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¡Qué desperdicio!

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Una Final de desperdicio (2:41)

América y Cruz Azul empataron a ceros en la ida (2:41)

Cruz Azul y América tiraron a la basura 90 minutos que eran una ocasión maravillosa del futbol mexicano para mostrar las virtudes de los dos mejores equipos del torneo y de dos clásicos e históricos clubes. Una pena. Un desperdicio absoluto por el miedo de tomar riesgos y decisiones en la cancha. La actitud de los entrenadores y de los futbolistas es, para mí, reprobable. Deben entender que antes de ser un juego de ganar o perder, es un juego para entretener, para brindar espectáculo. América y Cruz Azul lo dejaron todo para el domingo. ¡Qué decepción!

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO.- Siempre será más fácil jugar a no perder que jugar a ganar. Cruz Azul y América nos lo mostraron profunda y eficientemente en los primeros 90 minutos de la ‘’gran’’ Final. !Que desperdicio!

El arbitraje fue pésimo, el ‘’VAR’’ no existió y el césped del Azteca es una lástima, pero ninguno de esos factores estuvo por encima de la nula actitud de los equipos --los entrenadores Caixinha y Herrera y los 28 futbolistas que participaron la noche del jueves--. Una pena, porque si bien, insisto, hubo algunas situaciones anómalas o que pudieron haber perjudicado el desarrollo del juego por errores del árbitro --el innombrable Fernando Guerrero-- nada fue más drástico que un líder general de la competencia y otro cuadro con la mayor cantidad de goles en el torneo jugando al no pasa nada y al dejemos todo para el domingo. Sinvergüenzas.

Lo que en un principio nos parecía una ventaja que jugaría a favor de esta combinación entre dos clásicos clubes del futbol nacional -el equilibrio de líneas, el hecho de que no había cambios de estadios, que se jugaría la final completa en el Azteca-- terminó afectando lo que para mí es fundamental en este juego profesional llamado futbol: el espectáculo. Me pregunto si los jugadores, los entrenadores, los directivos, los árbitros y todos los integrantes de esta ‘’fabulosa’’ familia futbolística mexicana entenderán que se trata de entretener a los miles que hacen un esfuerzo por comprar un boleto para el estadio y a los millones que hacen otro esfuerzo en encender la televisión. Pareciera que no.

Cruz Azul y América tienen material de sobra para jugar mejor de lo que lo hicieron el jueves. Pero ante tanta expectativa se genera un temor, un miedo por perder que provocó que los dos equipos se dedicaran a ‘’pelotear’’ --no sé si es el término adecuado, pero es el único que encuentro ahora-- y dejar todo para el día que en realidad será definitivo. No había un local obligado a sacar el resultado para defenderse el domingo como visitante. Y ello transformó la noche en parajes largamente indeseables e infumables de futbol.

El arbitro y la aplicación del ‘’VAR’’ se mantuvieron a la altura del juego y de lo que ha sido su trabajo en el torneo. También, en apariencia, existió miedo de marcar un penalti claro a favor del América cuando el partido comenzaba y luego también hubo ‘’temor’’ --no lo puede entender de otra forma-- de aplicar la justicia y echar del campo de juego al argentino Caraglio, del Cruz Azul y al paraguayo Valdez, del América.

Fue un desperdicio. Un desperdicio de expectativas, de emociones, de calidad futbolística, de un escenario lleno y chispeante y de una noche donde el futbol pasa a ser algo más importante que un simple juego o que un juego que siguen sólo aquellos a los que realmente gustan de este deporte. Fue un desperdicio del futbol mexicano, en una jornada ideal para atrapar a los aficionados y a los nuevos aficionados y brindarles lo que finalmente debe ser el valor supremo de este juego: el espectáculo.

@Faitelson_ESPN