<
>

La Liga MX, según Salvador Dalí

play
Los mejores momentos de lo Jornada 5 (1:06)

No pierdas detalle de las acciones más relevantes en futbol mexicano. (1:06)

LOS ÁNGELES -- Johann Herder, filósofo prusiano, habría explicado así la Jornada 5 del Clausura 2018: "Los dos mayores tiranos del mundo: la casualidad y el tiempo".

1.- América y Monterrey aplastan 5-1 a Lobos y a León, con un denominador común: expulsión al minuto 27 que marca el rumbo del escándalo en cada marcador.

2.- A Pachuca, por ¿casualidad?, lo sentencian en dos jornadas seguidas, horrores arbitrales: un gol en fuera de lugar ante Tigres, y un penalti inexistente ante Morelia.

3.- Los dos campeones de 2017, Chivas y Tigres, victimados 2-0, de visita, ante Puebla y Pumas, con una calamidad en común: una apatía descomunal del Rebaño y de los felinos.

4.- ¿Casualidad? En el púlpito de Cruz Azul. Y entre los discursos de Paco Jémez en sus primeras cinco jornadas en la Liga Mx, y los de Pedro Caixinha en sus primeras cinco jornadas en su regreso a la Liga Mx. Algo así como: "Somos tan buenos, pero todo nos sale tan mal".

Aseguraba alguna vez Salvador Dalí que nunca regresaría a México: "No puedo regresar a un país más surrealista que mis pinturas". Y su liga de futbol no puede ser distinta.

Jornada, además, enriquecida por soberbios goles, como los de Erick Gutiérrez, Avilés Hurtado y el de Jeremy Menéz, entre otros, además de atajadas milagrosas en otros escenarios.

Pero, muchas situaciones por descifrar.

Chivas, de nuevo, ratifica la calamidad suicida que representan Carlos Salcido y Hedgardo Marín. Lentos, desubicados, torpones física y mentalmente, colaboran descaradamente con los goles del Puebla.

Mientras tanto, Oswaldo Alanís, reprobado en el amistoso del Tri ante Bosnia, sigue recluido en la banca por decisiones de la directiva. Jorge Vergara ordena y El Pelado obedece.

Alarmante: Matías Almeyda se contagió de la pachorra y pusilanimidad del grupo. Un caddie con cruda de un golfista miope, habría tenido más efusividad que él.

Y mientras tanto, en Guadalajara, mientras su equipo perdía, el desenfrenado ego de José Luis Higuera se despachaba con selfies en la Serie del Caribe de Beisbol. Está herido, sin duda, de la sopapiza que le dio Jorge Vergara. La vida de Pelagatos no es fácil, diría Ricardo Peláez.

Las golizas estigmatizan. El Chavo Díaz y Rafa Puente tienen un cinco escarlata en la frente. Cierto que la expulsión de Fernando Navarro con León y de Maza Rodríguez con Lobos, fueron la macabra Rosa de los Vientos para ambos entrenadores ante Rayados y América.

Entre la casualidad del marcador, hay diferencias. León parece empeñado en hundirse. Parece un reclamo silencioso de los -otra vez-- confabulados jugadores de que algo apesta.

Recordemos que así echaron a Luis Fernando Tena, a Javier Torrente y ahora al Chavo Díaz, o, como algunos afirman, Landon Donovan y sus 185 mil dólares mensuales son la manzana envenenada.

Con Lobos, el equipo mantiene la devoción. Aún con uno menos, quiso, pudo y exigió a Marchesín. De aplaudirse que Rafa Puente no crea en otra doctrina que la del futbol ofensivo, pero ayer, los describiría Hoaquín Sabina, "me compró una tormenta después de robarme el abrigo".

Entre los abúlicos Tigres, que se pierden a Javier Aquino ante el América, salieron a dar su juego de desperdicio y Pumas les hizo dos, pero pudieron ser varios más.

Y Juergen Damm sigue siendo leal a su forma bobalicona de ser: como con la bengala que le flameó el rostro, igual, flamea por la banda, pero pone el balón a la espalda de la portería. Estrabismo, diría cualquier oftalmólogo.

Y mientras Henry Martin le hace tres caravanas de agradecimiento al Piojo Herrera con el hat trick sobre la jauría desorientada, el aparador se lo lleva el gol de Menéz, con una pulcritud técnica fantástica, gozando de tiempo y espacio, y sin presión alguna.

Sirve además ese gol para que los "frérots (hermanitos)" franceses, Menéz y Gignac, se citen, en la inmediatez del Twitter, para el próximo fin de semana, cuando Tigres abandone la vagancia y la abulia, y sea anfitrión del América. Mon Dieu, la guerre!!

¿Y Pachuca? Dos goles, en dos jornadas seguidas, donde no hay manera de dudar de la estulticia arbitral, porque lo que hay es una descarada y cínica perversidad arbitral.

¿El VAR habría salvado al Pachuca? Imposible, porque quienes manipularán el VAR manipulan ya al arbitraje, teledirigido, contra el Pachuca.

¿Cuál vaso de la histeria y el miedo se llenará primero: el de León, el de Lobos... o el de Chivas?

Tantas casualidades. Voltaire nos tira un acertijo: "La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido".