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Valverde se muestra fastidiado por el nuevo retraso de Dembélé

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Valverde, sobre la ausencia de Dembélé: 'Hago lo mejor para el equipo' (2:18)

El delantero francés se quedó fuera de la convocatoria para el juego contra el Real Betis. (2:18)

BARCELONA -- “Empieza el serial Dembélé”, dijo con una sonrisa y una mueca de paciencia Valverde a la que escuchó en la sala de prensa por primera vez el nombre del delantero francés.

Incómodo a la que se iban repitiendo preguntas con el jugador como protagonista pero, igualmente, hábil en evitar poner más fuego en el asunto, el entrenador solventó finalmente, tras la sesión preparatoria, incluirle en la lista de convocados. Y todo hace indicar que este martes repetirá titularidad tras su excelente actuación en el derbi frente al Espanyol.

Dembélé anduvo desaparecido el domingo por dos horas largas. Llegó al entrenamiento del Barça cuando sus compañeros estaban ya acabándolo en un nuevo retraso que provocó sonrisas de incredulidad y, a la vez, decepción en algunos de los futbolistas. De un plumazo su gran partido del sábado había quedado en el olvido y su carácter disperso regresaba al plano.

¿Castigo? “son cuestiones de carácter interno” frenó Valverde, que de todas maneras no negó su sorpresa y desengaño por lo sucedido. “Ganas un derbi por 0-4, esperas un domingo feliz y soleado… Y te encuentras con esto” admitió el técnico, más ocupado en echarle un capote que de regañarle de cara al público. Por más que la procesión fuera por dentro.

ORDEN

Lenglet se hizo el distraído ante los periodistas asegurando que “ni sé lo que ha pasado ni tengo mucha idea… A mí lo que me importa es lo que Dembélé haga en el campo. Y está jugando muy bien”, pero el despiste del defensa no pudo ocultar la incomodidad existente con su compatriota a todos los niveles en el club.

Entre quienes siguen creyendo que su traspaso sería la mejor solución y los que sostienen que la excelencia futbolística del jugador merece el esfuerzo de reconducirle, Valverde se mantiene firme en su idea de “ayudarle” y se esfuerza en que el asunto no acabe de explotar fuera del vestuario.

Este lunes, irónicamente, Dembélé se presentó en el entrenamiento con una antelación de 50 minutos sospechando ya que recibiría una buena reprimenda de sus compañeros, que el domingo apenas cruzaron con él algunas miradas de desaprobación, y descubrió que la paciencia de la plantilla con sus despistes empieza a acabarse.

El delantero francés se enfrenta ahora a una nueva y cuantiosa multa económica pero existe la sensación de que ese hecho no es la única manera de reconducir su situación. El Barça estudia con urgencia volver a imponerle compañía para evitar que repita. Y el tiempo dirá si esta habrá sido la última gamberrada de Dembélé…