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Ezekiel Elliott, LeGarrette Blount y la preocupación de la barrera de los 300 acarreos

A menos de que seas “Beast Mode”, evitar el impacto de una temporada con 300 o más acarreos es muy difícil de evitar.

Quizá esa es una de las razones por las que los corredores que suman 300 o más acarreos en una campaña son cada vez más escasos. De acuerdo a ESPN Stats & Information, un promedio de 8.5 jugadores por temporada alcanzaron o superaron esa barrera entre 2001 y 2010. Ese número cayó a un promedio de dos por temporada en las últimas seis campañas, ya que varios equipos ham empleado el sistema de dos corredores.

En 2016, sólo un corredor –Ezekiel Elliott, de Dallas Cowboys (322)—llevó una carga así de trabajo, mientras que LeGarrette Blount, nuevo miembro de los Philadelphia Eagles, quedó a un acarreo de llegar a los 300 acarreos en 2016 con los New England Patriots. Blount puede considerarse un miembro honorario del club, con DeMarco Murray (293), de los Tennessee Titans, y David Johnson (293), de los Arizona Cardinals, no quedaron muy atrás.

La posibilidad de que exista una considerable caída estadística al año siguiente de registrar 300 acarreos en una campaña es fuerte. En muchos casos, es drástica.

Consideren lo siguiente: en los últimos cinco años, sólo un jugador, Marshawn Lynch, no experimentó un declive en su producción. Los otros nueve corredores en ese lapso vieron su producción caer a un promedio de 739 yardas a la siguiente temporada; cuatro perdieron tiempo de juego por lesiones e incluso aquellos que se mantuvieron sanos tuvieron una sensible baja en su producción.

Elliott tiene a su favor su juventud y una sólida línea ofensiva para intentar revertir la tendencia. A los 21 años, el corredor de Dallas no tiene mucho problema para soportar una pesada carga de trabajo, pese a haber sumado 559 acarreos en sus últimas dos campañas en Ohio State.

Una duda más grande quizá sea si estará disponible en los 16 juegos de la temporada, mientras la liga continúa con el análisis de su comportamiento fuera del campo.

Por el otro lado, Blount tiene 30 años y entra a su octava campaña en la NFL. Establecerse a sí mismo como el caballo de batalla durante la suspensión de cuatro juegos de Tom Brady en 2016, le permitió fijar marcas personales en acarreos, yardas (1,161) y touchdowns por tierra (18).

“Sólo el número de oportunidades”, dijo Blount al explicar por qué experimentó tal aumento en su desempeño. “Obviamente, perder a Tom cuatro juegos fue clave en tener las oportunidades que tuve. Sólo las aproveché”.

Los Eagles firmaron a Blount con un contrato por un año y $1.25 millones en la agencia libre con la esperanza de que pueda ser su caballito de batalla.

Es posible que Blount, como Elliott, cumpla con ese propósito, pero es difícil ignorar la evidencia: de las 19 veces que un jugador ha llegado a los 300 acarreos desde 2010, sólo se logró evitar una caída estadística en un par de ocasiones.