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Expectativas sobre Dak Prescott son aún mayores sin Ezekiel Elliott

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¿Qué tanto afectará a Cowboys la baja de Elliott? (1:51)

Carlos Nava con el reporte de las repercusiones que puede haber tras la suspensión de Ezekiel. (1:51)

OXNARD, Calif. -- En su segundo año como quarterback titular de los Dallas Cowboys, naturalmente se espera más de Dak Prescott.

Con la suspensión al corredor Ezekiel Elliott para los primeros seis juegos de la temporada regular por violar la política de conducta personal de la NFL, las cosas serán más complicadas para Prescott.

El pasador fue el primero en decir que se benefició del desempeño de Elliott como novato en 2016 y por esa razón fue que le ofreció a su compañero compartir el premio de Novato Ofensivo del Año.

Así como Prescott fue tan bueno en 2016, Elliott fue la bujía del ataque de Dallas en la misma forma en que DeMarco Murray lo fue en 2014 cuando los Cowboys terminaron con marca de 12-4. Esa campaña, Tony Romo también fue dominante, con 34 pases de touchsown y sólo nueve intercepciones, pero Murray fue quien el trabajo del pasador más fácil.

Elliott tuvo siete juegos de 100 yardas hace un año. En seis de ellos, Prescott completó al menos el 66.7 por ciento de sus envíos. En cuatro completó al menos el 71.9 por ciento. Sumó 10 pases de touchdown y tres de sus cuatro intercepciones en duelos en los que Elliott corrió al menos para 100 yardas.

Con el sólido desempeño de Elliott y de la línea ofensiva, las defensivas tuvieron que enviar a más elementos a la línea de scrimmage, lo que le abrió más espacios a Prescott en el juego aéreo para encontrar a Dez Bryant, Terrance Williams, Cole Beasley y Jason Witten.

Sin Elliott, es probable que las defensivas reten al ataque terrestre de los Cowboys con Darren McFadden, Alfred Morris o Rod Smith corriendo con el ovoide y si Dallas no puede hacer caminar su juego terrestre, esos espacios aéreos serán limitados.

Incluso, si Elliott jugara toda la temporada completa, los Cowboys sabrían que las defensivas presionarían más a Prescott, pues han analizado más videos de su estilo de juego y hecho ajustes para contrarrestarlo.

Prescott enfrentó dos duros juegos en diciembre pasado ante los Minnesota Vikings y New York Giants en los que sumó 304 yardas por aire combinadas y en los que los Cowboys fueron limitados a 24 puntos.

Sin embargo, el pasador se recuperó al completar 51 de sus últimos 64 pases en sus dos últimos juegos completos (además de una serie en el último juego de la campaña ante los Eagles) con tres pases de touchdown.

Compañeros y coaches han alabado el trabajo de Prescott en el receso de temporada y en la primera parte del campamento de entrenamiento.

“Su actitud realmente me ha complacido. (Dak) continúa enfocándose y entendiendo que, como dice, ‘Hey. Hay cosas en las que necesito intentar mejorar’”, señala Witten. “Cuando tu quarterback tiene esa actitud de cara a su segundo año, es algo realmente motivador. Te impulsa a querer ser mejor y (Dak) merece mucho crédito por su actitud”.

La teoría que varios expresaron la temporada pasada señalaba que Prescott manejó a la ofensiva de Dallas hacia el triunfo, pero quarterbacks no completan el 67.8 por ciento de sus envíos, lanzan para 23 touchdowns y sufren cuatro intercepciones sólo para manejar el ritmo de un encuentro.

De cara a su segunda temporada, Prescott habló de usar el campamento de entrenamiento para poner a pruebas sus límites en relación a lo que podía hacer dentro del esquema. En sus primeras cuatro prácticas equipado, fue interceptado tres veces en ejercicios 7 vs. 7 y sufrió sólo una en las mismas prácticas en las últimas cinco sesiones.

Precott no jugó de forma cuidadosa en 2016. Jugó con inteligencvia. Sin Elliott en los primeros seis partidos de la temporada regular, esos lìmites serán puestos a prueba en 2017.

El quarterback de los Cowboys jugó con una madurez superior a su experiencia. Nada parece impactarlo: no tener sano a Romo, líder histórico de la franquicia en yardas por aire y touchdowns; el sabor de la fama y, ciertamente, tampoco lo impactaron las defensivas que hicieron lo que pudieron para frenarlo.

Ahora, Prescott tendrá que demostrar que puede hacer el trabajo son Elliott, quien fue la mejor seguridad que cualquier quarterback puede pedir.