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Infortunios hasta el final

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Di María terminó con molestias (0:30)

El jugador de la Selección argentina se perdería la final de la Copa América ante Chile. (0:30)

HOUSTON (Enviado especial) -- El equipo titular ya estaba definido. Por primera vez en la Copa América Centenario, Gerardo Martino iba a lograr utilizar a sus once titular ideal. Justo en la final. Sin embargo, la mala suerte volvió a aparecer y en el último entrenamiento en Houston, Ángel Di María se resintió de su lesión y podría perderse el partido definitorio al igual que en la Copa del Mundo.

El infortunio hizo que el Tata consiguiera formar un equipo más versátil y pragmático en este campeonato. La presencia de Agusto Fernández le sirvió para liberar a Lionel Messi. Cuando Argentina tenía la posesión, los movimientos del mediocampista de Atlético Madrid tenían total relación con los del capitán. Así, se ocupaban mejor los espacios a la hora del retroceso. Pero si Lucas Biglia no se hubiera lesionado el primer día de trabajos en Estados Unidos, Augusto habría tenido menos minutos y este funcionamiento no habrá sido posible.

Lo mismo ocurre con Di María. El atacante de PSG comenzó como titular, al igual que Nicolás Gaitán. Con Messi y Lavezzi entre algodones, ellos fueron los extremos en el debut contra Chile. Luego, en el segundo encuentro, Di María sufrió una contractura y eso le abrió la puerta de la titularidad a Gaitán. Ya con el regreso de Messi, el nuevo jugador de Atlético se quedó y fue una ayuda fundamental en el retroceso, que había sido uno de los problemas más graves del ciclo de Martino. Hoy, Di María está en duda y Gaitán casi descartado.

El Seleccionado nacional ha sabido reacomodarse a pesar de las bajas. Martino tuvo gran habilidad para no forzar a los tocados y darle minutos a casi todos. De hecho, Javier Pastore es el único jugador de campo que no pisó el césped. A pesar de esta capacidad para superar los inconvenientes, los problemas físicos aquejaron al equipo desde antes del inicio del certamen y eso siempre genera dificultades. Ahora, antes del partido más importante de todos, la Selección deberá volver a reinventarse.

Aunque hará todo lo posible por estar, Di María podría perderse su tercera final. Es que no llegó a jugar la del Mundial 2014 y salió en el primer tiempo de la de la Copa América. Ángel sólo pudo jugar un partido entero y lo hizo en gran nivel, justamente contra Chile en el debut. Ahora, sin Gaitán ni Lavezzzi, su presencia se vuelve casi indispensable, aunque hoy está más afuera que adentro. La razón es que sufrió un dolor en el último entrenamiento en Houston, en el que se exigió en un ensayo de fútbol formal contra un combinado de sparrings.

Así las cosas, la única variante que le queda a Martino en ese lugar es Erik Lamela. El ex River ingresó en todos los encuentros y es un futbolista que al DT le gusta y mucho. Casi siempre jugó como extremo por izquierda y hasta se especuló con que podría ganarle el lugar a Lavezzi en el choque con Estados Unidos. Nunca le pesó el hecho de ingresar y hasta marcó dos goles. Le otorga al equipo buena presencia cuando tiene la posesión y también capacidad en el retroceso. Frente a un rival como Chile, eso será fundamental.

La otra duda que apareció este jueves antes de viajar rumbo a Nueva Jersey es la de Marcos Rojo. El lateral izquierdo salió por una molestia del juego de semifinales y se entrenó de manera diferenciada los dos días posteriores. Esto puede representar un inconveniente aún mayor que el de Di María, ya que no tiene reemplazante natural.

El marcador de punta de Manchester United jugó infiltrado contra Panamá, Venezuela y EEUU y también hará lo imposible por llegar a la gran final. A pesar de sus ganas, su presencia como titular puede ser un riesgo enorme, ya que está al borde de una lesión más severa y eso podría hacerle perder demasiado rápido un cambio a Martino. Entonces, la posibilidad que aparece es que Ramiro Funes Mori pase a la izquierda e ingrese alguno de los centrales suplentes en su lugar.

Jonathan Maidana y Víctor Cuesta son las posibilidades. Si juega el de River, lo hará como primer marcador central, con Otamendi como segundo. Así, el ex Vélez jugaría en una posición que conoce porque muchas veces se desempeña allí en Manchester City. En cambio, si el que entra es el de Independiente, Otamendi seguiría en el sitio donde viene jugando desde hace tiempo en el Seleccionado. Ambas opciones tienen beneficios. Maidana suma experiencia y seguridad y Cuesta le daría salida limpia y un gran presente. Esta incógnita es la más difícil de revelar.

Acerca del resto del equipo no hay dudas. Lionel Messi liderará a once hombres que tendrán una nueva oportunidad de dejar atrás años de frustraciones. Cualquiera que salga a la cancha lo hará con el mismo hambre de gloria.