SALTA -- La selección de Cuba comenzó con éxito su participación en el Mundial 2002 de voleibol al vencer a República Checa por 3-1 en un encuentro en el que tuvo que apelar a la experiencia de su capitán, Pavel Pimienta, y a los potentes remates de Tomás Aldazábal, máximo anotador del encuentro con 23 tantos, para obtener ventajas..
El primer set fue el más luchado y parejo. En él los europeos lograron imponerse por escaso margen por 30-28 en base al buen bloqueo y a la efectividad de Martin Lebl en el ataque, mientras que su rival exhibía fallos en la cobertura.
Los cubanos fueron recomponiendo poco a poco sus líneas a partir del refuerzo en su bloqueo y con un ataque persistente y sostenido de Aldazábal superaron a la defensa del conjunto dirigido por el argentino Julio Velazco, y se impusieron 25-22 en el segundo set.
En los dos capítulos que cerraron el encuentro, quedó demostrado que el proceso de renovación por el que atraviesan los caribeños está dando sus frutos a partir de la inserción de nuevas figuras como el citado Aldazábal, Yasser Portuando y Odelvis Dominco, quienes a través de la seguridad en sus servicios y la potencia de sus remates marcaron la diferencia con la que triunfó su equipo.