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Erik Morales retiró a Daniel Zaragoza hace 20 años

MÉXICO -- El Coliseo de El Paso, Texas, fue testigo de uno de los cambios de estafeta más significativos en la historia del boxeo mexicano. Así como había sucedido 19 años atrás, cuando Daniel Zaragoza tuvo el privilegio de vencer y retirar a la leyenda Carlos Zárate, lo mismo sucedió el 6 de septiembre de 1997, cuando Érik 'Terrible' Morales le ganó e invitó al retiro, para comenzar una carrera fulgurante.

Con apenas 21 años y cinco días de edad, Morales retó a Zaragoza, de 39 años, ocho meses y 23 días de edad, por el cetro súper gallo del Consejo Mundial de Boxeo. Había quien creía que el jovencito tijuanense aún no estaba listo ante un hombre que había acostumbrado a entregarse en cuerpo y alma en el ring.

Con una experiencia notable que incluía su participación en los Juegos Olímpicos de 1980 y 21 peleas de campeonato mundial, el zurdo Zaragoza era uno de los hombres más bravos, duros e imparables en el mundo del boxeo. Si bien ya su cuerpo estaba sufriendo los estragos de sus batallas, no había quién lo diera por descontado.

Morales, que ya estaba en boca de muchos pese a su juventud, demostró que estaba listo para las grandes ligas. Demostró que podía aguantar, que tenía buena condición y el poder suficiente para hacer caer a un guerrero como lo fue Zaragoza, a quien mandó a la lona en el round 10 y en 11 también antes de detenerlo a los 2:59 minutos del undécimo.

Mientras Morales celebraba con su padre, José 'Olivaritos' Morales, su más grande logro en su carrera, Zaragoza volvió a su esquina conciente de la situación y quizá hasta disfrutando sus últimos segundos en el ring, mismos que aprovechó para dar un consejo al 'Terrible' que celebraba hasta con Rubén 'Púas' Olivares en el ring texano.

Daniel, que fue cuatro veces campeón en dos diferentes categorías, pues también se coronó en peso gallo, se fue entonces con marca de 55-8-3 y 28 nocauts, mientras que al orgullo de la Zona Norte de Tijuana, México, aún le quedaban 15 años más de noches gloriosas, la conquista de títulos en cuatro diferentes divisiones y su inminente ingreso al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en Canastota, Nueva York, donde por cierto ya aguarda por él el propio Zaragoza.