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EE.UU. llega sin presión ni egos a su primera Final del Clásico

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USA va por su primer título (2:00)

En la segunda semifinal lograron vencer 2-1 a Japón y clasificaron a su primera final del Clásico Mundial. (2:00)

LOS ÁNGELES -- Ahora que avanzó por por primera vez a la Final del Clásico Mundial de Béisbol, Estados Unidos hará todo lo posible por evitar que la ansiedad de conquistar un título que muchos consideran le pertenece por herencia, se convierta en su peor enemigo.

Tanner Roark y seis relevistas se combinaron para permitir cuatro hits y una carrera y los jardineros Andrew McCutchen y Adam Jones impulsaron una carrera cada uno para que Estados Unidos derrotara 2-1 a Japón, el martes en el Dodger Stadium de Los Angeles, en una grandiosa segunda semifinal de la cuarta edición del campeonato mundial de pelota.

El miércoles, Estados Unidos (5-2) se medirá a Puerto Rico (7-0), que superó a Holanda en 11 entradas la noche anterior, en la primera semifinal. Mientras los boricuas juegan el partido por el campeonato por segundo torneo consecutivo, los norteamericanos ya pueden presumir de su mejor resultado del Clásico Mundial desde que el campeonato fue creado hace 11 años.

El derecho Marcus Stroman, quien permitió seis hits y cuatro carreras antes de sacar el primer out contra Puerto Rico en la segunda ronda de San Diego, abrirá por Estados Unidos. Seth Lugo (2-0, 2.45) está programado para comenzar por los caribeños.

''No, lo dije antes, dije que al venir a este evento realmente no quería hablar del hecho de que Estados Unidos nunca lo ganó y que nunca ha ido a la final. No pensé que eso fuera un gran problema'', dijo el manager Jim Leyland. ''Quise hacer esto, como he dicho, para que fuera un recuerdo para los jugadores. Y he hablado mucho sobre ello, hacer una memoria. Con suerte, una muy buena, independientemente de los resultados de mañana. Sé que es para mí. Ha sido un honor absoluto'', agregó el tres veces ganador del Manager del Año con más de 1,700 victorias y una Serie Mundial en Grandes Ligas.

Jugando debajo de una llovizna desde el primer lanzamiento hasta la última entrada, Estados Unidos tomó venganza de Japón en el mismo escenario en donde cayó vencido en las semifinales del 2009. Roark no permitió carreras en cuatro entradas, el relevista Nate Jones aceptó un jonrón en 1.1 entradas y entonces Sam Dyson, Mark Melancon, Pat Neshek y Luke Gregerson se combinaron para tirar 3.2 entradas de un hit y frenar a la única selección que ha estado en semifinales en las cuatro ediciones del Clásico Mundial y conquistó los dos primeros.

''Bueno, me sentí muy bien. El brazo se sentía bien, se sentía bien y suelto. Las condiciones del tiempo fueron un poco duras a veces, pero, quiero decir, ambos equipos tuvieron que luchar con eso y lidiar con eso, así que no hay nada que puedas hacer al respecto'', dijo Roark, quien solamente hizo 48 lanzamientos debido a que tenía nueve días sin lanzar.

Roark y el derecho japonés Tomoyuki Sugano se enfrascaron en un duelo de pitcheo hasta la cuarta entrada, cuando Estados Unidos tomó el control del partido con la ayuda de un error de dos bases del intermedista Ryosuke Kikuchi en batazo de Christian Yelich con un out. Después que Sugano otorgara base por bolas en cuenta de 3-2 al inicialista Eric Hosmer, McCucthen metió lineazo de hit al jardín izquierdo para impulsar a Yelich.

''Fue bueno poder traer la carrera, pero pienso que el crédito lo merece Hosmer por negociar ese boleto. Fue un gran turno que me abrió la oportunidad de llegar al plato y empujar la carrera'', dijo McCutchen, un ganador del premio Jugador Más Valioso de la Liga Nacional con los Pittsburgh Pirates.

Sugano no pudo estar mejor, con seis entradas de tres hits, seis ponches y un boleto ante la poderosa artillería norteamericana. El derecho de los Gigantes de Yomiuri realizó 81 lanzamientos (el límite es de 95 para la ronda final del torneo), 48 en la zona de strike.

Roark, de los Nacionales de Washington, permitió dos hits, transfirió un bateador y ponchó uno. Cuando Roark se marchó, Kikuchi se reinvindicó, pegando un jonrón solitario por el jardín derecho a una recta a 98 millas por hora de Jones para empatar 1-1 en la sexta entrada.

Jones impulsó a Brandon Crawford con un rodado a tercera base en la octava entrada contra el relevista Kodai Senga para darle la ventaja 2-1 a Estados Unidos y provocar el inicio de una celebración adelantada entre la mayoría de los 33 mil fanáticos que desafiaron las pobres condiciones del tiempo para presenciar el duelo. Después de un out, Crawford pegó sencillo, Ian Kinsler siguió con doble que lo movió a tercera, desde donde anotó por el rodado de Jones.

Ahora, la gran prueba de Estados Unidos será Puerto Rico, que ya le ganó un encuentro en este torneo. El otro enemigo, el rosario de fallos que ha tenido la selección de las barras y las estrellas para ganar el torneo que inventaron.

''Pero, no, no sentía presión'', dijo Leyland por la cuasi obligación que supone para Estados Unidos, la mayor potencia mundial de béisbol, de conseguir su primera corona del clásico.

''Mucha gente quería hacer la gran cosa de eso. No siento ese tipo de presión. ¿Siente presión durante los juegos 2-1? ¡Absolutamente! Muéstrame el dirigente que puede sentarse allí tranquilo y fresco en este tipo de evento en un juego de 2-1, y te mostraré a alguien que no se siente bien'', dijo Leyland.

''Tenemos un gran grupo de muchachos en este equipo que han dedicado este tiempo para tratar de ganar algunos juegos de pelota. Sacrificios fueron hechos, y no hay egos cuando esa puerta se abre. Eso es lo bueno de este equipo'', dijo McCutchen.

''Todo el mundo es una superestrella en este equipo. Todo el mundo es un bateador que puede ser tercero en la alineación, pero alguien va a tener que batear de séptimo, alguien va a tener que batear de octavo. No hay egos, ni siquiera con el pitcheo. Es lo mismo. Así, que eso es lo primero y lo más importante'', agregó.

DENTRO DEL CLASICO

La primera bola: El el antiguo lanzador japonés de los Dodgers de Los Ángeles, Hideo Nomo, realizó el lanzamiento ceremonial de la primera bola antes del partido entre Estados Unidos y Japón. Nomo, quien ganó 123 partidos en 12 temporadas en Grandes Ligas y fue el Novato del Año de la Liga Nacional en 1995, fue asistido por su ex manager en Los Ángeles, Tom LaSorda, un miembro del Salón de la Fama de Cooperstown desde 1997.

Asistencia: Con los 33,462 que entraron el martes a Dodger Stadium anoche, aumentó un millón, 35 mil, 155 aficionados la asistencia general a los primeros 44 partidos del Clásico Mundial de Béisbol del 2017. En el 2006 asistieron 737,112; 801,408 en el 2009 y 781,438 en el 2013. En total, cerca de 3,4 millones de aficionados han comprado boletas para ver los juegos del Clásico Mundial en sus primeras cuatro versiones.

La Final: Puerto Rico, que será el dueño de la casa, mandará al derecho Lugo (2-0, 2.45) al montículo en su segunda aparición consecutiva en la final del Clásico Mundial. Estados Unidos contará con el derecho Stroman (0-1, 3.86) para tratar de conquistar su primera corona.

Puerto Rico lidera 3-2 la serie particular de por vida contra Estados Unidos y avanzó a semifinales con triunfos ante los ''gringos'' en los últimos dos clásicos. La última vez que se encontraron en el campo, el viernes de la semana pasada, los boricuas pegaron seis hits consecutivos contra Stroman antes de fallar su primer turno para lograr un triunfo 6-5 en San Diego.