Boxeo
Bernardo Pilatti | ESPN Digital 79d

Próximo rival de Jorge Linares es duda razonable ¿Flanagan o García?

La posible unificación entre los campeones ligeros CMB y AMB, Mikey García y Jorge Linares, es el tema de la semana en las redes sociales. Que ese combate ocurra es el deseo de muchos, pero no es el deseo de todos. Terry Flanagan, campeón ligero OMB, es el tercero en discordia y las altas posibilidades de que finalmente la unificación del venezolano sea contra el británico y no contra el californiano, marcan la respetada duda razonable en cualquier especulación sobre el futuro de Linares.

La victoria de Jorge Linares sobre el también británico Luke Campbell, sirvió para muchas cosas. Regresó al venezolano al gran público, le dio buenos réditos comerciales, le abrió la puerta hacia las peleas grandes y por sobre todas las cosas, las dificultades que padeció ante Campbell crearon una imagen distorsionada de su verdadero potencial. Ello necesariamente - como sucede en el boxeo comercial - le aumentara dramáticamente la lista de rivales que desean enfrentarlo. Parece mala, pero en este caso es una buena noticia.

LINARES VS. FLANAGAN, LA OPCION DE GOLDEN BOY

No hay que improvisar a la hora de imaginar las intenciones de Golden Boy Promotions para Jorge Linares. Enfrentar a lo mejor, pero evitar a García. Es difícil imaginar alguna ecuación desde lo comercial que facilite esa pelea.

En primer lugar la presencia de Al Haymon en la gestión de García, es una primera barrera a cualquier buena intención. Evidentemente, la poca sintonía entre las dos promotoras en una piedra en el zapato de cualquier intención de organizar ese combate. A ello sumemos las diferencias que se pueden generar en los posibles acuerdos televisivos. GBP- Linares con HBO y AH-García con Showtime.

El dato que me suministraron horas después de la victoria de Linares sobre Campbell, fue precisamente ese: "Golden Boy Promotions no quiere a García, quiere a Flanagan. ¿Es posible este combate? Esa es la pregunta y la respuesta es una sola: es la batalla de más fácil concreción.

Flanagan tenía pautada su defensa del título para el pasado 16 de septiembre contra el puertorriqueño Félix Verdejo, pero días antes denunció una lesión en una pierna, lo que obligó a posponer y reprogramar la batalla. Previo a la pelea Linares-Campbell, Flanagan le envió a Linares un mensaje vía Twitter.

"Si vences a Campbell esta noche, no corras. Yo estoy aquí para unificar títulos."

En Inglaterra, los medios le han brindado mucho espacio a esa posible unificación y es posible que a nivel de promotoras, la misma ya estuviera conversada de antemano. Para el venezolano, sería el tercer británico de primer nivel al que enfrentaría en cuatro peleas consecutivas, algo que indudablemente establece el gancho promocional. Parece estar todo listo, pero hay un problema: Linares.

LINARES VS. GARCIA, LA OPCION DE LINARES

Jorge Linares es un veterano de mil batallas, que ha pasado por dramáticos momentos en el boxeo. Ha caído y se ha levantado, como el Ave Fénix. El venezolano hoy entiende como nadie el valor económico de cada batalla y lo que ello significa para su futuro y el de su familia. Pero hay algo más, la importancia del legado y aquella oportunidad pendiente de triunfar en la meca del boxeo. Mikey García es esa opción que reúne los dos requisitos: buena bolsa y un premio extra en caso de victoria con repercusión en su hoja de vida.

A ello agreguemos que necesariamente Flanagan es más valioso como segunda opción que como primera. El británico estará allí esperando y en Inglaterra Linares tiene un nombre, un prestigio imposible de eludir y ello siempre la mantendrá activa la oportunidad, pierda o gane contra García.

Es el propio Linares el que quiere enfrentar al californiano y ese factor - seguramente - hará más complicadas y tediosas las negociaciones. Es decir, es difícil imaginar que sabremos temprano el nombre de su rival. Por más que Flanagan siga siendo el gran favorito, no descarten a García.

LAS OPCIONES DE MIKEY GARCIA

El californiano es con juicio unánime uno de los mejores exponentes boxísticos de la actual generación, pero por varias razones no ha logrado cristalizarlo en el ring y ante los mejores rivales. Sus problemas contractuales con Top Rank lo alejaron del boxeo activo por dos años y le crearon urgencias que conspiran contra su carrera. Su pelea contra Adrien Broner, como lo apuntamos en una columna previa fue un salto al vacío que tendría consecuencias. La falta de rivales, en parte, nacen de esa mala decisión.

La idea de García era pelear en 140 libras y anotar su nombre como eventual rival al ganador de la pelea de unificación de todos los títulos entre Terence Crawford y Julius Indongo o regresar a las 135 libras o quizás seguir de largo hacia las 147 para retar a Keith Thurman. Ganó Crawford que ya se sabía que subiría a 147, aunque la apuesta de García era Indongo y Thurman está fuera por lesión. Se terminaron las opciones, así que solo quedaba regresar a las 135 y unificar.

Pero ganó Linares y antes que García, se veía venir la presión de Flanagan y su gente para enfrentarlo. El paso mal medido de subir a vencer a un rival ganable como Broner en los welter junior, tal vez colaboraron al aumentar los miedos de Golden Boy. No es lo mismo enfrentar a un reconocido ligero, que hacerlo ante un ya consolidado welter junior.

A tal punto llegó la incertidumbre y la falta de estrategias en la planificación de la carrera de Mikey García que han retado, incluso, al mismísimo Miguel Ángel Cotto, un campeón súper welter consolidado ya en las 154 libras y que alista su pelea de despedida para diciembre.

No hay duda que en las próximas semanas se vivirán en los escritorios de varias promotoras relacionadas con los tres púgiles muchos cabildeos hasta definir al rival de Linares, seguramente, para una batalla a comienzos del 2018. Y si bien es cierto que todo haría presumir que sería ese duelo Linares-Flanagan el que terminará ocurriendo, hay un factor que permitiría mantener la esperanza en la otra opción: Linares-García.

Tanto el venezolano como su entrenador Ismael Salas, hablaron antes y después de la pelea contra Campbell en la posibilidad de subir a las 140 libras de ser necesario. ¿Mensaje escondido dirigido a García, tal vez? No lo sabemos, pero en mi entrevista al entrenador cubano, previo a la batalla del sábado en el Forum de Inglewood, CA, Ismael Salas me dijo que para Linares "no hay problemas de peso en ninguna categoría, puede perfectamente pelear en welter junior y estableció las 149 libras como el peso habitual con el que sube al ring a la hora de sus batallas.

Y hay un elemento que puede abrir el camino hacia una pelea de Jorge Linares y Mikey García en las 140 libras: Terence Crawford. El campeón unificado de los Junior Welters se alista para subir a las 147 libras - posiblemente para disputarle el título OMB al australiano Jeff Horn - y dejaría vacantes a todos sus cinturones. Teniendo en cuenta el papel de monarcas de la división inferior, ni a Linares ni a García le faltarán ofertas para disputar alguno de esos títulos.

Las cartas están sobre la mesa. Puede ser Flanagan o puede ser García, pero si algo deja en claro el momento del venezolano en el pugilismo profesional, es que efectivamente comenzó a ganarse su lugar en la verdadera elite del boxeo comercial. Muchos lo quieren enfrentar y aumentan quienes desean presenciar sus batallas. Ya era tiempo, para quien alguna vez fue bautizado como el nuevo "Niño de Oro", para quien alguna vez hasta pensó en abandonar el boxeo tras dos derrotas dramáticas y para quien tuvo que reconstruir su carrera derrotando a las consecuencias de esas derrotas sobre su confianza y hambre de triunfos.

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