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Grupo B: El juego Cuba vs Australia será la clave

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¿Habrá sorpresa en el grupo B del Clásico Mundial? (1:42)

Enrique Rojas y Jorge Morejón analizan el Grupo B, que incluye a Australia, China, Cuba y Japón. (1:42)

Japón, Cuba, Australia y China disputarán en el Tokio Dome de Japón las dos plazas por el grupo B a la siguiente ronda del IV Clásico Mundial de Béisbol.

Los anfitriones japoneses, campeones en las dos primeras ediciones del torneo, salen como amplios favoritos a llevarse uno de los dos boletos en juego, a pesar de no contar con casi ninguno de sus peloteros que militan en las Grandes Ligas y la ausencia por lesión del sensacional Shohei Otani, estrella tanto como lanzador, que como bateador.

El jardinero Norichika Aoki, de los Astros de Houston, será el único ligamayorista en el equipo de Japón, que contará como principales figuras al derecho Tomoyuki Sugano, de los Gigantes de Yomiuri, un hombre con récord de 44-28 y efectividad de 2.34 en 697 innings en la liga profesional de su país.

El hombre grande a la ofensiva por el cuadro nipón, ante la ausencia de Otani, será el segunda base Tetsuto Yamada, quien suma dos temporadas consecutivas con average superior a .300 y más de 30 jonrones y 30 bases robadas.

Cuba lleva casi el mismo equipo que participó recientemente en la Serie del Caribe en Culiacán.

En el equipo sobresalen el toletero Alfredo Despaigne, que juega en la liga japonesa, el veterano Frederich Cepeda, único cubano que ha participado en todos los clásicos anteriores, y el jovencito Yoelkys Céspedes, hermano de la estrella de los Mets de Nueva York Yoenis Céspedes.

Los cubanos se rehúsan a convocar a sus jugadores de Grandes Ligas, con los que podrían conformar un sonado trabuco y sus aspiraciones de pasar a la siguiente fase se concentran en el juego ante Australia.

La lógica indica que Japón debe ganar sus tres compromisos y que China, el cuarto integrante de la llave, debe perderlos todos.

Entra entonces a jugar la estrategia y tanto cubanos como australianos lo apostarán todo al choque entre ellos.

Australia ha ganado un solo juego de nueve que ha disputado en las tres ediciones anteriores del certamen, pero llegan esta vez con un staff de pitcheo sólido, que incluye a 11 serpentineros con experiencia en el béisbol profesional de Estados Unidos, entre ellos el derecho Liam Hendriks, de los Atléticos de Oakland, el zurdo Ryan Rowland-Smith y Peter Moylan.

La pregunta es si tanto el manager cubano, Carlos Martí, como el australiano, Jon Deeble, guardarán a sus mejores serpentineros para el juego entre ellos, conscientes de la importancia capital que reviste ese partido.

China, por su parte, luce como el más débil del cuarteto, pero ya en el 2013 dio la sorpresa al vencer a Taiwán y esta vez tendrá en su róster al panameño Bruce Chen de origen asiático, de vasta experiencia en las Mayores.

Cualquier triunfo de los chinos será ganancia para un equipo sin muchas más aspiraciones que sorprender a sus más calificados rivales.