<
>

Kiko Alonso logró el éxito deportivo bajo la sombra de Miami

play
One Nación: Kiko Alonso (2:58)

Kiko Alonso nos habla de su raíces latinas mientras visita Colombia. (2:58)

La casa de los Dolphins es la casa de Kiko Alonso. 

El apoyador de ascendencia cubana y colombiana responde afectivamente en su idioma natal a una pregunta sobre qué es lo que le agrada de la ciudad de Miami y del equipo:

"Me siento en casa, con todos los fanáticos Latinos y con todos mis compañeros en el equipo".

Su nivel de comodidad con los compañeros de equipo y con la ciudad fue una parte clave para la firma de un contrato por cuatro años y $28.9 millones con los Miami Dolphins.

"Poder vivir en Miami fue un sueño hecho realidad para mí”, dijo Alonso, 26 años.

Después de períodos plagados de lesiones con los Philadelphia Eagles y los Buffalo Bills, Alonso tuvo una muy buena sensación con respecto a Miami tan pronto como se concretó su intercambio allí la temporada pasada.

Si bien nunca había vivido en la ciudad, tenía familiares allí. Su padre, Carlos, creció en el cercano Puerto Rico.

"Tan pronto recibí el llamado, me entusiasmé", dijo Alonso, que luego alcanzó un récord de dos intercepciones y 115 tacleadas en un total de 15 partidos, mientras ayudaba a los Dolphins a llegar a la postemporada por primera vez en ocho años.

"No es fácil llegar a los playoffs, especialmente si se comienza 1-4", dijo Alonso. "Eran muchos los equipos que podían haberlo logrado, pero nos esforzamos con tenacidad y conseguimos un gran éxito".

"Si hubiera sido de otra manera, no creo que podría hablar (español) como lo hago actualmente. Como es obvio, cuanto más lo hablo, mejor lo hago"

Kiko Alonso, Apoyador Miami Dolphins

Tanto en el campo de juego como fuera de él, Alonso ha adoptado la cultura de Miami. Aunque a algunos jugadores podrían disgustarles las responsabilidades adicionales con los medios, Alonso parece disfrutar cuando practica sus habilidades de conversación con reporteros locales de habla hispana. Sus padres le dieron prioridad al hecho de que sus tres hijos varones fueran bilingües.

"Era común que en los paseos en automóvil, o en la casa, ellos dijeran, 'Muy bien, ahora solo hablaremos en español’”, recuerda Alonso. "Si hubiera sido de otra manera, no creo que podría hablar como lo hago actualmente. Como es obvio, cuanto más lo hablo, mejor lo hago".

Arun Sharma, vicedecano y profesor de mercadotecnia en la Escuela de Administración de Empresas de la Universidad de Miami, considera que las destrezas idiomáticas de Alonso son una ventaja para él.

"El sur de Florida aprecia mucho los deportes, y los fanáticos de habla hispana prefieren a los deportistas que pueden hablar en español", dijo Sharma. "Hablar en inglés y en español les permite a los deportistas llegar al doble de la población de Miami en comparación con los deportistas monolingües.

Alonso tendrá la posibilidad de practicar todavía más su español en un proyecto fuera de temporada especialmente importante para él – un campamento a fines de abril que está coordinando con la Academia de Fútbol Americano de Puerto Rico.

"Históricamente, Puerto Rico ha tenido una liga infantil y de escuela secundaria" dijo Frank Lopez, vicepresidente de la PRAFA, agregando que la mayoría de las personas no es consciente del talento de fútbol americano que existe en la isla. "Estamos tratando de informar a la gente y de aportar más oportunidades para estos muchachos. Nuestra meta principal es poder ayudar a los jóvenes a obtener becas y oportunidades en los Estados Unidos a través del fútbol americano.

Más de 300 participantes, cuyas edades varían entre 8 a 16 años, ya se han inscripto para el campamento de Alonso.

"Vamos a hacer que participen todos los entrenadores de la liga, para que aprendan las rutinas de entrenamiento", dijo López.

"Me hace muy feliz poder hacer esto", dijo Alonso, gratificado por el hecho de que nueve de sus compañeros de los Dolphins aceptaron participar tan pronto como les pidió su colaboración en el campamento.

"No hizo falta que dijera nada más que, 'Hey, estoy organizando un campamento en Puerto Rico' y ellos respondieron, 'No digas nada más’”.

Alonso llevará al evento algo más que sus habilidades idiomáticas en español y sus famosos amigos de la NFL.

"Llevaremos muchos equipos que no están disponibles en Puerto Rico y vamos a donarlos a los diferentes clubes de Puerto Rico para que puedan comenzar a mejorar sus técnicas de entrenamiento y así podamos desarrollar mejores atletas", dijo López, mencionando que la isla recibiría su primer aparato para práctica de tacleo para cinco hombres de la NFL.

"A largo plazo, queremos establecer una instalación para entrenamiento de fútbol americano", dijo Alonso.

Otros planes futuros incluyen concretar una visita a Cuba con sus padres, tratar de convencer a más compañeros de equipo que adopten la música reggaeton de Puerto Rico y lograr que los Dolphins avancen en los playoffs. Una posibilidad que no preocupa a Alonso es el probable intercambio de posición en el campo de juego la próxima temporada.

"Apoyador, interno o externo, al final del día, es lo mismo", dijo Alonso. "Es correr y golpear a otros. Si me ponen como externo, está bien".

Es más fácil aceptar los cambios cuando uno se siente positivo con respecto a una situación.

"Hay una elevada correlación entre la calidad de vida y la felicidad de los trabajadores", afirmó Sharma. 

La satisfacción que Alonso experimenta ahora se debe en parte a que, finalmente, él tuvo la oportunidad de demostrar su verdadero talento en Miami.

"Los últimos dos años tuve que soportar algunas lesiones", dijo Alonso. "Me sentí muy bien cuando pude salir y jugar casi todos los partidos con la sensación de que mi cuerpo estaba al 100 por ciento".

Regresando algo de lo que me dio Puerto Rico, disfrutando de la vida en Miami – una prolongación del contrato con los Dolphins es, según las palabras de Alonso, "Una combinación perfecta".