<
>

Puig, cada vez más 'Caballo' y menos 'Loco'

El Caballo Loco tiró con fuerza del carro y llevó a losDodgers de Los Ángeles a un triunfo de 5-2 sobre los Cachorros de Chicago en el arranque de la serie de campeonato de la Liga Nacional.

Por noches como estas fue que los Dodgers nunca se animaron totalmente a cambiar a otro equipo a Yasiel Puig, cuando el cubano se convirtió en un indeseable dentro del clubhouse.

La gerencia sabía el diamante en bruto que tenía y prefirió armarse de paciencia para esperar que El Caballo Loco, como lo bautizó Vin Scully, madurara en Los Ángeles, en lugar de hacerlo en cualquier otro lugar como rival.

Puig tenía la postemporada como asignatura pendiente, que finalmente está aprobando con sobresaliente y cargando sobre sus hombros al equipo, cada vez más Caballo y menos Loco, aunque igual de divertido.

No es sólo por las dos carreras impulsadas con doblete y su primer jonrón en playoffs, ni por el average de .500 y seis remolques que exhibe hasta el momento.

Se trata de la energía que le está imprimiendo al juego de pelota y que está contagiando a sus compañeros de la mejor manera posible.

Es liderazgo, haciendo el béisbol divertido de nuevo, como proclamó la campaña lanzada por su colega Bryce Harper, de los Nacionales de Washington.

La ofensiva de Los Angeles esperó pacientemente su momento, tras la salida del abridor colombiano José Quintana, para definir el partido contra el deficiente bullpen de los Cachorros.

El venezolano Héctor Rondón, incluido en el roster para esta serie, permitió jonrón solitario de Chris Taylor en el sexto para romper un empate a dos, mientras el zurdo Mike Montgomery toleraba otras dos, una de ellas por el bambinazo de Puig.

El japonés Kenta Maeda, movido al bullpen en la serie, se llevó el triunfo como relevo de un Clayton Kershaw que sigue sin convencer en la postemporada.

Kershaw permitió dos carreras por jonrón del cubanoamericano Albert Almora Jr. que puso el partido momentáneamente 2-0 favorable a los campeones y en dos presentaciones de playoffs suma ya cinco bambinazos recibidos, luego de tolerar 23 en 27 juegos en la campaña regular.

Ahora ha aceptado 15 vuelacercas en 20 encuentros en su carrera en playoffs, cuando el corazón se le pone chiquito al gran zurdo, considerado por muchos el mejor lanzador de la actualidad en todo el béisbol.