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Libra por Libra: Lo bueno, lo malo y qué esperar en 2019

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Difícil destronar a Lomachenko en libra por libra (1:57)

El ucraniano promete ser el único de los cinco mejores del Libra por Libra que se mantendrá durante el nuevo año en el mismo lugar del ranking, mientras que en el resto si habría cambios bruscos en 2019. (1:57)

El ranking del mejor Libra por Libra del planeta inició un nuevo año que promete ser agitado, con ascensos, descensos, salidas e ingresos y con una presumible certeza: el primer lugar seguirá inamovible: Vasiliy Lomachenko promete dominarlo de punta a punta.

Ya el ucraniano había inaugurado el 2018 como el flamante número uno del ranking. Sus victorias sobre Jason Sosa, Miguel Marriaga y Guillermo Rigondeaux en el 2017, fueron los merecimientos que le garantizaron los votos para llegar al primer lugar.

Superó a Gennady Golovkin, que resignó la primera posición y arrancó en el segundo lugar. También a Terence Crawford que inició el 2018 en el tercero, Canelo Álvarez en el cuarto y Keith Thurman en el quinto.

De ese grupo apenas falta Thurman, ingresó Mickey García en el tramo final del año y hubo cambios posicionales entre Saúl Álvarez y Gennady Golovkin. No obstante, fue un año donde poca cosa se alteró. No pasaron grandes acontecimientos con ese primer tramo del listado, como si ocurrieron en las carreras de los cinco mejor posicionados en el Libra x Libra.

No solo en lo deportivo, lo más destacado se produjo fuera del ring, frente a la masiva exposición mediática. En esa búsqueda de lo bueno o lo malo, en particular esto último, Canelo Álvarez y GGG fueron los más activos.

LOMACHENKO Y CRAWFORD FUERON EL LADO BUENO

Vasily Lomachenko amarró el primer lugar en diciembre del 2017 y lo mantuvo con firmeza al cabo de dos grandes batallas en el 2018. Terence Crawford, por su parte, alcanzó la segunda posición del LxL luego de vencer en el mes de junio y por TKO al australiano Jeff Horn, a quien le arrebató el cinturón OMB de las 147 libras, mientras que sumó una nueva victoria por TKO en su primera defensa contra José Benavidez Jr.

El ucraniano, que debió afrontar una operación en un hombro, tomó riesgos ante dos rivales complicados (Jorge Linares y José Pedraza) en peleas que figuraron entre las mejores del año. En el caso de Crawford, que fue campeón indiscutido en 135 libras y luego campeón unificado de todos los organismos en 140 libras, subió a las 147 libras a encarar un reto mayor, enfrentar y vencer a Jeff Horn, que venía de destronar a Manny Pacquiao, para lograr un histórico tricampeonato.

Para los dos (Lomachenko y Crawford), fue un año redondo, de consolidación y ratificación de sus condiciones. En ambos casos, el lugar que ellos ocupan en el ranking Libra x Libra parece difícil de discutir, especialmente porque han congeniado su gran momento con una apropiada imagen y conducta deportiva, tanto dentro como fuera del cuadrilátero.

Sus peleas fueron normales, ante lo mejor disponible y en medio de las absurdas divergencias entre las promotoras que siguen postergando aquellas batallas entre los mejores que todos queremos ver. Y si bien los dos eran las figuras preponderantes en cada contrato de pelea, no hubo necesidad de revisar con lupa la letra chica de los mismos ni hubo reclamos sobre algo que pudo ser ocultado, ni tampoco sorpresas o exigencias que favorecieran a uno u a otro.

CANELO Y GOLOVKIN FUERON EL LADO MALO

Ni la gran batalla que ambos protagonizaron en septiembre ni el mega contrato que después firmó el mexicano con la plataforma DAZN, fueron suficientes para esconder la saga lamentable que nos hicieron vivir durante el 2018.

Que hoy ocupen el tercer y el cuarto puesto en el Libra x Libra, como un elogio a esa gran batalla, no le quita el sabor agrio a lo que se vivió previo a la misma e incluso sobre el final de año.

En febrero, a Canelo Álvarez le fueron realizados controles antidoping sorpresivos por parte de la VADA y el tapatío arrojó positivo de Clembuterol a dos muestras recogidas los días 17 y 20 de ese mes. Lo que siguió después fue un verdadero culebrón. La justificación inmediata fue el habitual e histórico “consumo involuntario de carne mexicana contaminada”, algo que sucede con frecuencia con atletas de ese país.

Fue un mes de marzo de puro cotilleo alrededor del mismo tema. Cuando aún no se había suspendido la revancha de mayo, Golovkin acusó públicamente a Álvarez de usar sustancias prohibidas: “Le hemos visto las marcas en los brazos y el uso de un gel, no estaba limpio”, afirmó el kazajo.

Bob Bennett, director ejecutivo de la Comisión Atlética de Nevada, por su parte, pidió la ilegibilidad de Canelo por causa de su dopaje y anunció que el tapatío tenía dos opciones: buscar una sanción menos severa de seis meses como mínimo o disputar su situación en los juzgados, lo que podría suponer un año más fuera del ring. Finalmente, Álvarez fue suspendido por seis meses, retroactivo al 17 de febrero, día de la primera muestra positiva.

La pelea contra GGG fue suspendida y Golovkin salió en busca de un rival totalmente a modo para mantenerse ocupado. Se mencionó en primer lugar a Jaime Munguía, lo que formó una polémica sin fin ya que muchos entendían que el también mexicano no estaba listo para una pelea de título. Se optó entonces por un rival aún más accesible y de un peso menor como Vanes Martirosyan. Si bien, al igual que en este momento, la división mediana contaba con buenos y calificados oponentes entre quienes elegir una mejor alternativa.

Canelo cumplió una suspensión más mediática que real y finalmente la segunda pelea tuvo lugar en septiembre con los resultados conocidos. La misma fue considerada una de las mejores peleas del 2018, más allá de la sombra del dopaje que inevitablemente acompañó a Canelo y se mantendrá como un apéndice de duda en su historial boxístico.

En el último tramo del año, el tapatío firmó un histórico contrato con la plataforma digital DAZN por 365 millones de dólares para un compromiso de once peleas. La primera de esas batallas, fue el otro punto oscuro en el 2018 de Canelo. En un acto de censurable oportunismo, subió a las 168 libras para ganar un tercer cinturón en una diferente división, ante un rival totalmente a modo y en una pelea para el olvido, pero sobre la cual terminamos el 2018 esperando un mea culpa que no llegó.

GGG perdió su tercer lugar y finalizó el 2018 en el cuarto puesto. Tal vez, su pasado anterior le permitió lograr los votos, su año boxístico pareció ser el inicio acelerado de su vejez boxística y camino a sus 37 años, al ex campeón también hay que considerarlo 100% parte de esa liga comercial del boxeo de primer nivel, donde los rivales nacen de las decisiones de escritorio y no de los reclamos de los fanáticos.

MIKEY GARCIA FUE LA DUDA, ¿MALO O BUENO?

Mikey García terminó el 2018 en el quinto lugar del ranking, un lugar al cual lo llevó la estadística (ganó dos peleas de campeonato en diferentes divisiones), su reconocida e indiscutible calidad boxística y la mala oposición enfrentada por Errol Spence Jr, que debió resignar esa posición y terminar en el sexto lugar.

Las dificultades para evaluar a García pasan fundamentalmente por esas dudas que plantean sus objetivos en esta etapa de su carrera. También el californiano lució demasiado oportunista este año, yendo detrás de títulos ganables y volcado directamente a la promoción de su figura. Algo que se confirmó con el inicio de su propia promotora.

Tampoco nos queda claro si esa obsesiva búsqueda de una pelea, finalmente concretada, con Errol Spence Jr., es efectivamente un desafío impuesto o una maniobra comercial. Solo cuando lo veamos frente a frente con el monarca FIB de las 147 libras, el 16 de marzo, sabremos si Mikey García decidió una total insensatez o fue muy astuto para concretar un gran negocio o por el contrario con esa pelea donde va como víctima, termina siendo el victimario y nos demuestra a todos que es un auténtico fuera de serie.

Hasta entonces, debemos otorgarle el beneficio de la duda, algo que justifica ese quinto puesto.

¿QUÉ ESPERAR EN EL 2019?

Como lo adelantamos al comienzo, es muy difícil imaginar durante el 2019 a Vasiliy Lomachenko fuera del primer lugar del Libra x Libra. Sin embargo, con el resto vaticinamos grandes cambios y movimientos bruscos.

Terence Crawford podría salir de ese segundo lugar e incluso del Top 5. En gran medida, su valoración dependerá de los rivales que pueda enfrentar y todos sabemos que en esa división (welter) los mejores rivales disponibles se encuentran en la órbita de Al Haymon, lo que dificulta cualquier arreglo.

Con Canelo habrá cambios, sin duda, hacia arriba o hacia abajo. La posibilidad mayor es que llegue al segundo puesto en la medida que tanto en mayo como en septiembre enfrente a buenos rivales, sin condiciones ni exigencias que lo favorezcan en los contratos.

Gennady Golovkin es otro que abandonaría el grupo de los primeros cinco en la lista, mientras que Mikey García depende enteramente de lo que ocurra en su pelea con Errol Spence Jr. Esa batalla podría ser un revulsivo para ambos y no debería extrañar que el vencedor escale hasta el segundo o tercer lugar.

Las otras figuras que llegan con viento en la camiseta y también podríamos verlos pronto peleando un lugar entre los primeros, son el japonés Naoya Inoue y el ucraniano Oleksandr Usyk. Ambos deberán seguir arrasando en sus divisiones y en especial Usyk, podría hacer historia una vez lo veamos buscando las mejores peleas entre los pesos pesados, algo que deberá ocurrir durante el 2019.