la capital de Estados Unidos. De hecho, cuatro clubes han llamado su hogar a la sede del gobierno federal.

Los Senadores de la Liga Nacional jugaron entre 1891 y 1899, sin pena ni gloria, pero cuando se fundó la Liga Americana en 1901, se aprobó una membresía a los Senadores, que ganaron tres títulos de liga (1924, 1925 y 1933) y la Serie Mundial de 1924 a los Gigantes de Nueva York. Esos Senadores se mudaron a Minnesota en 1961 y fueron rebautizados como Mellizos.

Una segunda versión de los Senadores de la Liga Americana jugó 11 pésimas temporadas (1961-1971) en Washington antes de mudarse a Texas y convertirse en los actuales Rangers. Desde entonces la ciudad se quedó sin equipo de béisbol hasta que los Expos de Montreal escaparon de Canadá para encontrar refugio aquí en 2005.

La actual franquicia Expos de Montreal-Nacionales de Washington entró a las Ligas Mayores como parte de la expansión de 1969 y solamente tuvo una aparición en playoffs (1981).

Ya en Washington, donde le construyeron un moderno estadio y le entregaron una cartera profunda a la oficina de operaciones de béisbol, los Nacionales han creado una gran base, ganando dos títulos consecutivos de la División Este y cuatro en los últimos seis años.

Entre todos los equipos que han jugado en Washington suman ocho apariciones en playoffs con una sola serie ganada, ninguna del actual.

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