Fútbol
Paola Núñez, ESPN Digital 57d

Los viejos fantasmas del Atlético de Madrid se han colado en la nueva casa

MADRID -- A los atléticos les está tomando su tiempo acostumbrarse al nuevo hogar. Al olor a concreto fresco que emana de los muros o el plástico recién instalado de los asientos. Al largo trayecto, esos casi 15 kilómetros de distancia que separan al Wanda Metropolitano de la zona del Río Manzanares donde el Vicente Calderón espera a ser derribado. Al césped. A la acústica o, en su defecto, el incómodo silencio al no saber cómo reaccionar a una derrota de último segundo.

A que, de vez en cuando, va a llegar un equipo “superior en todo” y que ni Antoine Griezmann sea capaz de hacer la diferencia y que aún es temprano para llamar fortín a su nuevo hogar.

En su primer partido oficial en el Wanda Metropolitano y el primero en Europa, el Atlético de Madrid cayó por 1-2 ante el Chelsea en la segunda jornada de la Champions League.

“Algún día vendría una derrota”, dijo Filipe Luis tras el encuentro.

El descalabro de los rojiblancos por 1-2 ante el Chelsea fue merecido, pero no por eso menos doloroso –tanto por las formas (en el último segundo), el simbolismo (fue la primera derrota en su nueva casa), como las implicaciones a mediano plazo (se queda sin margen de error en Champions League tras haber sacado solo un punto de seis posibles).

“Hoy no ha salido el partido como esperamos, son un gran equipo. Un gol en el último segundo duele más, pero seguimos dependiendo de nosotros (en el grupo)", comentó el lateral brasileño, explicación que poco ayuda a aplacar los temores de la afición.

Cuatro días antes, el Atlético de Madrid había vencido por 2-0 al Sevilla en el torneo de Liga, una victoria significativamente importante, fortaleció su imagen al haber vencido a un rival directo en el torneo doméstico y le ayudó a consolidarse en la segunda posición.

Servía, además, para prolongar su racha invicta y con ello ahuyentar el gran temor de la afición ante un plantel que al no poderse reforzar debido a un castigo, resultaba “insuficiente” para competir.

La derrota ante el Chelsea confirmó que, en realidad, los temores no eran infundados. El Atlético acabó por caer en su propia trampa y se vio, en palabras de Diego Simeone, “superado en todo” por el Chelsea.

En la consistencia defensiva, donde fuera de un gravísimo error de David Luiz que costó el penal con que el Atlético logró abrir el marcador, el equipo de Conte hizo un trabajo digno de la casa rojiblanca. En recuperación, distribución y creación en la media, donde Kanté, y Fábregas, hicieron un trabajo espectacular dejando sembrados a los locales.

“Un partido completo donde (el rival) fue superior, nunca estuvimos cómodos. Fue justa la victoria del Chelsea, porque jugó mejor. Tengo que ser justo. El empate era bueno para nosotros y lograron tener paciencia para mover la pelota muy bien y resolver un partido muy bien para ellos”, dijo Diego Simeone en rueda de prensa tras el encuentro.

Pero la superioridad del Chelsea se notó, sobre todo, en el poderío en ataque. Álvaro Morata, con seis disparos, dos de ellos a puerta, y Eden Hazard, con cuatro intentos y hasta siete ocasiones de gol creadas, hicieron ver su suerte a tanto a Jan Oblak como a los centrales Lucas Hernández y Diego Godín.

En cambio, al Atlético no se le permitió realizar un solo disparo antes del minuto 35, y apenas logró tener cuatro intentos a puerta de 12.

Para Simeone, uno de los factores fue el sistema utilizado por el Chelsea, con cinco hombres en la media, lo que frenó su avance.

“La formación nos dio trabajo, pudimos resolverlo de alguna manera con Giménez en la segunda parte, que nos dio algo de equilibrio”, explicó.

Sin embargo, también es cierto que Antoine Griezmann no ha estado nada fino o, en el mejor de los casos, presente. Y así lo reconoció tras el partido, cuando comentó cabizbajo que el fallo estuvo en que “quizás el equipo necesitó un mejor partido de mi parte, a pesar del gol”.

El francés apenas intentó dos disparos, contando el tiro desde los once pasos. En total, dio 27 pases, pero ni uno en el área de Courtois.

Ángel Correa no estuvo mucho más afortunado y apenas logró realizar un intento, mientras Fernando Torres, que salió en la segunda parte, contabilizó dos tiros desviados.

Tan conscientes están de que su ataque empieza a quedarse corto, que han hecho lo imposible para asegurarse como refuerzos invernales a Vitolo, forzando su cláusula de rescisión, y a Diego Costa, que tras firmar su contrato el martes por la tarde, ha empezado esta tarde con el trabajo de acondicionamiento físico para estar listo para jugar desde primer minuto de 2018. Hasta entonces, al Atlético no le queda más que “aguantar” lo más que pueda.

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