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Eslovaquia, allá vamos

BARCELOS (EFE) -- Portugal goléo el sábado, en Barcelos, a Canadá por 4-1, pero las mentes de los jugadores europeos y del director técnico, Luiz Felipe Scolari, estaban en Bratislava, donde el miércoles se enfrentarán a Eslovaquia en partido de eliminatorias para el Mundial de Alemania 2006.

Portugal, con una alineación poco habitual, debido a las lesiones y problemas de estado físico de muchos jugadores, no tuvo grandes problemas para controlar el partido ante unos voluntariosos jugadores canadienses, muchos de los cuales militan en clubes europeos de segunda división, con pocos recursos técnicos.

Scolari aprovechó para hacer "experimentos" con la "sangre nueva" de la selección lusitana, que no podrá repetir el próximo miércoles ante los eslovacos, igualados a puntos con Portugal en la cabeza del grupo tercero de la clasificación mundialista.

La mayor novedad fue el debut de Manuel Fernandes, mediocampista del Benfica y una de las promesas del fútbol portugués, que en el minuto 7 demostró que era el jugador en mejor forma del equipo y anotó el primer tanto del encuentro de un tiro largo y con efecto, que engañó al arquero canadiense Hirschfeld.

Cuatro minutos más tarde, Pauleta honró su fama de delantero oportunista y aprovechó una gran asistencia de Nuno Valente para batir nuevamente al arquero canadiense y colocar el segundo tanto portugués en el marcador.

A partir de ese momento el nivel del partido decayó. Los canadienses a duras penas lograron amenazar en serio el arco de Quim, aunque lograron adormecer el juego de los locales.

Una jugada del barcelonista Deco que le dio el pase a Luis Boa Morte, en la banda izquierda. Éste habilitó a a Helder Postiga en el minuto 80 , para que marcara de cabeza el tercer gol para los portugueses y puso fin a muchos minutos de juego anodino y carente de emoción.

Cuatro minutos tardaron los de Canadá en convertir el "tanto del honor", tras un pase de De Rosario, que en un rechazo aprovechó el capitán Kevin McKenna para anotar de cabeza.

Ya en tiempo de descuento, un batallador Nuno Gomes, con el brazalete de capitán, efectuó una jugada personal que culminó con un tiro cruzado, batiendo al arquero canadiense, que hizo subir al marcador el 4-1 definitivo.