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Papi es puro agradecimiento
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David Ortiz comienza el martes su última estadía en el Bronx, un lugar, que por muchas razones, ocupa un lugar muy especial en la carrera del toletero dominicano de los Medias Rojas de Boston. El jueves, en su último partido en Yankee Stadium, Ortiz será honrado por sus enconados rivales.

Los Yankees de Nueva York anunciaron desde enero que tendrían una ceremonia de reconocimiento para Ortiz, quien anunció su retiro en noviembre pasado, pero no fue hasta hace dos semanas que revelaron que la misma tendría lugar el jueves, antes del último juego de la serie. En cierta forma, los rayados estarán devolviendo el favor a los Medias Rojas, que homenajearon a Mariano Rivera y Derek Jeter en Fenway Park en sus despedidas, en los últimos dos años.

Los Yankees son el gran enemigo de los Medias Rojas y uno de los clubes más castigados por Ortiz, quien dejará las Grandes Ligas al final de esta temporada como el bateador designado más productivo de la historia. Por otro lado, Nueva York es el hogar de la mayor comunidad dominicana en el extranjero.

"Siempre es un placer jugar en New York, que para mí y todos mis compatriotas es un lugar muy especial. Tengo gran respeto por la organización de los Yankees", dijo Ortiz a ESPN Digital en la víspera de la última serie del año entre las grandes bestias de la División Este de la Liga Americana.

"Nueva York no es una ciudad cualquiera para los dominicanos. Tenemos como tres millones de compatriotas en esta ciudad", dijo Ortiz. Sobre los reconocimientos que ha recibido este año, incluyendo el que tienen preparado los Yankees, agregó: "Eso no es normal. Las cosas pasan, pero no de la noche a la mañana. Uno se lo gana".

Ortiz, un 10 veces Todos Estrellas y uno de cuatro paloteros que han pegado 600 dobles y 500 jonrones en las ligas mayores, batea .307 con 53 jonrones, 75 dobles y 171 carreras impulsadas en 1,043 turnos contra los Yankees. Eso incluye .308 con 52 jonrones y 162 impulsadas en 222 partidos desde que se unió a los Medias Rojas en el 2003. Ted Williams (62) es el único jugador de Boston con más cuadrangulares de por vida contra Nueva York.

Algunos de los principales "highlights" de la carrera de "Big Papi", quien tiene 31 jonrones, 31 dobles y 67 impulsadas en el Bronx (16 H4, 19 H2 y 35 impulsadas en el viejo Yankee Stadium y 15 H4, 12 H2 y 32 impulsadas en el nuevo Yankee Stadium), ocurrieron contra los Yankees, comenzando en el inolvidable otoño del 2004, cuando Boston logró el primer regreso de un 0-3 en una serie de playoffs de siete juegos para ganar ocho choques consecutivos y su primer campeonato en 86 años.

En la final de liga de esa temporada, la segunda de Ortiz con Boston, los Yankees ganaron los primeros tres partidos y estaban al frente 4-3 en la novena entrada del juego 4, a tres outs de avanzar a la Serie Mundial, a expensas de su odiado rival, que no ganaba desde 1918.

Pero los Medias Rojas empataron 4-4 en su última oportunidad en Fenway Park y en el inning 12, Manny Ramírez bateó sencillo contra el relevista Paul Quantrill y Ortiz siguió a su compatriota con un cuadrangular de dos carreras que mantuvo con vida a Boston en la serie.

David Ortiz
AP Photo/Kathy WillensDavid Ortiz le ha conectado 53 cuadrangulares a los Yankees en su carrera, la tercera mayor cantidad ante un equipo en particular.
En el quinto juego, Yankees y Medias Rojas estuvieron empatados 4-4 hasta la entrada 14, cuando Ortiz pegó un sencillo contra el mexicano Esteban Loaiza para dejar a los Mulos tirados en el campo por segundo día consecutivo.

De regreso a Nueva York, Boston también ganó el juego 6 y en el séptimo y decisivo, "Big Papi" despachó un cuadrangular de dos carreras en la primera entrada para marcar el tono de una paliza 10-3 que mandó a los Medias Rojas a la Serie Mundial. Ortiz fue el Jugador Más Valioso (MVP) de la final del joven circuito y siguió encendido en la Serie Mundial, donde Ramírez fue el MVP, ayudando a Boston a barrer a los Cardenales de San Luis para conseguir el anhelado título que esperó por cerca de un siglo.

"Mi carrera ha estado llena de momentos emocionantes, pero lo que pasó en el 2004 en la Serie de Campeonato es lo máximo. Eso rompió el hielo", dijo Ortiz, quien también ganó la Serie Mundial en 2007 y 2013 y fue el Jugador Más Valioso del último clásico de otoño de los Medias Rojas.

Durante la serie en Nueva York, es muy probable que Boston asegure el banderín de la División Este, ya sea con un triunfo ante los Yankees o una derrota de los Azulejos de Toronto Blue Jays ante los Orioles de Baltimore Orioles. Será el tercer banderín y la octava aparición en playoffs para los Medias Rojas en la era Ortiz.

A los 40 años de edad y en su última temporada como pelotero activo, Ortiz ha conseguido un desempeño con ribetes históricos y es uno de los buenos candidatos que tiene la amplia lista de candidatos al premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Un galardón que nunca ha sido otorgado a un jugador que se desempeñe mayormente como bateador designado durante la temporada.

"No todos tenemos la oportunidad de tener una buena temporada en el año de retiro. La gente me ha hablado mucho de eso y aunque no había reparado mucho, creo que la temporada va de acuerdo a tu preparación y el respaldo. Tenemos muchos jugadores que están poniendo números escandalosos y eso me quita presión", dijo Ortiz, quien encabeza la Liga Americana en dobles (48), slugging (.632) y OPS (1,039); es segundo en bateo (.321), OBP (.406) y carreras impulsadas (124), y octavo en jonrones (37).

En una carrera de muchos candidatos, Ortiz tiene de favorito a su compañero de equipo Mookie Betts.

"¿Ahora mismo? El jardinero derecho de nosotros está fuera de liga. A Ese muchachito le saco su comida aparte. Mookie está teniendo una temporada increíble", dijo Ortiz.

"Hanley [Ramírez] está teniendo una temporada de ensueño, si vamos a Baltimore, mi hermanito [Manny] Machado está teniendo una temporada única, en Toronto Edwin [Encarnación] está teniendo gran temporada, entre otros", dijo. "Hay muchos jugadores ahora mismo que tu diría ´wao´, va estar reñida esa pelea. Pero vuelvo y repito, el jardinero derecho de nosotros no ha parado desde el primer día hasta hoy", agregó.

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ORLANDO -- El cubano José Fernández falleció la madrugada del domingo en un accidente de bote, dejando a los Marlins de Miami sin su principal lanzador, a Grandes Ligas sin una de las estrellas jóvenes de mayor carisma de estos tiempos y al béisbol latinoamericano sin uno de sus mejores representantes de la actualidad y los años por venir.

Con 24 años recién cumplidos en julio y apenas cuatro en Grandes Ligas -- dos de ellos recortados por una operación "Tommy John" -- Fernández se había establecido como uno de los ases del juego. En 76 apariciones monticulares, tuvo récord de 38-17 (.667), efectividad de .258 y 589 ponches en 471.1 entradas. Promedió 11.2 ponches y 2.8 boletos por cada nueve entradas lanzadas.

Lanzando en Miami fue aún mucho mejor, con marca de 29-2 y efectividad de 1.49 en 42 aperturas. Su efectividad en casa es la más baja desde que la estadística fue hecha oficial, en 1913, entre los lanzadores que tuvieron al menos de 40 salidas. Los Marlins promediaron 1,127 fanáticos más en los juegos de Fernández que en el resto del calendario desde el 2011.

Reclutado en el sorteo colegial del 2011, Fernández fue el Novato del Año y tercero en la carrera por el Cy Young de la Liga Nacional dos años después y en esta temporada, su segunda completa después de completar la recuperación de una operación de codo que lo marginó por 14 meses, es uno de los buenos candidatos al premio de mejor lanzador de su liga nuevamente.

Fernández, quien el pasado martes lanzó ocho entradas en blanco con 12 ponches sin boletos ni carreras a los Nacionales de Washington, tenía foja de 16-8, efectividad de 2.86 y 253 ponches en 182.1 innings este año con los Marlins. Iba quinto en triunfos, segundo en ponches y noveno en efectividad del viejo circuito y había establecido marcas personales en salidas (29), triunfos, innings y ponches.

De acuerdo a Brooksbaseball.net, Fernández realizó 7,404 lanzamientos en Grandes Ligas, incluyendo la temporada de exhibición de marzo. Utilizó mayormente su recta de cuatro costuras y curva, dejando el cambio en un tercer plano. También podía lanzar la recta en sinker y un cambio súper lento.

De todas formas, su mejor arma en el montículo era una capacidad de competir que lo convertía en fiera cuando subía al montículo. También era un bateador por encima del promedio entre los lanzadores. Esta temporada bateó .250 con seis carreras impulsadas y en 136 turnos en las ligas mayores conectó 29 hits, incluyendo siete extrabases -- dos jonrones --, y empujó 14 carreras.

Fernández, un nativo de la provincia de Villa Clara, abandonó Cuba de manera ilegal en 2008, jugó en una secundaria de Tampa y fue la selección de primera ronda (pick #14) del draft del 2011. Una cosecha que también produjo a los lanzadores Gerrit Cole, Sonny Gray, Dylan Bundy, Michael Fulmer y Trevor Bauer; los puertorriqueños Francisco Lindor, Javier Báez y George Springer; Trevor Story, Joe Panik y Kolten Wong, entre otros.

Fernández se hizo ciudadano de Estados Unidos en abril del año pasado y abandona este mundo con el mejor promedio de efectividad entre todos los lanzadores cubanos que tuvieron al menos 25 salidas en las Grandes Ligas. Ahora será imposible saber exactamente como terminaría su carrera, pero por la edad y talento, Fernández tenía una proyección para, posiblemente, ser el primer lanzador de su país en el Salón de la Fama de Cooperstown.

La violenta muerte de Fernández enluta a todo el mundo del béisbol, especialmente a Miami, Cuba y toda Latinoamerica.

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Cada día que pasa, en lugar de irse aclarando el panorama, se van poniendo más impredecibles las carreras por los cuatro puestos comodines a la postemporada de Grandes Ligas.

El miércoles, los Mets de Nueva York, los Cardenales de San Luis y los Gigantes de San Francisco perdieron sus encuentros para mantener el empate en los dos Wild Cards de la Liga Nacional. Los tres exhiben foja de 80-72 y tienen pendientes 11 encuentros, ninguno entre ellos, en el calendario de la serie regular.

De acuerdo al Elias Sports Bureau, es solamente la segunda vez en la era divisional (desde 1969) que hay un empate entre tres clubes por los puestos Wild Cards tan tarde en la temporada. Ocurrió en 1998, también en la Liga Nacional.

Mientras los Gigantes (contra los Padres de San Diego) y los Mets (ante los Filis de Filadelfia) jugarán en el fin de semana contra clubes de marcas negativas, los Cardenales enfrentarán a los Cachorros de Chicago, su odiado rival y el mejor equipo de las ligas mayores en el 2016.

En la última semana de la campaña, los Cardenales chocarán con los Rojos de Cincinnati y los Piratas de Pittsburgh; los Mets contra los Marlins de Miami y los Filis y San Francisco a los Rockies de Colorado y los Dodgers de Los Angeles. Chicago es el único equipo de Grandes Ligas que ya aseguró un título divisional, pero ahora juega para garantizar la ventaja de la casa en las eliminatorias del viejo circuito.

Los Nacionales de Washington (número mágico en 2) y los Dodgers (5) están en cómodas posiciones para quedarse con los banderines de las divisiones Este y Oeste de la Liga Nacional. Los Cachorros conquistaron la División Central hace una semana.

En la Liga Americana, los Azulejos de Toronto y los Orioles de Baltimore perdieron el miércoles, el encuentro de los Tigres de Detroit (contra los Mellizos de Minnesota) fue suspendido y reprogramado como parte de una doble cartelera para el jueves, y ganaron los Marineros de Seattle, los Astros de Houston y los Yankees de Nueva York.

Esa combinación de resultados dejó a Toronto (83-69) con primer comodín, a Baltimore (82-70) con el segundo, a Detroit (80-70) y Houston (81-71) a un juego, Seattle (80-72) a dos y Yankees (79-72) a 2.5.

Los Medias Rojas de Boston (88-64), los Indios de Cleveland (88-63) y los Vigilantes de Texas (90-63), tienen sus números mágicos en 2, 5 y 6, respectivamente, para reclamar los títulos divisionales de la Americana y al mismo tiempo, una guerra particular entre los tres por el mejor récord de la liga y la ventaja de la casa para la postemporada.

La herramienta que utiliza ESPN.com para determinar el porcentaje de probabilidades de los equipos para alcanzar la postemporada indica que Toronto (75.9%), Mets (68.6%), Gigantes (66.1%), San Luis (63.1%) y Baltimore (43.6%) son los mejores ubicados actualmente, entre los clubes que no dominan sus divisiones.

SI HAY EMPATES

El escenario actual del standing de los comodines indica que es altamente probable que se necesiten programar partidos extras para definir los que disputarán los partidos de muerte súbitas en los playoffs de octubre.

Nuestro colega Jayson Stark explicó los diferentes escenarios de empates y juegos de vida o muerte en la Liga Nacional y la Liga Americana y analizando como se resolverían para definir los cuatro que avanzarían a la siguiente etapa de la postemporada.

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Cuando la mayoría de clubes ya ha jugado su partido 150 de la temporada, casi todo está dicho en los campeonatos divisionales de Grandes Ligas. Pero en lo que se refiere a los cuatro puestos comodines, dos por circuito, el asunto está tan cerrado que existe la alta probabilidad que se requieran encuentros de desempate para definir los últimos clasificados a los playoffs del 2016.

Los Cachorros de Chicago (95-55) ostentan la mejor marca de béisbol y ya aseguraron la División Central de la Liga Nacional; los Vigilantes de Texas (89-62) y los Nacionales de Washington tienen sus "números mágicos" en tres y cinco, respectivamente, para amarrar los títulos en el Oeste de la Liga Americana y el Este de la Nacional. El de los Medias Rojas de Boston (86-64) está en 9, mientras que los Indios de Cleveland (86-63) y los Dodgers de Los Angeles (85-65) tienen sus propios números mágicos en 7 para amarrar el banderín divisional.

Sin embargo, el panorama no se ve tan claro para los comodines, faltando una docena de encuentros a la mayoría de los involucrados en el proceso.

En el joven circuito, los Azulejos de Toronto y los Orioles de Baltimore están igualados con récord de 82-68 y con una ventaja relativamente cómoda de 2.5 juegos sobre los Tigres de Detroit (79-70) y 3.0 arriba de los Astros de Houston y los Marineros de Seattle, que tienen foja de 79-71. El asunto se complica para Azulejos y Orioles porque deben enfrentarse entre ellos y contra Boston, que los aventaja en la División Este y está jugando su mejor béisbol del año.

Los Medias Rojas derrotaron el lunes 5-2 a los Orioles en Baltimore para poner su marca en 10-3 en sus últimos 13 juegos y sacar ventaja de 4.0 juegos en la división, la mayor que han tenido en el primer lugar en todo el año. Baltimore posee foja de 36-31 contra sus rivales divisionales, pero va 7-9 contra los Azulejos, a los que visitarán del 27 al 29 de septiembre, en su penúltima serie de la temporada.

Toronto empató en el primer comodín venciendo 3-2 a los Marineros en Seattle y aprovechando el revés de los Orioles. Los Azulejos han jugado bien en la ruta este año, pero no en los últimos días, perdiendo 10 de sus últimos 17. Baltimore tiene 35-40 fuera de Camden Yards.

Detroit no enfrentará a ninguno de los tres equipos que tiene por delante en el standing de comodines -- Boston, Baltimore y Toronto -- pero se podría beneficiar de un buen desempeño propio y los resultados de las series entre esos tres. Los Tigres comienzan el martes una serie de tres juegos en Minnesota, para luego chocar con sus rivales directos Reales de Kansas City y Cleveland.

En la Liga Nacional, cuando los Gigantes de San Francisco (79-71) desperdiciaron el gran desempeño del zurdo Madison Bumgarner y permitieron dos carreras en la novena entrada el lunes en Los Angeles, no solamente se alejaron a 6.0 juegos de los Dodgers en la División Oeste, sino que además permitieron empatar a los Cardenales de San Luis (79-71) en el segundo Wild Card, ambos a 1 juego de los Mets de Nueva York (80-70) en el comodín #1.

San Francisco encabezó a todo el béisbol con récord de 57-33 en la primera mitad de la temporada, pero desde el Juego de Estrellas ha tenido la peor marca, con 22-38, y podría convertirse en el primero con tal 'distinción' en la historia.

Su bullpen ha estropeado 29 salvamentos, la mayor cantidad en la historia de la franquicia, y en septiembre el club tiene 5-5 cuando entra ganando a la última entrada.

No quedan series el resto del año que ponga en el mismo terreno a Gigantes, Mets y Cardenales, pero San Francisco tendrá que verselas contra los Dodgers en cinco de sus últimos 12 encuentros y San Luis a Chicago y los Piratas de Pittsburgh. La disputa por el último puesto podría requerir de un juego extra entre Cardenales y Gigantes, especialmente si Nueva York saca aprovecho de su benigna porción final del calendario.

Los Mets solamente enfrentarán un equipo con récord positivo (Washington, para cerrar la serie regular, del 30 de septiembre al 2 de octubre), cuando muy posiblemente los Nacionales estarán realineando su rotación y descansando jugadores principales para la postemporada.

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Cuando el cubano Yoenis Céspedes firmó un contrato condicionado a poder declararse agente libre después de un año, apostó a que una buena actuación en el 2016 le daría la oportunidad de vender sus servicios al mejor postor por segundo invierno consecutivo.

Hasta ahora, la movida está saliendo a la perfección y no hay una sola razón para pensar que "La Potencia" dejará pasar esta magnifica y singular oportunidad.

Céspedes, cuyo pacto de tres años y $75 millones de dólares con los Mets de Nueva York incluye una una cláusula de escape después de la primera temporada, batea .292 con 28 jonrones y 71 carreras impulsadas en 397 turnos al bate y tiene a su equipo en un puesto de playoffs, faltando 22 encuentros al calendario de la serie regular.

Al igual que hizo el año pasado, cuando llegó desde los Tigres de Detroit el 31 de julio, Céspedes está acarreando a los Mets a la tierra prometida. El jardinero batea .308 (65-20) con seis jonrones y 12 carreras impulsadas desde que regresó de la lista de lesionados el 19 de agosto. Nueva York, que tenía marca de 60-62 y estaba a 5.5 juegos del segundo Wild Card luego del partido de ese día, tiene marca de 14-4 -- con cinco triunfos seguidos actualmente -- desde entonces y se ubica en el segundo comodín.

AP Photo/Kathy WillensYoenis Cespedes marcha cuarto en slugging (.562), séptimo en OPS (.926) y octavo en jonrones en la Liga Nacional, a pesar de haberse perdido 29 de los juegos de su equipo este año por lesiones.
Incluso, Nueva York (74-66), solamente está a medio juego de los Gigantes de San Francisco (74-65) en la batalla por la ventaja de la casa para un potencial encuentro de muerte súbita en el arranque de los playoffs de Grandes Ligas. Los Cardenales de San Luis (73-66) están a medio juego de los Mets y a uno de los Gigantes.

Pero volvamos a Céspedes, quien a pesar de haberse perdido 29 de los juegos de su equipo este año, en La Liga Nacional marcha cuarto en slugging (.562), séptimo en OPS (.926) y octavo en jonrones. Entre los jardineros del viejo circuito es tercero en cuadrangulares, sexto en WAR (3.2) y OBP (.362) y séptimo en promedio de bateo.

Desde que pasó a los Mets, Céspedes ha jugado 168 encuentros, apenas seis juegos por encima del calendario de una temporada de Grandes Ligas, y batea .290 con 45 jonrones, 35 dobles, 115 carreras impulsadas, 98 anotadas y WAR acumulado de 5.5. Sus 14 jonrones del 2016 en Citi Field, representan la segunda mayor cantidad en un año en el estadio de los Mets.

Entre los jugadores que serán agentes libres después de la próxima Serie Mundial, hay muchos jardineros, incluyendo los dominicanos José Bautista y Carlos Gómez, el puertorriqueño Carlos Beltrán y los norteamericanos Mark Trumbo, Matt Holliday, Ian Desmond, Dexter Fowler y Jay Bruce, actual compañero de Céspedes en Nueva York, entre otros. Pero del grupo, Céspedes, quien cumplirá 31 años en octubre, será el único con capacidad para pegar 30 o más jonrones con condiciones mínimas para jugar en el jardín central, de ser necesario.

Sencillamente, sería una insensatez no aprovechar la ventaja de ser agente libre para buscar un contrato más largo en la agencia libre o forzar una extensión con los mismos Mets. Si Céspedes decidiera honrar el resto del contrato, ganaría $47,5 millones por los próximos dos años y, lo peor, se arriesgaría a no tener otra oportunidad de firmar un gran contrato el resto de su carrera.

"Me gustaría quedarme aquí por los tres años del contrato, pero ahora mi enfoque está en la temporada", dijo Céspedes a ESPN en agosto. Llaménlo simple retórica o discurso políticamente correcto. La realidad es que el béisbol es un negocio y tanto los agentes de Céspedes como los ejecutivos de los Mets lo entienden perfectamente.

Por lo tanto, no hay muchas vueltas que darle al asunto. Cuando Céspedes firmó un contrato con una cláusula de escape después de un año fue apostando a que sucediera exactamente lo que está pasando. Y todos, incluyendo a Céspedes y los Mets, sabemos lo que sigue.

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Mets de Nueva York firma a Tim Tebow. Una de las noticias menos lógicas del año en Grandes Ligas, al menos en esta parte de la temporada.

En medio de una carrera por alcanzar la postemporada por segundo año consecutivo, los Mets anunciaron que firmaron con un contrato de ligas menores a Tebow, un antiguo mariscal de campo del fútbol americano, que se propone comenzar una carrera en el béisbol profesional a los 29 años de edad, tras no haber podido establecerse en la liga profesional del deporte que ha jugado toda su vida. Hummm. Interesante.

No es que Tebow, quien no juega béisbol desde que estaba en la escuela secundaria, no tenga derecho a intentar la hazaña. No me mal interpreten. "Todos nuestros sueños se pueden hacer realidad si tenemos el coraje de perseguirlo", dijo una vez el gran Walt Disney. "La vida está llena de heroismo", reza el poema "Desiderata".

Desde el punto de vista deportivo, Tebow, un atleta de alto rendimiento, la tiene más fácil que, por ejemplo, un periodista o un abogado, para llegar a ser pelotero. Y tomando en cuenta que no estaba exigiendo un contrato millonario o un puesto garantizado en el roster del equipo grande, entonces los riesgos no eran tan grandes para la organización que lo reclutara.

Pero desde el ángulo de los Mets, es un movimiento insensato por completo. Meterse en el "reality TV show" de firmar a Tebow en septiembre, es el tipo de distracción que caería bien a organizaciones como Bravos de Atlanta o Mellizos de Minnesota, por ejemplo, que están fuera de competencia desde los primeros días de la temporada, para desviar un poco la atención de sus aficionados de la tabla de posiciones. También para algún equipo de las ligas independientes en búsqueda de llamar la atención y vender boletas.

Pero no para Nueva York, que entra al fin de semana empatado con Cardenales de San Luis en el segundo comodín de la Liga Nacional. Así como no funciona para los Mets, tampoco funcionaría para San Luis, Gigantes de San Francisco, Azulejos de Toronto, Medias Rojas de Boston, Orioles de Baltimore, Tigres de Detroit o Astros de Houston, que también están metidos en la carrera por las últimas cuatro plazas a los playoffs de Grandes Ligas.

Tampoco para un club de las ligas invernales, donde cada partido es de playoffs desde el día inaugural y se juega para ganar y no necesariamente para enseñar a jugar pelota a ex futbolistas fracasados.

De la única manera que se justificaría que un equipo contendor saque tiempo para este tipo de movimientos es si Tebow fuera un prospecto con genuinas condiciones para tener un impacto a corto plazo en la pelota. ¡Y esa no es la realidad! En la exhibición que realizó ante buscatalentos la semana pasada en California, Tebow no lució extraordinario, bateando a pitchers de prácticas sin habilidades cercanas a los que encontrará en el profesionalismo.

La de Tebow no es una firma deportiva, es una firma mediática. El tipo tiene un angel para llamar la atención de aficionados y periodistas --esta columna es una muestra de eso--, pero no es un proyecto real. A los 29 años, el margen de progreso de Tebow debería ser extraordinario para avanzar lo suficiente como para estar listo para jugar en las ligas mayores en 12 o 15 meses. Y siendo justos, eso es difícil, incluso para peloteros verdaderos. Por lo tanto, como no es un asunto deportivo, el show de Tebow tendría sentido para otros equipos, pero no para los Mets de Nueva York. A menos, no en septiembre del 2016.

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Retener a Yasiel Puig, llamarlo al equipo grande en el fin de semana y darle una última oportunidad de redención podría ser la mejor opción a corto plazo para los Dodgers de Los Angeles con el atribulado y mediático jardinero cubano.

Para los que estuvieron colgados de una palmera o meditando en el Tibet durante el verano, esta es, a grandes rasgos, la situación de Puig con su organización.

Durante la fecha límite de cambios, los Dodgers adquirieron al jardinero norteamericano Josh Reddick (.296 AVE/.368 OBP/.818 OPS y 8 jonrones en 272 apariciones) desde los Atléticos de Oakland y decidieron bajar a las ligas menores a Puig, quien bateaba .260/.320/.706 y 7 jonrones en 303 apariciones. A la baja producción en el campo de las últimas dos temporadas, Puig agregaba el conocido desprecio a las reglas establecidas, que ha exhibido desde su arribo a las Grandes Ligas en el 2013.

En el fin de semana, los Dodgers colocaron a Puig en lista de waivers revocables, un proceso que permite a las organizaciones conocer el verdadero mercado que tienen sus jugadores, pero conservando el derecho de retenerlos en caso de no conseguir el negocio que persiguen. El lunes se reportó que Puig fue reclamado, como era de esperarse, y que Los Angeles estudiaba el próximo paso, pero sin mucha prisa.

Desde hace dos semanas se ha especulado que los Dodgers no planean subir a Puig desde las ligas menores en septiembre, cuando podrán agregar 15 elementos a su nómina regular. Si yo fuera Andrew Friedman, el presidente de operaciones de béisbol de los Dodgers, esto es lo que yo haría:

Retiro a Puig del mercado, lo llamo a las Grandes Ligas el jueves cuando los rosters pueden ampliarse de 25 a 40 jugadores y, durante todo el mes de septiembre, lo alterno con Reddick en el jardín derecho. El bateador derecho Puig contra pitchers zurdos y el bateador zurdo Reddick contra pitchers derechos.

Un mes sería tiempo suficiente para determinar si Puig aprendió la lección de su degradación en la organización, corrigió algunos de sus huecos en el plato, comprendió la importancia de seguir las reglas en el funcionamiento de una institución y entendió que ser un "grandesligas" no se limita a batear o lanzar bien una pelota.

¿Qué pueden perder los Dodgers en el proceso? ¡Nada! Incluso si Puig fuera el ser humano más despreciable de la tierra -- lo que es poco probable -- sus compañeros estarían de acuerdo en que todos merecemos segundas y terceras oportunidades. Y si el jugador se quema en el examen, entonces se cambia durante el invierno. Punto.

Desde el punto de vista deportivo, Los Angeles estaría en una situación de ganar sí o sí. Resulta que mientras Puig batea .348/.400/.994 con ocho extraabases y 12 carreras impulsadas en 75 apariciones en Oklahoma City, la sucursal de los Dodgers en la Liga Costa del Pacífico (AAA), Reddick lo hace para .145/.202/.359 con un doble y CERO carreras impulsadas en 89 apariciones desde que se mudó a Chavez Ravine. Ni la peor versión de Puig podría hacerlo peor que Reddick.

Puig es un jugador de 25 años con herramientas físicas para jugar al béisbol que todos los evaluadores del mundo considerarían excepcionales. Un mes de probatoria para determinar que está listo para convivir en paz con el resto de la organización, es lo mínimo que podría intentar el club antes de cede un pelotero que estará bajo control hasta la temporada del 2018.

Es probable que para cuando ustedes lean esto, Friedman y Co. ya hayan tomando una decisión acerca del futuro de Puig, incluyendo la gran posibilidad de que tenerlo lejos sería lo más saludable para el club, pero viendo el cuadro amplio de la situación, retenerlo, al menos por el resto de la esta temporada, podría ser la mejor opción para los Dodgers.

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Los Dodgers de Los Angeles (66-52) amanecieron el miércoles en el primer lugar de la División Oeste de la Liga Nacional, con medio juego sobre los Gigantes de San Francisco (66-53), tras recortar una desventaja que llegó a ser de 8.0 partidos el 26 de junio, irónicamente, el mismo día de la última aparición de su estelar lanzador Clayton Kershaw.

Más que una buena racha de los Dodgers, ha sido una muy mala de los Gigantes el factor principal para que cambie de manos el liderato divisional. San Francisco, que tuvo el mejor récord de las Grandes Ligas en la primera mitad de la temporada (57-33) ostenta el peor (9-20) desde la pausa del Juego de Estrellas. Los Angeles tiene marca de 15-12 en la segunda mitad.

De todos modos, no deja de ser llamativo que en 41 partidos desde que perdió a Kershaw, quien al momento de lesionarse caminaba sin tropiezos rumbo a su cuarto premio Cy Young y, probablemente, a su segundo premio de Jugador Más Valioso, Los Angeles ha logrado una espectacular foja de 25-16 en su ascenso al tope de la división.

El 26 de junio en Pittsburgh, Kershaw (11-2, 1.79, 145 ponches, 121.0 entradas) tuvo su peor desempeño de la temporada, permitiendo cuatro carreras limpias y nueve hits en seis entradas ante los Piratas. Luego del encuentro se determinó que el mejor lanzador de las ligas mayores sufría de una hernia en un disco de la espalda y debía ser inhabilitado.

USA Today SportsLos Dodgers han logrado una espectacular foja de 25-16 en su ascenso al tope de la división desde que perdieron por lesión a su as Clayton Kershaw.
Inicialmente, los Dodgers pusieron a Kershaw en lista de lesionados por 15 días, pero luego descubrieron que el daño era peor y las cosas se pusieron más feas en un juego simulado que lanzó el 16 de julio.

Actualmente, Kershaw se encuentra en lista de incapacitados por 60 días -- no será elegible para regresar hasta el 27 de agosto -- pero el equipo no sabe con exactitud si volverá a lanzar esta temporada. El zurdo "aparó" pelotas en los jardines de Dodger Stadium el pasado fin de semana, pero la palabra "cirugía" ha sido usada más que "regreso" por los directivos del club y el manager novato Dave Roberts en las últimas seis semanas.

Como si no fuera suficiente con perder el "As" de la rotación, los Dodgers han llevado a 26 jugadores a la lista de lesionados este año, un nuevo récord para la Liga Nacional y a uno de la marca del béisbol, establecida por los Medias Rojas de Boston en el 2012.

Los abridores Bud Norris, Brandon McCarthy, Hyun-Jin Ryu y Alex Wood están en lista de lesionados; el zurdo Rich Hill, adquirido desde Oakland el 31 de julio, aún no debuta con el uniforme azul por una ampolla en el dedo mayor de su mano de lanzar, y el zurdo Brett Anderson debutó en el 2016 el domingo pasado, permitiendo cinco carreras en una entrada ante los Piratas.

El novato japonés Kenta Maeda (12-7, 3.29 en 24 salidas) y el veterano zurdo Scott Kazmir (9-6, 4.44 en 23 inicios) son los únicos abridores de los Dodgers con más aperturas que Kershaw (16). Trece lanzadores diferentes abrieron al menos un encuentro para Los Angeles esta temporada.

La buena noticia es que liderado por un bullpen que tiene foja de 23-15 y el mejor Whip (1.10) y la segunda mejor efectividad (3.15) de la Liga Nacional, el pitcheo de los Dodgers marcha cuarto en promedio de carreras limpias permitidas (3.69) en su circuito. El cerrador Kenley Jansen (35 salvamentos, 1.80 de efectividad, 0.70 Whip y 70 ponches en 50.0 IL), quien estuvo cerca de perder su trabajo ante la fallida llegada del cubano Aroldis Chapman, ha sido el mejor taponero de la liga.

Ahh, el torpedero Corey Seager, el gran candidato al Novato del Año de la Liga Nacional, se ha comportado como un campeón, liderando el club en WAR (4.4), promedio (.307), hits (142), jonrones (21), carreras anotadas (75), slugging (.528) y OPS (.888). A los 22 años y con apenas 141 juegos en las ligas mayores, Seager puede ser proclamado como el mejor jugador de posición que tienen los Dodgers.

Los Angeles y San Francisco aún tienen nueve juegos pendientes entre ellos, lo que seguramente decidirá el ganador de la división, pero eso no resta méritos al hecho de que sin Kershaw y un récord de lesionados, los Dodgers estén en primer lugar del sector y en una tremenda posición de avanzar a los playoffs, comenzando la segunda quncena del penúltimo mes de la temporada regular.

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BOSTON -- Alex Rodriguez, quien jugará el viernes por última vez con los Yankees de Nueva York, no solamente es uno de los jugadores con más números acumulados en el diamante, sino que además es el que más dinero ha recaudado por contratos de trabajo en la historia de las Grandes Ligas de Estados Unidos.

Entre 1994, cuando debutó con los Marineros de Seattle, y diciembre del 2017, cuando recibirá el último cheque de su actual pacto con los Yankees, "A-Rod" tenía pactado recaudar pagos por un total de $437,2 millones de dólares.

Pero a ese gran total hay que deducirle los casi $18 millones de dólares que Rodríguez dejó de cobrar en el 2014 debido a una suspensión de 162 partidos por violar la política antidopaje de las ligas mayores.

De acuerdo a las reglas del béisbol, el dinero que los jugadores dejan de recibir por cumplir suspensiones se queda en las arcas de los clubes, por lo que Rodríguez, cuyo abogado demostró que tenía que recibir $2,8 millones de su salario establecido de $21 millones aunque no jugara un partido en 2014 -- debido a que la temporada de MLB se mide por días (183) y no por juegos -- en realidad habrá ganado cerca de $420 millones al final de su actual contrato.

De todas maneras, seguiría siendo el pelotero más rico de todos los tiempos. Por encima de Babe Ruth, Hank Aaron, Willie Mays y todos los que han fichado contratos exhorbitantes en la última década, de acuerdo a los registros de baseballreference.com y Spotrac.com.

"A-Rod", el hijo de los dominicanos Víctor Rodríguez y Lourdes Navarro, ya era rico antes de pisar por primera vez un terreno en el profesionalismo. Los Marineros le pagaron un bono de $1,3 millones de dólares después de reclutarlo como número uno en el sorteo colegial de 1993, desde una escuela secundaria de Miami, cuando tenía 17 años de edad.

Después de ganar cerca del salario mínimo en sus primeras tres temporadas en Grandes Ligas, Rodríguez escaló sobre el millón en 1997 y había ganado alrededor de $12 millones con Seattle cuando firmó el primero de los dos grandes contratos de su carrera.

En el invierno del 2000 fichó como agente libre con los Vigilantes de Texas por 10 años y $252 millones y ya estando en Nueva York escapó del acuerdo faltando tres años para concluirlo y firmó su actual pacto, por 10 años y $275 millones. Ese acuerdo incluye un paquete de compensación por $30 millones de dólares por explotar su arribo a marcas importantes de jonrones, pero en la práctica ese paquete nunca se llegó a ejecutar en Nueva York.

Solamente el contrato del jardinero Giancarlo Stanton con los Marlins de Miami ($325 millones de dólares por 13 años, del 2015 al 2027) supera individualmente los últimos dos acuerdos de A-Rod. Pero en sentido general, solamente el inicialista venezolano Miguel Cabrera se acerca al total recaudado por Rodríguez.

Cabrera, quien juega en Grandes Ligas desde el 2003, firmó una extensión de $248 millones por ocho años con los Tigres de Detroit (del 2016 al 2023) justo cuando estaba cerca de terminar su contrato anterior, una extensión de $152,3 millones por ocho años (2008-2015) con los mismos Tigres.

Cuando concluya el actual pacto de Cabrera, el toletero habrá recibido $400 millones en salarios, incluyendo más de $8,5 millones que ganó con los Marlins en los primeros cinco años de su carrera.

En la historia de Grandes Ligas se han firmado 12 contratos de más de $200 millones y Rodríguez tiene dos de ellos. El inicialista dominicano Albert Pujols, Stanton y el lanzador Zack Greinke son los únicos otros jugadores que han firmado contratos que les garantizan ganancias sobre los $300 millones de dólares en su carreras.

De todos, "A-Rod" es el que mayor provecho económico ha sacado a su talento por jugar al béisbol.

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ORLANDO, Florida -- Mark Teixeira ha sido un gran jugador de béisbol, uno que probablemente tendrá una placa en el Parque de los Monumentos en Yankee Stadium, pero no tan bueno como para ser declarado un tiro seguro al Salón de la Fama de Cooperstown.

Teixeira, quien decidió el viernes retirarse al final de la temporada del 2016, fue un excelente primera base defensivo y uno de los bateadores ambidiestros más poderosos de la historia. Ganó cinco Guantes de oro y siempre fue candidato al galardón y es uno de cinco bateadores de ambas manos con más de 400 jonrones, junto a Mickey Mantle (536), Eddie Murray (504), Chipper Jones (468) y Carlos Beltrán.

Teixeira es uno de nueve jugadores con 400 jonrones y cinco Guantes de Oro y apenas el segundo de ese grupo que pasó su carrera jugando en el cuadro interior. El otro es el antesalista Mike Schmidt (548 jonrones y nueve Guantes de Oro), un miembro de Cooperstown desde 1995, su primer año de elegibilidad.

Pero Teixeira no fue un jugador tan dominante como Schmidt, un ganador de tres premios Jugador Más Valioso que es considerado ampliamente como el antesalista más completo de la historia.

Primero, lo positivo. En 14 temporadas con los Vigilantes de Texas, los Bravos de Atlanta, los Angelinos de Los Angeles y los Yankees de Nueva York, Teixeira batea .269 con 404 jonrones, 400 dobles, 1,281 carreras impulsadas y 1,085 anotadas. Superó los 30 jonrones en nueve ocasiones y las 100 impulsadas en ocho y en 14 partidos bateó cuadrangular a la zurda y la derecha, récord de todos los tiempos en el béisbol.

En un par de veces, "Tex" quedó entre los primeros 10 en la carrera por el Jugador Más Valioso de su liga. Quedó séptimo en 2005, cuando bateó .301 con 43 jonrones y 144 remolques, y segundo en el 2009, cuando logró su mejor desempeño con los Yankees, bateando .292 con 39 jonrones y 122 producidas.

Ahora, los datos que no ayudan mucho a Teixeira para ser un candidato de primera línea para soñar con el Salón de la Fama. En los primeros seis años de su carrera parecía que Teixeira era un seguro inmortal, pero desde que firmó su gran contrato de $180 millones de dólares por ocho temporadas con los Yankees, aparecieron las odiosas lesiones.

Teixeira, quien ha visitado la lista de lesionados en siete ocasiones en su carrera por diversas dolencias, especialmente en muñecas y rodillas, promedió .281, 35 jonrones, 113 impulsadas y 4.9 WAR entre 2003 y 2011, pero apenas .230, 18 jonrones, 53 impulsadas y 1.6 WAR desde el 2012 a la fecha.

Teixeira fue un bateador élite en el 2009, pero batea .249 con 25 jonrones y 75 carreras remolcadas por año desde que llegó a Nueva York. Esas no son estadísticas grandiosas para un bateador del medio de la alineación, mucho menos para un defensor de la primera base.

Esta temporada batea .198 con 10 jonrones, 27 remolques y 76 ponches en 77 partidos. No ha bateado por encima de .256 desde el 2010

De acuerdo a Baseballreference.com, las estadísticas globales de Teixeira son comparables a las de Tino Martinez, otro antiguo inicialista de los Yankees; Norm Cash, Gil Hodges, Derrek Lee, Rocky Colavito y Lance Berkman. Al igual que Teixeira, todos ellos fueron buenos jugadores, pero ninguno está en Cooperstown.

De los 217 ex ligamayoristas que alcanzaron el Salón de la Fama, solamente 21 jugaron en la primera base. De los inicialistas que que coincidieron con Teixeira, el retirado Jeff Bagwell y los activos Albert Pujols y Miguel Cabrera son los que mayores probabilidades tienen de unirse al grupo.

Teixeira fue un gran jugador, pero no tanto.

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