Jorge Morejón | ESPN Digital 33d

La hora de Clayton Kershaw ¿o de José Quintana?

Dodgers de Los Angeles tienen este jueves una segunda oportunidad para darle el tiro de gracia a los Cachorros de Chicago en la serie de campeonato de la Liga Nacional y avanzar a su primer clásico de octubre en 29 años.


Con ventaja de 3-1 en la serie, enviarán los Dodgers a la lomita del Wrigley Field a su as zurdo Clayton Kershaw, el mejor lanzador de todo el béisbol entre abril y septiembre, pero con serias deudas de credibilidad cuando de octubre se trata.

Kershaw (18-4, 2.31) ha tenido dos aperturas en esta postemporada, con récord de 1-0, pero efectividad de 4.76, más del doble de la que tuvo en la campaña regular.

El zurdo, que permitió 23 cuadrangulares en 27 salidas en la temporada, ha recibido cinco palos de vuelta completa en dos partidos de playoffs.

Asimismo lleva cuatro pasaportes en 11.1 innings, demasiados para quien regaló apenas 30 en 175 entradas en el calendario regular.

No nos engañemos. La postemporada es un animal que Kershaw no ha podido domar, como lo prueba su balance de 5-7 y promedio de limpias de 4.57 en 20 partidos.

En ese punto está la clave de la supervivencia de los Cachorros, al menos por un día más.

Los bateadores de Chicago necesitan ser agresivos, ponerle presión al abridor rival para tratar de sacar ventaja de sus evidentes debilidades psicológicas.

Y también requieren los Cachorros de una buena -y larga, de ser posible- salida de su abridor colombiano Jose Quintana, quien ha tenido dos muy buenas actuaciones en estos playoffs, aunque todavía no consiguió una victoria.

Quintana, adquirido a mitad de temporada de los Medias Blancas de Chicago, tiró 6.1 capítulos ante los Nacionales de Washington en la serie divisional, con una carrera sucia y tres hits, siete ponches y dos boletos.

Luego toleró dos limpias en cinco episodios, par de imparables y cuatro abanicados frente a los Dodgers en el juego inaugural de esta serie de campeonato del viejo circuito.

Son estas las únicas salidas de su carrera en postemporada. Entre ambas aperturas exhibe efectividad de 1.59, aunque se fue sin decisión las dos veces.

El problema es que si no consigue extender su faena lo más posible y sus compañeros no le brindan apoyo ofensivo, las esperanzas de sobrevivir se desvanecerán cuando entren a trabajar los erráticos relevistas de Chicago.

Wade Davis trabajó en exceso, al realizar 48 pitcheos en su salvamento de dos entradas hace menos de 24 horas y no tiene mucho más a qué echar mano el manager Joe Maddon en caso de emergencia.

Ningún equipo se ha respuesto jamás de una desventaja de 0-3 para ganar una serie de campeonato de la Liga Nacional.

Sólo los Boston Red Sox, en el 2004, consiguieron hacerlo en una serie de campeonato de la Liga Americana ante los Yankees, para luego ganar la Serie Mundial y poner fin a la Maldición del Bambino, que los mantuvo 86 años sin saborear las mieles del triunfo.

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