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Ahora o nunca: seis jugadores sin mañana en MLB

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Error de Jurickson Profar le da la ventaja a los Angelinos (0:29)

Un disparo abierto a la inicial le permitió a la novena de Los Ángeles romper el empate a uno ante los Rangers. (0:29)

Vladimir Guerrero Jr. es el prospecto número uno de todo el béisbol y según el criterio casi unánime de los medios, entrenadores y cazatalentos, es una apuesta seguras, destinado a la misma grandeza que su ilustre padre.

Sin embargo, el ser un valorado prospecto no es garantía de nada, pues sobran los casos de jóvenes altamente clasificados en la lista que no pasaron de ser promesas.

Algunos ni siquiera llegaron a debutar en las Mayores, mientras que otros se diluyeron en la nada, con carreras breves para el olvido.

Hay ahora mismo varios peloteros que en su momento despertaron muchos sueños en sus equipos por el potencial que tenían, pero han llegado a un punto sin mañana.

Aquí les presentamos seis jugadores para quienes el 2019 es ahora o nunca.

O llenan de una buena vez las expectativas con que llegaron o simplemente estarán condenados a la mediocridad.

Miguel Sanó (.244-.336-.477)

El antesalista de los Minnesota Twins fue en su momento el prospecto más cotizado en todo el juego e incluso inspiró una película, El Pelotero, basada en su vida.

Sin embargo, a pesar de su innegable potencial, Sanó no acaba de despegar en su carrera, que ha tenido destellos, como en la primera mitad del 2017, cuando fue llamado al Juego de las Estrellas.

Pero las lesiones lo han perseguido y amenazan con descarrilar una trayectoria que se adelantaba brillante.

Próximo a cumplir los 26 años, el dominicano lleva cuatro temporadas en las que solamente ha participado en 381 partidos, a menos de 100 por campaña.

Jorge Soler (.249-326-.424)

El jardinero de los Kansas City Royals llegó a la pelota profesional en aquella ola que trajo de Cuba a figuras como Aroldis Chapman, Yoenis Céspedes, Yasiel Puig y José Abreu y se benefició del buen momento para firmar un contrato por 30 millones de dólares.

Con unas condiciones físicas extraordinarias, Soler es un caso similar al de Sanó, inconsistente en su rendimiento debido a una salud de cristal.

Debutó en el 2014 con los Chicago Cubs y desde el 2017 pasó a los Reales, pero siempre ha dejado a los fanáticos con la miel en la boca y en cinco campañas, solamente en 2015 logró superar el centenar de partidos jugados.

Sus números acumulados hasta ahora no reflejan su potencial y con 27 años recién cumplidos, ya es hora de saltar a un escalón superior.

Greg Bird (.214-.302-.434)

El primera base de los New York Yankees tiene talento y ha demostrado que no le pesan las rayas de tan ilustre uniforme.

Después de un gran debut en la segunda parte del 2015, se perdió todo el 2016 y apenas jugó 130 encuentros entre el 2017 y 2018.

Ahora la tiene difícil, pues a los Yankees les salió una sorpresa con Luke Voit y la titularidad de Bird en la inicial está en veremos, a pesar de la buena primavera que está teniendo.

Con 26 años, esta podría ser su última oportunidad para establecerse en un equipo en el que su única presión será mantenerse saludable y desplegar todo su potencial, pues de asuntos de liderazgo y producción en la parte gruesa de la tanda se encargarán otros.

Jurickson Profar (.240-.321-.387)

Se cansaron los Texas Rangers de esperar por el curazoleño y al final terminaron cambiándolo a los Oakland Athletics.

Por años, Profar fue el prospecto número uno de la organización tejana y su nombre se incluía en cualquier propuesta de canje, a lo cual la gerencia de los Rangers se negaba.

El potencial está ahí y en el 2018 por primera vez sobrepasó los 100 juegos y los 20 cuadrangulares, pero fuentes del equipo alegaban problemas de actitud que habrían dado al traste con las aspiraciones de ver al caribeño convertido en una estrella.
Veremos si el cambio de aires le da el impulso para su tan esperado salto.

Taijuan Walker (31-31-3.96)

El derecho de los Arizona Diamondbacks fue en su momento el mejor prospecto de pitcheo de todas las Grandes Ligas, cuando militaba en la organización de los Seattle Mariners, que lo veían como el próximo Félix Hernández.

Otro a quien la salud lo ha abandonado en múltiples ocasiones, hasta que en el 2018, apenas iniciada la campaña, tuvo que someterse a una operación Tommy John y no regresaría a la lomita al menos hasta junio, próximo a cumplir 27 años.

Walker tuvo en el 2015 su mejor año en cuanto a victorias y entradas lanzadas se refiere, con 11 y 169.2, respectivamente, pero desde entonces mucha agua ha pasado bajo el puente.

Matt Harvey (41-44-3.80)

El Caballero Negro parecía encaminado a la gloria con los New York Mets, pero él solito se encargó de descarrilar su carrera.

En el 2015 regresó de una cirugía Tommy John en gran forma, cuando tuvo récord de 13-8 y efectividad de 2.71 en 29 aperturas, pero a partir de ahí, su carrera ha ido cuesta abajo.

Del 2016 hacia acá, su balance de ganados y perdidos es de 16-26 y ha permitido 204 carreras limpias en 250.1 episodios.

Los Mets no pudieron más con él y consiguieron canjearlo a mitad de la campaña pasada a los Cincinnati Reds, donde tuvo un cierto renacer, con 7-7, aunque efectividad de 4.50.

Ahora se va a la más ofensiva Liga Americana, tras firmar como agente libre con Los Angeles Angels por una temporada y una cifra exageradísima de 11 millones de dólares, más incentivos.

Cuando arranque la campaña tendrá ya cumplidos 30 años y de lo que logre hacer con los Angelinos sabremos si el talentoso Harvey es de verdad o se perderá en la noche.