NFL Equipos
Raúl Allegre 16d

Lo bueno, lo malo y lo feo en lo que va de la temporada de NFL

Dicen que la temporada de la NFL es como un maratón. Con esa analogía, vamos más allá del kilómetro 21 que representa la mitad del camino. Todos los equipos han jugado por lo menos la mitad de sus partidos. Como toda travesía, hemos tenido cosas buenas, cosas malas y cosas feas.

Lo bueno lo representan equipos que han sorprendido y que son líderes de sus respectivas divisiones, en particular los Carneros de Los Angeles y su gran despliegue ofensivo. Pocas veces, un cambio de entrenador arroja resultados tan abrumantes y rápidos porque su llegada implica que hay que cambiar muchas cosas como una cultura perdedora, jugadores negativos, y hay que vender una filosofía nueva junto con esquemas diferentes tanto a la ofensiva como a la defensiva. Sean McVay, el joven prodigio que es el entrenador en jefe de los Carneros, ha logrado todo esto. A sus 31 años ha mostrado la sabiduría de un viejo lobo de sesenta. Entre sus decisiones estuvo rodearse de varios asistentes con muchos años de experiencia en la NFL y delegarles responsabilidades. La suya ha sido desarrollar a Jared Goff quien se vio perdido y frustrado cuando estuvo con Jeff Fisher. La actuación de Goff de un año a otro es como la noche y el día, de las tinieblas a la luz.

Otro equipo que ha superado expectativas es Jacksonville. El desempeño de la defensiva se veía venir. Los agentes libres recientes empezaron a dar resultados, al igual que las selecciones altas del draft. En 2016 firmaron a Malik Jackson, y seleccionaron a Jalen Ramsey y a Myles Jack. Ese año también regresó de lesión Dante Fowler, seleccionado en la primera ronda del draft de 2015. En 2017, obtuvieron en la agencia libre a dos de los mejores jugadores defensivos disponibles: Calais Campbell y AJ Bouye, y la semana pasada hicieron el canje por Marcell Dareus. Campbell es líder en capturas con 11, y Bouye tiene dos intercepciones y 10 pases desviados. Junto con Ramsey forman una de las mejores duplas de esquineros en la NFL. Ofensivamente todavía tienen limitaciones, pero Blake Bortles ha minimizado sus errores. Doug Marrone renunció al puesto de entrenador en jefe en Buffalo después de una temporada ganadora de 9-7 en 2014. Llegó a Jacksonville como asistente y fue promovido al final de 2016 a Entrenador en Jefe. Se ha notado su liderazgo, junto con la influencia de Tom Coughlin cuya disciplina y reglas son tan inflexibles que desactivaron a su estrella ofensiva, Leonard Fournette, por violar reglas del equipo. Si sólo tuvieran un QB decente…de esto más adelante.

El repunte de Nueva Orleans es algo positivo, pero no inesperado como los resultados de Los Ángeles y Jacksonville. En mi nota previa a la temporada los escogí como el campeón de la NFC Sur. La defensiva tardó en carburar por los siete jugadores que abrieron la temporada como titulares, pero poco a poco ha ido mejorando. Alvin Kamara ha sido una revelación pero no una sorpresa. Durante la preparación para el partido inaugural noté el potencial que tenía. Era cuestión de tiempo para que Sean Payton le tomara confianza. Ahora que lo ha hecho, los resultados son evidentes. Payton no condona errores frecuentemente, pero contra Tampa Bay, le siguió dando jugadas ofensivas a Kamara quien respondió con dos touchdowns, uno por pase y otro por tierra, y 152 yardas totales.

Con base al criterio que establecí que lo bueno lo representan equipos que han sorprendido y que son líderes, tendría que poner aquí a Philadelphia. En mi nota de los pronósticos no los consideré equipo de playoff. Escribí que la División Este quedaría entre Dallas y NYG. Un día después había algo que me molestaba y me inquietaba. Reflexionando y volviendo a analizar, enmendé mi camino y en "NFL Live" de ese jueves puse a Philly como ganadores de la división, quitando a los Gigantes como contendientes.

Como dijo Poncio Pilato: "Lo escrito, escrito está", y pues ni modo. Lo dicho depende de quienes vieron el programa. Después de recapacitar, pensaba que Philadelphia ganaría la división, pero no que el vuelo de estas Águilas alcanzara las alturas a las que han llegado. Su reto el resto de la temporada será mantener este ritmo. Los equipos que trascienden elevan su nivel en la recta final durante las últimas seis semanas de la temporada.

Lo feo lo representan los equipos con talento y expectativas que van de picada. No hay ejemplo más claro que los Gigantes de NY. En 2016, avanzaron a playoffs con marca de 11-5. Firmaron a Brandon Marshall y con la selección de primera ronda escogieron a Evan Engram, un ala cerrada que le daría otra dimensión a la ofensiva. Pensaban que la inversión en la defensiva que hicieron en 2016 seguiría dando utilidades, pero no fue así. Jerry Reese, el gerente general, y Ben McAdoo apostaron también por el desarrollo de una línea ofensiva que fue mediocre el año pasado. Perdieron la apuesta. El colmo de la situación se dio contra los Carneros en una jugada de tercera y 33. Hasta mi suegra que no ve fútbol americano sabe que en esa situación los equipos usan pases de pantalla en la mayoría de los casos. Esa jugada precisamente fue la que mandó McVay y que culminó en un pase de touchdown de 52 yardas a Robert Woods.

Vale mencionar que minutos después Sammy Watkins anotó touchdown en un pase de 67 yardas. Fueron 200 millones de dólares los que gastaron en la defensiva en 2016. Todo parece indicar que fue una inversión a corto plazo. Reese y McAdoo seguramente saldrán al final de la temporada. Sería triste ver que Eli Manning terminara su carrera con otro equipo, pero tiene el ejemplo de su hermano. Arriba mencioné que hablaría de un posible quarterback para los Jaguares. Coughlin y Eli tienen una excelente relación y un gran respeto mutuo. Un canje por Eli al final de la temporada sería lo mejor para ambas partes.

No incluyo a San Francisco ni a Cleveland entre lo malo de lo que va del año porque no sorprende su desempeño. En lo particular, esperaba más de SF y durante varias semanas lucharon contra equipos de buen nivel, pero no tienen la profundidad en sus líneas para sobreponerse a las bajas sufridas. Al que si se tiene que incluir es a Tampa Bay. Fue favorito de algunos expertos para llegar al Super Bowl. DeSean Jackson iba a ser el complemento de Mike Evans, e iba a estirar defensivas. O.J. Howard sería otra opción más para Jameis Winston. Una defensiva que vino de menos a más dominaría en su segundo año bajo Mike Smith. Darían el siguiente pase después de haber terminado 9-7 en 2016. Sus victorias se dieron ante el Chicago de Mike Glennon y los Gigantes. Fueron competitivos en varias derrotas, pero recientemente han bajado la guardia. Contra New Orleans fueron dominados al punto de la frustración. Para empeorar las cosas, Winston estará fuera varias semanas por una lesión en el hombro.

De lo feo puedo citar tres cosas. La primera son las lesiones a jugadores espectaculares. Aaron Rodgers, Deshaun Watson, Andrew Luck, Dalvin Cook, Odell Beckham, Julian Edelman, Eric Berry y J.J. Watt valen el boleto de entrada a cualquier partido. Las lesiones son parte de la NFL, ni hablar, pero es una lástima no tener a estos baluartes semana tras semana. La segunda son los pleitos y expulsiones que tuvimos el domingo. Entiendo que los ánimos se caldean, pero la manera como se dieron esta riñas fue por demás penosa. Espero sea una sola instancia y no una tendencia. La tercera es la situación de las protestas. Pueden leer mi opinión al respecto en la nota publicada la semana pasada.

¿Cómo van mis predicciones del inicio de la temporada? Tengo que usar las de la nota escrita y no las de "NFL Live". Mis equipos de playoffs fueron en la AFC: Pats, Pittsburgh, Houston, Kansas City, Oakland y Cargadores. En este momento los equipos que avanzarían, no en orden porque no todos han jugado el mismo número de partidos son Pats, Pittsburgh, Tennessee, Kansas City, Jacksonville y Buffalo. En la NFC fui con Dallas, NYG, Green Bay, Nueva Orleans y Seattle. Los actuales serían Philadelphia, Minnesota, New Orleans, Carneros, Carolina y Dallas. En la AFC podemos despedir a Houston. Sin Watson ni Watt no tienen posibilidades. Es posible, aunque no probable, que Oakland y Cargadores puedan calificar sobre Buffalo, pero dudo que lo hagan sobre Jacksonville. En la NFC, ya había descartado a los Gigantes antes del inicio de la temporada. Green Bay sin Aaron Rodgers es un equipo de 6-10. Todavía veo a Seattle ganando su división. Mis equipos para el Super Bowl fueron Seattle y Nueva Inglaterra, ganando Seattle. Me mantengo firme con el vaticinio.

Finalmente, no podría terminar esta nota sin resaltar la actuación de coraje, profesionalismo y entrega de los Pieles Rojas de Washington. Derrotaron a Seattle en su casa. Podrán decir que Seattle falló tres goles de campo. Que tuvo 16 castigos para 138 yardas y que hubo decisiones dudosas de Peter Carroll. Al final, tenían la ventaja faltando 1:34 en el partido y Kirk Cousins les comió su torta en el recreo. La última serie ofensiva de Cousins fue de un quarterback grande, aun cuando no contaba con cinco jugadores clave de la ofensiva por lesión. Tom Brady, Aaron Rodgers y Drew Brees responden en esas situaciones cada vez que son exigidos. Si Cousins quiere un contrato millonario, debe repetir este tipo de actuación el resto de la temporada. En la consistencia está la diferencia.

Sin más, ¡rumbo a Minnesota!

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