Boxeo
Bernardo Pilatti | ESPN Digital 48d

Única duda de Canelo-GGG 2, ¿en mayo o septiembre?

Los promotores de Saúl "Canelo" Álvarez y Gennady Golovkin no han dejado de conversar sobre la revancha entre ambos prevista para el 2018. En principio, la fecha apuntada es la del 5 de mayo, coincidiendo con la tradicional festividad mexicana y si bien la primera opción para ese combate es Las Vegas, nadie descarta el Dallas Stadium para este mega evento. No hay dudas sobre la realización del combate, sin embargo hay una duda sobre la fecha del mismo.

Lo que al comienzo era certeza (5 de mayo), se convirtió en una incógnita y con un solo culpable de la misma: David Lemieux. Cuando se confirmó su pelea de título contra el monarca OMB de los medianos, el británico Billy Joe Saunders, la "crónica anunciada de Canelo-GGG II" cambió de libreto y aparecieron las dudas.

SERÁ DIFÍCIL VER EN MAYO CANELO-GGG II

Desde el empate registrado en la pelea del 16 de septiembre en Las Vegas, mucho se ha hablado por parte de Oscar de la Hoya (Canelo) o Tom Loeffler (GGG) - ya lo dijimos - y si bien se manejó en todo momento la versión de que estaban negociando, el propio De la Hoya se encargó de aclarar lo contrario. Una cosa es conversar y otra negociar.

"No hay negociaciones aún para esa revancha, es muy temprano para empezar a hablar. Después de Saunders vs. Lemieux (16 de diciembre) vamos a decidir qué es lo que queremos y luego de las fiestas (fin de año) empezaremos a negociar. Esas decisiones toman mucho tiempo y no son fáciles", dijo.

Apuntar al 5 de mayo para esa pelea es una obviedad, ya que el propio De la Hoya en todo momento indicó que GBP "bloqueó las fechas del 5 de mayo y el 15 de septiembre para Canelo". Sin embargo, la pelea de Lemieux-Saunders le agrega un componente financiero a cualquier estrategia. El canadiense debería vencer a Billy Joe Saunders, convirtiéndose con ello en nuevo campeón mediano OMB.

De ocurrir lo lógico (victoria de Lemieux) y tomando en cuenta que el canadiense es parte del establo de Oscar de la Hoya, alcanza para entender la razón por la cual han optado por esperar el resultado de esa pelea (Lemieux-Saunders) para decidir su estrategia 2018. O sea, es coherente ese anuncio de que recién al comienzo del 2018 habrá negociaciones verdaderas con el equipo de Golovkin para determinar cuando y donde será la revancha.

Queda claro que la revancha no está en el rango inmediato de prioridades. La presunción es que el 5 de mayo veremos a Canelo peleando por un título mediano en Las Vegas, pero no contra GGG y si contra Lemieux, un púgil conocido, con atractivo comercial y que difícilmente ponga en riesgo una victoria del mexicano. Bajo esa circunstancia, el canadiense sería una suerte de "delivery" que trasladaría el título de Billy Joe Saunders a Saúl Álvarez, lo que le permitiría al tapatío llegar a la batalla contra Golovkin, el 15 de septiembre, con un cinturón de campeón cruzado sobre su pecho.

NO HABRÁ PROBLEMAS CON GOLOVKIN

En medio de esa falta de certezas sobre el rumbo de una posible revancha, Tom Loeffler, promotor de Gennady Golovkin, reclamó sobre la demora en tomar decisiones. "No podemos esperar para siempre por una decisión de Canelo", dijo. "Canelo es la prioridad, el Plan A, pero también tenemos que tener listo un plan de contingencia y rivales de reemplazo para evitar que la carrera de Gennady (Golovkin) entre en una pausa perjudicial"

Loeffler habla de afrontar un rival de reemplazo en caso la pelea no se realice en mayo, sin embargo es difícil imaginarlo. Al menos, es difícil un reemplazo competitivo para el kazajo que camino a sus 36 años se juega una gran parte de las reservas económicas para su retiro en esa millonaria revancha contra Canelo. Un oponente similar a un sparring podríamos esperar en una batalla intermedia de GGG, apenas para mantenerse activo. Es muy cierto que la revancha y una posible trilogía entre Canelo y GGG ya salió del terreno deportivo para caer en la arena ejecutivo del negocio. Visto como esto último, es obvio que toda la estrategia y las decisiones finales pasarán por lo que decida Oscar de la Hoya.

En ese escenario, la película de enero ya parece tener un guion definido. Las dos peleas de Saúl Álvarez en la temporada 2018 (5 de mayo y 15 de septiembre), lo enfrentarán el 5 de mayo al ganador de Lemieux-Saunders y luego, un año después de su primera pelea, se verá las caras nuevamente con Golovkin para la esperada revancha.

¿Esto es malo? ¿Esto es bueno? Ni una cosa ni la otra. El deseo de todos es verlos cuanto antes, pero tampoco es un mal aperitivo verlo al tapatío contra David Lemieux, un púgil agresivo, de boxeo explosivo y ante el cual deberíamos disfrutar de una batalla muy competitiva. Llevar el combate de mayo a septiembre no afecta ninguna expectativa, por el contrario permitirá trabajarla desde el plano promocional con más tiempo dado el tamaño exponencial del evento.

Tratándose de un choque que nos hizo esperar tanto tiempo, que nos sorprendió con una muy buena batalla y donde el desempeño de ambos superó las expectativas, ver la revancha en septiembre no será una mala noticia. No hay razones tampoco para imaginar un cambio de rumbo que impida la pelea. No obstante, hay que aceptar también que es una posibilidad que no debe ser descartada. En enero lo sabremos y allí ratificaremos lo escrito o también nosotros nos veremos obligados a cambiar expectativa por decepción. Ojalá no ocurra, ojalá se anuncie la revancha, aunque, cuando se trata de boxeo comercial, las reglas cambian de un día para el otro. Estaremos preparados.

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