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Miguel Herrera, el tiempo corre...

Miguel Herrera vive sus últimas horas en los Xolos, pero la pregunta no radica en saber si tiene la capacidad de volver al América con éxito, sino en si realmente ha aprovechado el tiempo aquí para recuperarse de los problemas psicológicos que lamentablemente truncaron su carrera como entrenador de la Selección Mexicana de Futbol. Esa será la verdadera prueba que afronte el llamado 'Piojo'. Mientras tanto, el tiempo corre aquí en Tijuana, para llegar hasta donde tenga que llegar y para volver al nido.

TIJUANA -- Es un secreto a voces aquí. Es una realidad que se esconde detrás de la picaresca sonrisa de Miguel Herrera y del semblante serio del director deportivo Ignacio Palou. La pregunta no es si finalmente va a ocurrir. La pregunta es: ¿cuándo, mañana, en dos o en tres semanas?

El entrenador del líder del torneo mexicano sufrirá una metamorfosis en las siguientes semanas: dejará a los Xolos para volver al América, al equipo donde logró detonar su carrera como entrenador para alcanzar después a la Selección Mexicana y a la postre la oportunidad de dirigir en un Mundial de futbol.

Miguel Herrera está emocionado. Hace un verdadero esfuerzo por cuidar ciertas apariencias y por no provocar un malestar -o un enojo- en la familia Hank, que fue la que finalmente creyó y aposto por él tras aquel penoso incidente en el aeropuerto de Filadelfia y el posterior escándalo que ocasionó.

El 'Piojo' sabe que mientras más lejos llegue con los Xolos en la liguilla, mucho más cerca estará de saldar una “cuenta pendiente” aquí en Tijuana. Hay un silencio nervioso, perturbador a su alrededor. Todos saben que son las horas finales de un entrenador que logró devolverle al equipo fronterizo un sentido competitivo. Fue el líder de los dos torneos, el equipo con más puntos en el último año. Ha logrado armar, con muy poco, un cuadro explosivo, que anota goles, que no tiene grandes nombres en la vitrina -quizá el de Avilés Hurtado, que esta por irse con él al América- y nada más. Un equipo que pelea los juegos, los puntos y que lo hace en la parte más alta de la tabla. En términos generales, 'Piojo' le ha cumplido a los aficionados de Xolos, pero ellos siempre quieren más…

La pregunta de las siguientes semanas es cómo renovará el América su estructura. A partir de lo que indique Yon de Luisa, el equipo está buscando todo, menos al entrenador, que ya consiguió. Herrera ha recomendado a su amigo Santiago Baños para un puesto parecido al que tenía Ricardo Peláez. Está claro que Baños no es Peláez y que llenar su hueco será una misión difícil -por no llamarle imposible-. Peláez no sólo fue el hombre que le dio la oportunidad a Herrera de llegar al América, también fue el personaje que lo arropó en los momentos difíciles y que lo controló en las situaciones donde el entrenador solía perder los estribos. Peláez era el control de Herrera en un ambiente como el del América, que suele tener muchos aspavientos. Herrera no necesita demasiado para encenderse.

¿Quién va a controlar a Herrera en el América? El entrenador ha tratado de tranquilizarse un poco tras aquel incidente con los comentaristas Christian Martinolli y Luis García, pero es imposible saber qué tan recuperado está. Se bien que en un momento dado tuvo ayuda psicológica y seminarios o sesiones para el control de la ira, pero, en el mismo Xolos, donde no confronta grandes presiones, ha tenido momentos complicados con respecto a su reclamación por el trabajo de los árbitros y algún roce, por ahí, con un aficionado que le reclamaba que estaba negociando con el América siendo aún entrenador en Tijuana.

¿ESTA RECUPERADO?

Incluyendo la de mi buen amigo Julio Cesar Chávez Padre -el sitio donde él mismo se recuperó-, esta zona del país está llena de clínicas para superar adicciones. Lugares de paz y de tranquilidad hacia fuera, pero de un verdadero infierno en sus entrañas, donde los seres humanos luchan para encontrar un motivo de supervivencia.

Todos sabemos que Miguel Herrera es un buen entrenador de futbol y que el América no se equivoca en darle cabida a un regreso, pero la realidad es que no veremos si Herrera esta recuperado de los problemas que finalmente le alejaron de la Selección Mexicana -y lo refugiaron en Tijuana- hasta que confronte la delicada banca de un complejo equipo como el América.

Miguel Herrera quería, ansiaba regresar a las portadas de los diarios, a los noticiarios, a los programas de polémica, al roce constante con los periodistas en un club que al ser querido y odiado, siempre está y estará en el “ojo del huracán”. Veremos si se ha recuperado en Tijuana. Comprobaremos si el año en esta frontera resultó no en un mejor entrenador -eso ya sabíamos que era- sino en una mejor persona, más tranquila, menos irascible y colérico y más consciente y responsable del puesto que ocupa.

A eso vino Miguel Herrera a Tijuana. Está por irse… La cuestión es: ¿Esta totalmente recuperado?