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Buscando a Darko

El mundo etiquetó rápidamente a Darko Milicic como un épico fracaso, pero te damos 10 razones por las que fue un éxito absoluto.

1. No le importa definirse como un absoluto fracaso.

Darko Milicic usa la palabra "bust" (fracaso) con frecuencia, lo que es sorprendente. Pensé que él la evitaría o, al menos, haría una mueca de disgusto cuando ella surgiera, pero no titubea al pronunciarla, no tartamudea. No se le queda adherida a su garganta como una flema.

No, Darko es frontal. Él es directo. Con 7 pies (2,10 m) de estatura y cerca de 300 libras (135 kg) de peso, su tamaño es casi como el de una puerta de garaje, pero, en los primeros 1o minutos de reunirse conmigo, usó la palabra "fracaso" una media docena de veces, en diversas formas irónicas ("¿Esto no se trata solo de cómo me he convertido en un gran fracaso, no?").

Bromea acerca de haber sido memorablemente espantoso, recordando el "draft" 2003 de la NBA, donde fue la segunda selección - aventajando a Carmelo Anthony, Chris Bosh y Dwyane Wade, y justo detrás de LeBron James. Él simula estar hablando con esos jugadores, levantando su mano y diciéndoles que, estadísticamente, alguno del grupo va a convertirse en una pesadilla, así que, perfecto, "Sean ustedes los mejores, que yo seré el" (borrón histórico). Y luego se ríe a carcajadas.

Durante nuestra entrevista, que se extendió por casi tres horas, salpica la conversación con "fracaso", intercalando ocasionalmente sinónimos adecuados, como "desastre". En un momento, dice "fracaso" tres veces en unos 15 segundos y subraya la descripción de su carrera de básquetbol profesional estampando un rótulo imaginario - probablemente con la palabra FRACASO - en su propia frente. Todo parece ser una combinación de representación artística y sesión de terapia.

Surge entonces la pregunta obvia: ¿Era realmente tan malo?

La respuesta breve: Sí, muy malo..

Hay muchísimas maneras de cuantificar la magnitud de la decepción que Darko resultó en la NBA (comenzando por el hecho de que promedió 6,0 puntos por juego mientras ganaba unos US$ 52 millones. Sin embargo, la manera más simple de comprenderlo es la siguiente: El sitio Basketball-Reference.com tiene una función en la que combina todas las estadísticas de un jugador y enumera a otros jugadores que tuvieron carreras similares.

Para LeBron, los jugadores similares incluyen a grandes de todos los tiempos como Julius Erving, Larry Bird y Charles Barkley. Para Bosh, la lista incluye a miembros del Salón de la Fama como Dominique Wilkins y Alex English. A Wade lo comparan con Clyde Drexler y Walt Frazier.

¿Y a Darko? El que más se le asemeja es alguien llamado Lee Nailon, seguido por Lou Amundson y Lorenzo Williams. Y con todo el respeto que me merecen esos caballeros, digamos que ninguno de ellos fue reclutado como segunda selección y concentró las expectativas de todo un país. (Dos de ellos ni siquiera fueron reclutados)

Sin embargo, a Darko todo eso parece no molestarlo, sin preocuparse por ser uno de los suplentes más famosos de la historia de la liga. En cierta manera, está cómodo con ello. Y así fue que un atardecer de esta primavera, cuando estábamos recorriendo en automóvil Novi Sad, que es el pueblo natal de Darko en Serbia, mencioné casualmente que no esperaba que él estuviera tan cómodo con la calamitosa calidad de su carrera.

"¿Qué esperabas?" Me preguntó Darko. Yo titubeé. Estaba tratando de pensar cómo decir "desenfrenada vergüenza" de una manera que no fuera totalmente ofensiva.

"Sabes, una vez escribí un artículo sobre Frederic Weis", le dije, recordando otra catástrofe del básquetbol de Europa - en este caso un francés en lugar de un serbio - que fue contratado por los New York Knicks en 1999, pero nunca participó en un juego. La cara de Darko se anima. Él recuerda a Weis.

"¿Cómo estaba él?"

"Estaba triste y deprimido", le contesté. "También tenía una cantidad de otros problemas, con su esposa y su hijo, pero aún así él parecía estar bastante enojado por como había salido todo y estaba enojado con la vida, y aunque trataba de ocultarlo, su enojo se notaba".

Estaba balbuceando.

"En realidad, Weis trató de suicidarse una vez", dije de repente.

Darko no reaccionó.

"¿En serio?"

"Sí".

Seguimos manejando durante un minuto. No hay muchos semáforos aquí y la carretera es un poco irregular y la radio está encendida, transmitiendo música serbia con bajo volumen. Parecía que yo hubiera llevado la conversación a una sumisión.

Pero entonces, abruptamente, Darko dijo, "Eso es extraño, sabes, lo de Weis, porque en cierta forma siento que el Viejo Darko murió. Como cuando pienso en mi, o en mi cuando jugaba, siento que estoy pensando en alguien que está muerto".

2. Ya no cree que, debido a una combinación de presión de sus pares y costumbres sociales, él debería mentir acerca de su sueño.

Darko tenía 18 años cuando los Detroit Pistons lo reclutaron. Antes de eso, vivió en Serbia durante la década de 1990, lo que significa que vio a su país - y a su padre, que era un soldado - pelear en varias guerras en la región de los Balcanes. El también soportó los bombardeos de la NATO que demolieron su ciudad, forzando a él y a sus padres y hermana a pasar días interminables en su sótano, escuchando los ruidos e impactos de las explosiones arriba de ellos.

Una vez, durante la guerra en Bosnia a principios de la década de 1990, mientras su familia miraba televisión, hubo un informe periodístico relatando que 15 o 20 soldados serbios habían muerto ese día. Uno de los nombres que leyó el locutor era el de Milorad Milicic. Darko, que todavía no había cumplido los 10 años, recuerda mirar la pantalla y ver una fotografía de su padre.

"¿Por qué papi está en la TV?" le preguntó a su madre.

Ella no respondió. Solo comenzó a llorar. Así que Darko también lloró.

Pero entonces, unos cinco minutos más tarde, el locutor dijo que había sido un error. Algunos de los nombres estaban equivocados. "Nunca olvidaré lo que sentí en ese momento", dice Darko. "De repente, él había desaparecido. Y de repente, estaba vivo".

Milorad volvió a casa. Y, entre otras cosas, le enseñó a Darko cómo jugar al básquetbol, demostrándole técnicas de lanzamiento en un aro que estaba justo abajo de la colina de su casa. Sin embargo, no era debido a que el padre o el hijo tuvieran un amor particular por ese deporte. Era por razones biológicas, fundamentalmente.

"Mi padre me enseñó porque la gente de la aldea decía, 'Eres alto -¿por qué no pruebas?'" Darko se encoge de hombros. "Yo no fui el que pidió que le enseñaran a jugar al básquetbol".

Sin embargo, el básquetbol resultó ser algo en lo que él se destacaba. Y debido al aliento familiar y al mismo tipo de inercia adolescente que hace que los jóvenes sigan practicando tuba durante seis años aunque no les interese la música, Darko siguió jugando. Se mudó a Hemofarm, un club profesional de la ciudad de Vrsac, cuando tenía 14 años. El básquetbol se convirtió en su objetivo, aunque no era su pasión.

Cuando los detectores de talentos comenzaron a llegar, Darko vio a la NBA como una via de escape - de la inseguridad financiera, de los tumultos persistentes de Serbia - más que un tipo de fantasía infantil haciéndose realidad. El deporte le gustaba bastante. Todos sus conocidos lo alentaban a que fuera. La oportunidad estaba justo delante suyo. ¿Y quién no ha atravesado una puerta simplemente porque estaba abierta?

El problema es que ese no es el relato que esperamos de los jugadores de básquetbol extranjeros. Esperamos que amen a la NBA, que hayan crecido mirándola en descargas de Internet o por televisión satelital, para admirar a sus jugadores y aspirar formar parte de ella. Cuando Yao Ming llegó a la NBA desde China, no ocultó su adoración durante mucho tiempo por Arvydas Sabonis y Hakeem Olajuwon; más recientemente, Kristaps Porzingis, un letón, dejó en claro que Dirk Nowitzki fue su inspiración, y todos asintieron.

Así que, tan pronto Darko comenzó a recibir algo de atención en EE. UU., comenzaron a hacerle las preguntas obvias: "¿Quién era tu ídolo? ¿A quién te encantaba mirar?

Kevin Garnett, respondía Darko. Les dijo a todos que Garnett, un ala-pivot de gran estatura y envergadura mayor que un autobús escolar, era su musa. Les dijo a las estaciones locales de televisión que le gustaba Garnett. Le contó a USA Today que le gustaba Garnett. Le dijo a ESPN que le gustaba Garnett.

Excepto que apenas había visto jugar a Garnett. "En cierta manera lo encontré y decidí que él sería mi preferido", dice Darko ahora. "Parecía ser el jugador que se suponía que me debía gustar".

Se suponía - esa era la existencia del Viejo Darko, ¿no es así? Él era alto, así que jugó al básquetbol. Era bueno, entonces fue a Hemofarm. Llamó la atención, entonces fue a Estados Unidos. Necesitaba un ídolo, así que inventó uno. Seguía el sendero sin importar adonde lo llevaba. No había una brumosa imagen de grandeza en su mente, ningún dulce momento de fantasía dando vueltas por su cerebro. Él estaba soñando con las luces encendidas.

Sin embargo, ahora que el básquetbol se terminó, es diferente. Ahora, él fantasea acerca de una pasión. Ahora sí tiene una imagen de algo que lo hace sonreír.

Cerezas.

Saben, Darko se dedicó a la agricultura después del básquetbol. Algunos deportistas se dedican a bienes raíces o a la indumentaria - Darko se dedicó a la fruta. No se confundan: Su granja es más parecida a Dole Plantation que a Old MacDonald. Tiene una plantación de manzanos de 125 acres (50 hectáreas) y exporta las manzanas a Dubai, Rusia y países de África.

Pero son las cerezas el objeto de su visión. El retorno financiero de las cerezas es tremendo, dice Darko, y el mercado está totalmente abierto. Cuando Darko habla de las cerezas, sus ojos están bien abiertos. Se apasiona. Se anima.

"Quiero producir esas cerezas", dice durante el único momento de nuestra reunión en el que suena nostálgico. "Creo que ya es hora".

Los compañeros de clase en el draft 2003 de Darko Milicic incluyen Carmelo Anthony, Chris Bosh, Dwyane Wade y LeBron James. Nathaniel S. Butler/NBAE/Getty Images

3. Su típica rutina nocturna ya no incluye dañar su propio hogar.

Darko ya no da puñetazos a las paredes. Ocasionalmente asesta golpes de puño a bolsas pesadas como una manera de hacer ejercicio, y una vez golpeó a un caballo (más adelante lo explicaré), pero sus días de castigar sistemáticamente a las paredes que lo rodeaban han quedado atrás.

Este es un cambio importante. Cuando Darko jugaba en la NBA - bueno jugaba es una manera de decir - él a menudo regresaba a su apartamento después de juntar presión en el banco durante otro juego más y canalizaba su ira sobre las típicamente delgadas paredes de yeso Sheetrock estadounidense.

Lo peor sucedió en Memphis. La esposa de Darko, Zorana, que estaba viviendo con él en ese entonces, lo define como su "período de crisis". El equipo estaba perdiendo. Darko estaba furioso. Y las paredes de ese apartamento parecían de requesón, un desorden de bultos y huecos.

La secuencia era familiar: Él llegaba, golpeaba las paredes y se iba a dormir. En la mayoría de las ciudades, llegó a conocer a los contratistas locales que podían acudir rápidamente, rellenar los huecos y pintar con cualquier pintura que tuvieran a mano.

"¿Sabes cuando tienes una parte exactamente blanca y luego otro tono de blanco y luego gris?" Así define Darko sus paredes emparchadas. "Así era mi casa".

Darko siempre ha tenido explosiones.  Él las denomina "enloquecerme". Mile Ilic, que conoció a Darko cuando ambos eran adolescentes, dice que a veces Darko era inexplicablemente petulante - dejaría de practicar o se negaba a hacer algún ejercicio o no creía que debía ayudar a limpiar el gimnasio - y que el entrenador castigaría al resto del equipo.

"En esos momentos, uno simplemente comienza a odiarlo porque tienes que sufrir por sus caprichos", dice Ilic. "Ese humor le duraba unos 5 o 10 minutos y luego volvía a ser una persona totalmente normal".

Sin embargo, cuando Darko llegó a la NBA, sus emociones eran más complejas. Al principio, era solo un adolescente, separado de su hogar por un océano y en una cultura que no comprendía. Por ejemplo, Darko se iba a duchar a su casa después de las prácticas o juegos en lugar de quedarse en los vestuarios para ducharse; no se daba cuenta que en Estados Unidos, todos los jugadores se duchaban juntos.

"Así que le tuve que enseñar a Darko", dice Chauncey Billups, que jugó en Detroit desde 2002 a 2008, "que, no, cuando terminas de jugar, o cuando terminas la práctica, te cubres con tu toalla y vas a las duchas. Eso es lo que hacemos aquí".

IPero no pasó mucho tiempo antes de que la inocencia se convirtiera en ira. Larry Brown, el entrenador de los Pistons, no tenía mucho interés en hacer jugar a Darko porque Detroit había recibido a Darko en un intercambio y tenía un montón de diestros veteranos en ese momento. Y además, cuando Brown hacía jugar a Darko, quería que trabajara cerca del aro en lugar de hacer pases y lanzamientos desde afuera, como Darko lo prefería. Rápidamente, Darko adoptó una mueca de disgusto casi perpetua.

Comenzaron los puñetazos a las paredes. También se dedicó a beber y Darko comenzó a aparecer en las prácticas todavía bajo los efectos de una juerga nocturna. "Simplemente, no dormía", dice. Era el típico comportamiento de escuela secundaria. Como no podía ser la estrella, había decidido ser el chico malo rebelde.

"No tengo remordimientos por la manera en que tratamos a Darko" dice ahora Brown. "Siento que él no haya podido ser más maduro y paciente".

Lo mismo sucedió en Orlando. Y con Memphis, también, donde Darko se sintió tan infeliz que descargó su ira contra los réferis después de un juego internacional que fue inmortalizado en YouTube. (Darko usó unos insultos tan gráficos que hasta los reporteros que lo entrevistaban trataban de calmarlo). "En todos los lugares adonde iba, el menor inconveniente me hacía explotar", dice Darko.

¿Y saben lo más descabellado? Todos esos puñetazos en las paredes... y las dos veces que se fracturó la mano se produjeron cuando estaba en la cancha. En Memphis, se fracturó un hueso de su mano derecha contra Indiana. Y en su primera temporada, cuando Detroit estaba a punto de ganar el campeonato de la NBA contra los Lakers, Brown finalmente hizo entrar a Darko, un oponente lo golpeó mientras estaba por hacer un lanzamiento en suspensión y su mano pareció destrozarse.

"Le traté de mostrar a Larry Brown mi mano, porque parecía que mi mano temblaba", dice Darko. "Y él me hizo volver al juego".

Darko pone sus ojos en blanco cuando habla de eso ahora. Hace tiempo que no golpea ninguna pared, dice, y Zorana asiente. Darko bromea diciendo que ello se debe a que las casas serbias están hechas de mampostería, con papel texturado pegado sobre la piedra. No es fácil golpear las paredes de Serbia.

Zorana cree que la clave está en haber quitado la intensidad del básquetbol de la vida de Darko, igual que alejar el encendedor de un quemador de gas. Ahora, dice ella, la secuencia nocturna es: Darko llega, cena con la familia y mira televisión antes (a veces) de hacer una siesta en el sofá.

Y tampoco es básquetbol lo que Darko mira. En realidad, él no sigue mucho a la NBA, dice, y no bromea. Me encontré por primera vez con Darko en junio, pocos días después de que los Golden State Warriors lograran una ventaja de 2-0 sobre los Cleveland Cavaliers (con LeBron) en las Finales de la NBA. Cualquiera que tenga incluso un interés pasajero en el deporte está enterado de las batallas entre LeBron y Stephen Curry.

Pero cuando le pregunto a Darko sobre la serie, parece estar genuinamente sorprendido. Estamos sentados en su granja y Darko mira el campo. "¿Se están jugando las Finales ahora?" pregunta. "¿Quién está ganando?"

Darko tenía 18 cuando los Pistons lo seleccionaron y no pasó mucho para que mostrara su capacidad.

AP Photo/Nikki Boertman

4. supo cuando retirarse.

El 17 de noviembre de 2012, los Celtics tenían que jugar contra los Toronto Raptors. Ese día, mientras los jugadores estaban llegando a los vestuarios, Darko golpeó la puerta de la oficina de Doc Rivers.

Como la mayoría de los entrenadores de Darko que lo precedieron, Rivers no consideraba que Darko tuviera un rol significativo en su equipo. Por ese motivo, a lo largo de nueve juegos, Darko había jugado un total de cinco minutos.

Pero a Rivers le agradaba Darko, le gustaba tenerlo en la práctica. Así que le dio la bienvenida a Darko en su oficina y lo escuchó mientras Darko le decía que había ido a decir adiós.

"En la posición de centro, si algo va mal para el equipo, usted tiene a [Jason] Collins, o a [Fab] Melo," le dijo Darko. "Así que hice mis maletas y me voy a casa".

Darko recuerda que Rivers quedó perplejo. "Darko, ¿de qué me estás hablando? ¿Adónde vas a ir? Vas a jugar esta noche".

Darko se mantuvo inflexible. "Doc, eso es así. No voy a jugar esta noche, no voy a jugar nunca más.

"Les agradezco que lo hayan intentado. No funcionó. Estoy afuera".

Cuando Darko entró a los vestuarios para despedirse de sus compañeros de equipo, varios no parecían entender. ¿Cómo que se iba? ¿Definitivamente? Sí, definitivamente, les dijo. Se había terminado.

Públicamente, los Celtics dijeron que Darko había solicitado ser liberado para poder retornar a su país y estar con su madre, que estaba enferma. La verdad era que la madre de Darko tenía una enfermedad menor - y se recuperó perfectamente de ella - y que Darko había estado planeando su salida desde hacía un tiempo.

Primero había pensado en renunciar en Orlando, si confiamos en su palabra, cuando ellos no acordaron otorgarle una extensión del contrato. Pero Memphis le ofreció un contrato de US$ 21 millones porque los Grizzlies pensaron que podían recuperarlo. Luego, cuando eso no funcionó, estuvo a punto de abandonar otra vez, pero los Timberwolves - incluso después de que él le aconsejó a Minnesota a no incluirlo en un intercambio - no le hicieron caso y le ofrecieron un contrato de US$ 20 millones, convencidos que ellos serían los que podrían liberar el talento que todos estaban seguros de que Darko poseía.- (Pero no pudieron.)

Finalmente, fue el turno de Boston, dando un paso adelante como el último niño de una fila de los que intentan romper una piñata.

"Todos trataban de encontrar una manera de conservarme", dice Darko. Renunciar, entonces, incluso en la forma que lo hizo, le permitió retomar el control.

¿Es Darko poco perseverante? Parecería que es demasiado simple asignarle ese rótulo. En la mente de Darko, Boston fue simplemente el momento en que él decidió dejar de pensar que todo podría cambiar repentinamente. En esa decisión también hubo una parte de supervivencia; a lo largo de nueve años, el agua había subido hasta el mentón de Darko tantas veces que era fácil entender por qué él presentía que estaba por ahogarse.

"Estaba tan perdido", dice Darko. "¿Sabes?, realmente llegué a odiar el básquetbol. "Solo quería volver a casa y vivir otra vida".

Zorana había empacado todo y la familia voló de vuelta a Serbia el día siguiente de la conversación de Darko con Rivers. Durante un tiempo, se sintió aliviado. Luego, se sintió inquieto y desocupado. Después comenzó a asistir a fiestas. Luego, acarició la idea de volver a jugar, y estuvo a punto de concretarlo con un equipo serbio. Después tuvo una crisis de mediana edad muy publicitada (lo que no es irrazonable a los 29 años cuando uno se convirtió en profesional a los 14), durante la cual se convirtió en "kickboxer".

Peleó una vez. En la noche del combate, Darko se subió a la balanza para el pesaje previo a la pelea y la rompió. Literalmente, la rompió.

"Tardamos una hora en encontrar otra balanza", dice Darko Popivoda, el promotor de la pelea. "Darko se subió a esa balanza y esta también se rompió". Entonces, Popivoda solo le preguntó a Darko cuánto pesaba.  Más de 300 libras (135 kg), respondió Darko, avergonzado.

Las cosas no mejoraron en el ring. Darko tenía una rodilla muy fuerte, pero dice que "olvidó" usarla. Tenía una buena patada izquierda, pero usó principalmente patadas con la pierna derecha. "Es como que quería matarlo, pero no sabía cómo hacerlo", dice Darko. Su oponente, que era mucho más pequeño, supo cómo. Castigó a Darko hasta que sus piernas sangraban tanto que apenas podía mantenerse parado.

La familia de Darko "no estaba realmente feliz" con su decisión de luchar, dice él, y una noche, cuando estábamos conversando tranquilamente, Zorana me lo describió como "estúpidamente estúpido estúpido". Su opinión (junto con la facilidad con la que Darko fue desmantelado) hicieron que Darko se negara a otro compromiso de "kickboxing" y decidiera su segundo retiro deportivo. Pareció una decisión sabia.

Fue entonces que se interesó por la agricultura. Algunos de sus amigos eran agricultores y eso era atractivo, pero el elemento que decidió a Darko fue la idea de que podía dominar esa tarea. Se suponía que era un mago del básquetbol, pero eso no había funcionado bien. La agricultura era otra oportunidad.

Darko se enganchó rápidamente. Viajó a Italia para visitar plantaciones famosas. Aprendió sobre los tipos de suelo y los patrones de cultivo y las alturas de los árboles. Consideró distintos tipos de frutas y luego, después de decidirse por las manzanas, analizó las variedades.

La comparación es cruda: Un ex jugador de básquetbol no sabe si las Finales de la NBA se están disputando, pero cuando le pregunto cómo controla la calidad en la plantación, me lleva hasta un cerco y se explaya largamente sobre la distancia ideal a la que cada manzana debe estar del tronco del árbol. (Para resumir: cuanto más cerca del tronco, mejor).

La pasión de Darko es real. Cuando una nevada inesperada dañó unos 10 acres (4 hectáreas) de manzanos esta primavera, él acompañó a los trabajadores para tratar de salvar la cosecha. Y el año último, cuando caminó por la plantación durante la primera temporada de cosecha, experimentó una sensación que, según él, le había sido ajena hasta entonces: orgullo.

"Me sentía realmente feliz", dice. "Sabes, estábamos cosechando nuestras manzanas. Las nuestras".

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Darko Milicic busca paz en la agricultura

El exjugador de la NBA explica por qué se involucró en el cultivo de frutas luego de terminar su carrera como profesional.

5. Cuando ahora sale a beber, usa sus manos (la mayor parte del tiempo).

En abril de 2015, Darko y sus amigos estaban en una fiesta. Había cerveza. Había canciones. Había muchos gritos y risas y hombres que levantaban sus brazos en alto. Todo bastante común.

Pero en cierto momento, Darko se paró cerca del frente de la multitud y, sin camisa, se llevó una botella a la boca. Luego, sacó su mano del costado de la botella e inclinó su cabeza hacia atrás, como si estuviera tragando una aspirina. Se mantuvo en esa posición hasta que la botella estuvo vacía.

Fue una notable demostración de agilidad para beber - y que quedó inmortalizada en un video en internet muy mirado - aunque gran parte de la cerveza terminó en su cuello, cara y hombros. Después, Darko agarró otra botella de cerveza pero, en lugar de beberla, se inclinó para darle pequeños sorbos a los dos comandantes Chetnik que tiene tatuados en el torso, básicamente derramando a propósito cerveza sobre su propio estómago.

Cuando la mencioné este video a Darko, se sonrió y luego rió. Finalmente dijo, "Eso fue hace mucho tiempo". (Habían transcurrido unos 27 meses).

Para mí, hay dos cosas que se destacan de esta demostración. La primera es la prominencia de los tatuajes de Darko. Los Chetniks eran un grupo de nacionalistas serbios durante la Segunda Guerra Mundial y la historia no se pone de acuerdo con respecto a si fueron colaboradores de las fuerzas del Eje o si las combatieron, durante la guerra. En un esfuerzo por aclararlo, le pregunto a Darko que se defina políticamente - por ejemplo, ¿por qué tiene tatuados a esos hombres en el estómago? - y Darko responde que es un nacionalista, pero agrega que ese rótulo no significa lo mismo en Europa Oriental que en los Estados Unidos.

Los sentimientos de Darko con respecto a Serbia son complicados - las guerras, los combates, la inestabilidad de su niñez - pero finalmente pueden resumirse en lo siguiente: Con respecto a su país, dice "Yo amo a mi país, y respeto a los otros". Esto es en gran parte la razón por la cual se mudó a Serbia en lugar de permanecer en los Estados Unidos, después de haber dejado de jugar, como muchos deportistas extranjeros hacen. Serbia es su hogar.

Lo segundo que se destaca en el video es lo solitario que parece Darko a pesar de estar en el centro de una fiesta con mucha gente. Su rostro está sin expresión, vacío. Sus ojos están vidriosos, más allá del estupor que causa la borrachera común. Está en su propio mundo. Y la exhibición sin manos con la botella, aunque físicamente extraordinaria, es el último truco solitario: No requiere nada - ni siquiera los propios dedos de uno como compañía - para poder hacerlo.

Unos pocos días después de haberme reunido con Darko por primera vez, él hizo una fiesta en su casa. Es una comida bien entrada la tarde y sus amigos trajeron a sus esposas e hijos. Los niños saltan en la cama elástica. Los hombres juegan (bastante torpemente) al básquetbol en el medio campo de juego. Luego se sirve la cena y Darko - siguiendo la tradición serbia - camina alrededor de la mesa con una botella de rakia, o brandy de frutas, sirviendo a cada invitado y quedándose parado cerca del mismo mientras la persona bebe antes de pasar a servir al siguiente.

Darko no se saca la camisa. No suelta su copa. No hace beber a sus tatuajes. No está nunca solo.

Los Minnesota Timberwolves ofreció un contrato de $20 millones de dólares, pensando que con eso saltara el talento que todo mundo pensaba poseía.

Marc Serota/Getty Images

6. Conservó los automóviles.

Además de enseñarle a Darko cómo ducharse, Billups le enseñó a Darko a manejar.

No siempre fue sencillo. En particular, Darko parecía tener un desacuerdo con Billups sobre la manera adecuada de pasar de una carretera a otra.

"Yo le decía, 'No Darko, espera, tienes que aminorar la marcha cuando estás girando'", dice Billups. "Él aceleraba cuando giraba, y yo le decía 'No, no puedes hacer eso'. Era de terror".

Afortunadamente, Billups sobrevivió. Darko obtuvo su licencia de conductor. Y, poco después, comenzó a acumular una notable colección de automóviles.

A lo largo de las nueve temporadas siguientes, Darko se incorporó a los Pistons, los Orlando Magic, los Memphis Grizzlies, los New York Knicks, los Minnesota Timberwolves y los Boston Celtics. Gracias a la tozudez de una notable cantidad de ejecutivos de básquetbol y a las maravillas de los contratos garantizados de la NBA, él ganó US$ 52.323.642, y compró un nuevo automóvil en casi todos sus destinos.

Ahora, cuando uno ingresa en el camino de entrada a la mansión de Darko en Novi Sad (donde US$ 52 millones durarán "unos 200 años", dice Darko), es imposible no ver a los lujosos automóviles amontonados juntos como si fueran arbustos.

Allí tenemos un Porsche Panamera, todavía luciendo placas de licencia de Minnesota. Más allá está un Range Rover con placas de Nueva York. ¿Es ese un Mercedes S600 en la rotonda? Placas de Tennessee de esa estadía calurosa en Memphis.

No está muy clara la razón por la cual los automóviles todavía lucen placas de licencia estadounidenses - Darko hace un gesto obsceno (pero gracioso) cuando le preguntamos por ello, que parece implicar que registrar los automóviles en Serbia es, según su opinión, optativo - pero allí están, brillantes símbolos de la desventura de Darko en los Estados Unidos plantados directamente en el frente de su casa.

¿Por qué los conserva? Podría deberse en parte a los vestigios del viejo estilo de vida de superastro y, más probablemente, a que no hay muchos automóviles que sean cómodos para un hombre tan alto. Pero también hay algo más.

Darko se separó rápidamente de muchas cosas de la NBA, incluso vendió su anillo del campeonato con los Pistons y donó el dinero a obras de beneficencia. Sin embargo, conservó los automóviles.

La camioneta Ford F-350 tiene una carrocería verde oscuro con una lona color verde más claro sobre la caja y faros enormes sobre el techo. Darko dice que la camioneta ahora no funciona porque resultó dañada en un accidente de tránsito que involucró a Darko, a una carretera oscura, a la niebla y a un rebaño de vacas que no estaban tan visibles como uno podría imaginar. (Todos resultaron ilesos, incluyendo las vacas).

"Consulté varias veces cuánto costaría repararlo, pero me dicen que incluso una pequeña reparación de una camioneta estadounidense como esa vale miles", dice Darko. "Tratan de robarme".

"¿La necesitas?" Le pregunto. Darko sacude su cabeza.

"¿Entonces por qué no te deshaces de ella?"

Estamos parados a unos 20 pies (6,5 metros) de la camioneta y Darko la mira fijo. "Nunca", dice. Y me mira como si yo estuviera loco.

7. Él no quebró económicamente..

La propiedad de Darko en Novi Sad está rodeada por una cerca gigante. Hay tres edificios principales - la casa, la casa de huéspedes y la piscina bajo techo. También hay una piscina al aire libre, un patio de juegos, la cancha de básquetbol y un espacio de estar cubierto, sin paredes, lleno de muebles de exteriores. El comedor de la casa de huéspedes - o, dicho en otras palabras, el comedor de reserva - tiene lugar para 18 comensales. El sótano de la casa principal, es la sala de caza de Darko, donde las cabezas de todo tipo de animales, desde ciervos, a alces u osos, nos espían con ojos hundidos.

Detrás de la casa de huéspedes se encuentra un gimnasio de pesas que tiene un bastidor para sentadillas, flexiones de piernas, bancos, máquinas para pectorales y mancuernas de 100 lb (45 kg). Afuera hay un foso para hacer fuego. Hay 14 bicicletas, triciclos y "scooters" alineados junto a una pared. En lugar de un típico "mudroom" (vestíbulo para quitarse botas y ropa húmeda), hay un área que parece un sector de un vestuario de la NBA, con cubículos que no estarían fuera de lugar en el Madison Square Garden y, en las paredes, una fotografía gigante de Darko haciendo una volcada (cuando estaba con los Knicks) así como una camiseta enmarcada de Darko de su época con los Timberwolves.

Menciono estos detalles porque es importante recordar que Darko se retiró en 2012. De acuerdo con un estudio de 2009, aproximadamente el 60 por ciento de los jugadores de la NBA se presentan en bancarrota dentro de los cinco años de dejar la liga, y Darko - a pesar de sus fracasos mientras estuvo en los Estados Unidos - todavía está bien de dinero.

En la superficie, la vida de Darko es buena: Ha invertido unos US$ 8 millones en su plantación de manzanos y el crecimiento ha sido constante.

Ahora tiene unos 125 acres (50 hectáreas), y piensa adquirir más (además de las cerezas). Sus hijos van a una escuela privada cara. Zorana ha lanzado su propia línea de moda y supervisa un par de boutiques. En su hogar tienen personal que ayuda con la lavandería y los platos y el cuidado de los niños.

Pero Darko tiene cierta desconfianza. Se siente conflictuado por darles a sus hijos una vida tan espléndida y fácil, porque le preocupa que ellos obtengan lo mismo que él obtuvo por ser un prodigio del básquetbol: arrogancia.

Es por eso que, cuando Lazar, el hijo de Darko le pregunta sobre el básquetbol, Darko es sincero. No le cuenta historias de días gloriosos (de todas maneras no hubo muchos). En cambio, le cuenta a Lazar las peores partes. Le habla de no jugar, de contestar mal a los entrenadores, de no esforzarse demasiado. Le habla de sus propios errores, de sus tonterías. Le habla de no haber aprovechado su oportunidad, aunque no haya malgastado su dinero.

"No me asusta contarles a ellos", dice Darko una tarde. Pero a veces Lazar se confunde con lo que escucha.

"Cuando le dije, 'No hagas todo lo que yo hice si quieres ser bueno'", dice Darko, "él me pregunta, '¿Por qué? Tú eres mi padre'".

Darko se encoge de hombros. "Sí, soy tu padre", le dijo a Lazar, "pero tu padre cometió errores, así que tú no debes hacerlo".

Darko sacude su cabeza.

"Sabes, él todavía no entiende realmente", dice. "Pero con el tiempo, lo va a entender".

8. Es capaz de decir "esta es una historia graciosa" (en cambio de verlo como una metáfora para toda su vida).

En el centro de la granja de Darko hay un lago. Darko lo hizo construir. Funciona en combinación con un sistema de tratamiento de aguas que aprovecha el agua de lluvia e irriga las plantaciones. Sobre el lago hay un muelle elevado que incluye un pequeño (pero dotado de aire acondicionado) salón de estar y porche, donde Darko puede mirar su tierra y su extensión de agua.

En el lago hay unos 10,000 peces, en su mayoría carpas. Darko los compró para poblar el lago porque "los desechos de los peces son buenos para las manzanas", dice.

Los peces son agresivos. Cuando Darko les arroja alimento desde el muelle, se los puede observar nadando, saltando y mordiendo frenéticamente, lo que da la sensación de que el lago también tuviera chorros de hidromasaje (lo que, para ser sincero, no me hubiera sorprendido).

Un día, Lazar le dijo a Darko que quería ir a pescar. Lazar es adorable, un precoz niño de 8 años con un rostro agradable y largos brazos y un pequeño hoyuelo. Tiene manos grandes, como Darko, pero una pequeña y determinada sonrisa. A veces, cuando Darko está hablando con alguien, Lazar se acerca y recuesta su cuerpo contra las piernas de Darko, acurrucándose contra su gigantesco padre.

Darko le dice a Lazar que no hay problema para pescar, porque hay un bote en el lago. Él lleva a Lazar y a su hermanita de 5 años, Lara, hasta el lago (el hermano menor, Luca, de 4 años, se queda en la casa). Darko está entusiasmado - él ha visto cómo reaccionan los peces cuando les arroja alimento y no puede esperar a ver la cara de Lazar cuando capture docenas de peces.

Darko y los niños suben al bote. Flotan alejándose de la costa. Ponen cebo en sus anzuelos y los dejan caer al agua. Nada sucede.

Van a otro lugar del lago. Y todavía sin resultado. Darko no puede creerlo. Hay literalmente 10,000 peces en el agua. Él lo sabe, porque pagó por ellos. Pero ninguno muerde el anzuelo.

"Papi, vamos", dice Lazar.

"¿Qué?" Darko está desconcertado por toda la situación.

"Vamos", dice Lazar nuevamente. "No hay peces aquí".

9. Él acepta la responsabilidad.

Veamos la historia del caballo.

Una vez, cuando Lazar tenía unos 5 0 6 años, Darko lo llevó a cabalgar en un caballo grande. Los caballos siempre habían sido parte de la vida familiar de Darko - sus padres tenían una granja, y siempre hubo animales a su alrededor - e incluso ahora, a pesar de tener el tamaño de un pequeño SUV, a Darko le gusta cabalgar. Le agrada que a Lazar le interese algo que su padre disfruta.

Estos días, Darko cabalga un caballo cuyo nombre es Astor, que tiene 12 años y es un "caballo realmente grande". A Darko, cabalgar le aporta paz.

Pero ese día, era Lazar el que estaba en la montura y mientras Darko miraba desde la cerca, el caballo comenzó a andar. Todo estaba bien, pero entonces el caballo comenzó a corcovear y Lazar a temblar un poco y, repentinamente, el niño fue desmontado y quedó colgando cabeza abajo al costado del caballo.

Darko gritó. Una de las piernas de Lazar había quedado enganchada de un estribo. Su cuerpo temblaba sin fuerzas, golpeando contra el flanco del caballo. Su pequeña cabeza colgaba cerca de los cascos del caballo mientras el animal galopaba. Si Lazar caía, sería pisoteado.

Darko y otro hombre entraron corriendo al corral, gritando. Después de unos segundos, pudieron controlar al caballo, pero incluso una vez que el caballo se había calmado, Darko estaba temblando. Levantó a Lazar y lo abrazó con fuerza. Lazar lloraba. Darko estaba tan asustado por su hijo y tan enojado que se dio vuelta y le asestó un puñetazo en la cabeza al caballo. (Luego lo verifiqué con Radoslav Bursac, que regentea el establo - al caballo no le pasó nada).

Cuando Darko cuenta esta historia, enfrente de un plato de carnes tradicional serbio en un almuerzo, se ríe nerviosamente. Creo que ello se debe a que sabe que nada - la crianza, el miedo abyecto, la violencia con el animal - suena particularmente bien. Pero Darko cuenta la historia porque ve una lección en ella.

Cuando él jugaba al básquetbol, dice Darko, nunca creyó haberse equivocado en algo. Siempre era el problema de algún otro, la culpa de alguien más. Larry Brown no lo había hecho jugar de la manera correcta. Sus compañeros no se daban cuenta de cuánto los podía ayudar. Los réferis lo perjudicaban.

Sin embargo, ahora Darko ve las cosas de manera diferente. "Me culpo a mi mismo", dice por lo que le ocurrió a Lazar (y al caballo). En primer lugar, no debería haber dejado montar a Lazar en ese caballo y él sabe que darle un puñetazo al caballo después, tampoco fue razonable.

"No lo entrené", dice Darko. "Ha sido mi culpa".

Hace una pausa, mientras come un embutido y mira por la ventana del restaurante donde estamos almorzando. Su rostro cambia de una expresión pétrea a una suave.

"Después de eso, le pregunté a Lazar si quería volver a montar", dice Darko. "Creí que no querría saber nada. ¿Sabes qué me dijo? 'Quiero montar uno más grande'".

10. Lo dice un monje serbio.

En uno de mis últimos días en Novi Sad, fui al monasterio al que asiste Darko, que está escondido en un rincón verde del monte Fruska Gora, a unos 25 minutos de la casa de Darko. El monasterio de Novo Hopovo es impresionante. Macizos de rosas de un rojo profundo bordean un sendero hacia el arco de entrada. Una iglesia ascendente con una cúpula imponente se asoma sobre las copas de los árboles y toca las nubes.

Los monjes conocen a Darko. Él los visita a menudo. Uno de ellos, el padre Joanikije, dice que uno de los elementos más importantes del ritual Ortodoxo serbio es la noción de la oración comunitaria. No es suficiente cumplir con la liturgia; ello se debe hacer conjuntamente y, después, las personas se reúnen en este lugar tranquilo y hablan. No solo acerca de la religión o la fe o las escrituras, sino sobre la vida. Ellos comparten.

Darko nunca parte temprano. Es aquí donde él acude para la reflexión, confesión y expiación, y cada vez, se encuentra pensando sobre alguna otra cosa que debería haber hecho de manera diferente cuando jugaba al básquetbol. Revive los que considera que fueron los peores momentos. "Es necesario hablar", dice Darko. "Cuando uno tiene algo en su interior que lo está matando, que lo está carcomiendo, tiene que hablar con alguien. Esa es la única manera en que uno se lo podrá sacar"

Los monjes ven a Darko de manera diferente que todos los demás. Cuando le pregunto al Padre Joanikije qué es lo que piensa de Darko como persona, hace una breve pausa y luego dice, "Un hombre que tuvo éxito en la vida. Un hombre que logró su objetivo".

Las palabras suenan extrañas. De todas las conversaciones que he tenido con distintas personas acerca de Darko (incluso con el mismo Darko), el Padre Joanikije fue el único que usó ese lenguaje. Todos los demás hablan sobre el potencial perdido o malgastado, oportunidades que no fueron suficientemente aprovechadas. Darko no estaba preparado. Darko no fue inteligente. Darko no fue maduro. Darko no pudo manejarlo. Darko se rebeló. Incluso Darko se golpeó la cabeza con su mano y dijo que era un fracaso.

Pero los monjes no ven nada de eso. Ellos simplemente ven un hombre que tiene una esposa e hijos y una empresa y una vida confortable y un lugar en la comunidad de su ciudad natal. Ven a un hombre que logró su objetivo o, como mínimo, está tratando de lograrlo ahora mismo. ¿Así que por qué no van a tener razón?

Esa noche, durante la fiesta en la casa de Darko, lo vi jugar al básquetbol con sus amigos. Se ríe y hace bromas, incluso cuando sus lanzamientos rebotan en el aro. Nadie lleva cuenta de los puntos. En la mitad del juego, Darko corre hasta el fuego para asegurarse de que sus papas se están cociendo adecuadamente. Hace lanzamientos con Lazar mientras los otros jugadores beben agua.

El sol se pone. Los jugadores se mueven un poco más lentamente. Darko hace una volcada, pero después se frota el hombro con un gesto de dolor. El pequeño Luca conduce una motocicleta de juguete alrededor de la cancha. Lazar salta en la cama elástica. Zorana juega con Lara en el tobogán.

El juego termina. Los hombres se retiran al patio. Darko vuelve a controlar las papas. Dice, "Es una hermosa noche, ¿no?" y reproduce una música serbia. Sirve bebidas a todos y también para él.

Luego, se sienta en la cabecera de la mesa. Sus amigos gritan un brindis de amor para todos y para Serbia. Darko abre sus brazos y canta. La NBA está muy lejos y él no es un fracaso esta noche. No aquí. Las copas chocan, y la pelota de básquetbol rueda sobre el césped.

Sam BordenBorden es escritor senior para ESPN. Anteriormente trabajó para el The New York Times como corresponsal basado en París.

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