Boxeo
Bernardo Pilatti 79d

Briedis vs Pérez por el cetro CMB y la semifinal de Súper Serie de Cruceros

Este sábado siguen los Cuartos de Final de la Súper Serie de la División Crucero, en la que participan los mejores exponentes de la categoría, incluyendo los cuatro campeones (AMB-CMB-FIB Y OMB). En la ciudad de Riga, Letonia, el dueño de casa y campeón CMB, Mairis Briedis (22-0, 18 KOs) defenderá su título ante el cubano Mike Pérez (22-2-1, 14 KOs).

Además del cinturón universal, en la batalla estará en juego un boleto a la semifinal del torneo que reparte 50 millones de dólares en premios y entregará el Trofeo Muhammad Ali al vencedor. Para semifinales, ya están clasificados el campeón AMB, el cubano Yunier Dorticos y el monarca de la OMB, el ucraniano Oleksandr Usyk, el cual, precisamente, será el rival del ganador de la pelea de este sábado.

Este viernes, Briedis (198.6 libras) y Pérez (197.3) cumplieron con la báscula y quedaron listos para el combate. Entre ambos no hay diferencia en las edades (32 y 31 años), tampoco las hay en la altura, pero sí la hay en el alcance de brazo que favorece al letón. Las posturas son diferentes y ello puede ser un factor que conspire a favor de uno y en contra del otro. La postura de Briedis es ortodoxa y Pérez pelea desde la posición de zurdo.

Briedis está invicto y su carrera ha sido siempre ascendente desde que debutó en el 2009. Viene de la mayor victoria en su carrera hasta el día de hoy, cuando el pasado primero de abril venció por decisión unánime al alemán Marco Huck y le arrebató el cetro Crucero del CMB. Ante Pérez y en su casa, realizará la primera defensa de ese cinturón.

El cubano Mike Pérez nació en Ciego de Ávila, pero vive en Cork, Irlanda. Él bajó de los pesos pesados a los cruceros para su última pelea, donde noqueó al eslovaco Viktor Biscak. En su anterior salida al ring, última pelea en la división superior, fue noqueado por Alexander Povetkin en el primer asalto. Ese día, Pérez llegó a las 240 libras, mientras que en abril, ante Biscak, marcó en la báscula 198 libras.

Para los dos (Briedis y Pérez) esta batalla es una prueba de fuego que permitirá medir su momento. En el caso del letón, deberá confirmar su crecimiento y demostrar que la victoria sobre Huck no fue una casualidad.

Para Pérez, las cosas son más complicadas, tanto en lo boxístico como en lo mental. Por un lado habrá que ver si no le afectó su salida de los pesos pesados por la puerta del fondo y por el otro, la eterna duda sobre todo lo que afectó al cubano aquella tragedia ocurrida en su victoria del 2013 sobre el ruso Magomed Abdusalamov, cual debido a las lesiones sufridas en ese combate terminó en coma y con secuelas a la postre irreversibles.

Mike Pérez reconoció en más de una ocasión que no lograba superar el trauma del terrible KO que le propinó al ruso ni las consecuencias del mismo. La tragedia de Abdusalamov, cuya familia por estos días ganó el juicio contra el estado de Nueva York y obtuvo una indemnización de 22 millones de dólares, a partir de la denuncia de negligencia médica realizada en su momento contra la Comisión Atlética de Nueva York, motivó que Pérez peleara luego con el nombre de Abdusalamov en su vestimenta de boxeo y ha donado dinero a la familia para ayudar a pagar los elevados costos de los tratamientos, de acuerdo con un reporte de prensa.

El fantasma de esa batalla, siempre está presente en cada pelea de Mike Pérez y la posibilidad de que aún le afecte ese mal recuerdo, es una presunción inevitable. De todas formas, ambos (Pérez y Briedis) son parte de la mejor generación de pesos cruceros reunida para un evento que despierta enormes expectativas.

El vencedor del combate de este sábado, deberá enfrentar al considerado por muchos como el gran favorito, el ucraniano Oleksandr Usyk, y en esa batalla semifinal se cumplirá la primera unificación de un evento cuyo ganador, además del premio económico y el Trofeo Muhammad Ali, terminará el evento con todos los cinturones cruzados sobre su pecho. Una razón más para seguir con atención esta súper serie.

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