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Ahora los mira desde arriba

SAO PAULO (EFE) -- El Palmeiras brasileño alcanzó al Cerro Porteño paraguayo en el liderazgo del Grupo 7 de la Copa Libertadores al derrotar 3-2 en reñido encuentro al Atlético Nacional colombiano, que quedó estacionado en el tercer puesto a un punto, con tres.

El conjunto de Medellín desnudó groseros errores defensivos del Palmeiras con una sorprendente propuesta planteada por el experimentado internacional Víctor Aristizábal, el ariete brasileño Marcelo Ramos, el centrocampista Andrés Casañas y el lateral zurdo Vladimir Marín.

Además de Ramos, Aristizábal y Marín tuvieron destacados temporadas en clubes brasileños. Pero el Nacional también pagó muy su fragilidad en la contención del juego aéreo, que quedó patentada al encajar dos goles de cabeza.

Para empeorar las cosas, Aristizábal desperdició un penalti en el segundo tiempo. Con todos estos ingredientes ambos equipos ofrecieron un partido de muchas emociones y derroche físico.

El Palmeiras tardó muchos minutos para salir de la sorpresa de verse atacado en su propia cancha y llevó muchos más para encontrar el "ábrete sésamo" de la portería de Andrés Saldarriaga.

Un error infantil del guardameta colombiano, a los 10 minutos, costó un tiro libre en el área al Nacional que por poco genera el primer gol de los brasileños. Segundos después, tras un borbollón frente a su puerta, se la jugó en forma temeraria para contener un violento remate con dirección a la red.

La tranquilidad transitoria llegó para los brasileños a los 18 minutos, con un pase desde la izquierda del ala Márcio Careca que Oscar Passo calculó mal para el rechace. Marcinho apareció como un fantasma y de cabeza la anidó en el fondo pese al esfuerzo de Saldarriaga.

El Palmeiras tomó un nuevo aire pero no tuvo arrestos para apretar el ritmo. El Nacional ordenó sus líneas y con mucha rapidez, comenzó a lanzar a sus hombres en forma alternada por las bandas. Su aproximación con peligro a la cabaña de Sergio también se dio con remates de media distancia.

A los 30 minutos, una triangulación entre Aldo Leao Rodríguez, Aristizábal y Marcelo Matos dejó al brasileño solo frente al portero. Su disparo certero confirmó que es profeta en su tierra.

Pero la igualdad duró apenas seis minutos y se rompió por culpa del defensa colombiano Carlos Díaz, que retuvo con el brazo el balón en plena área.

Con categoría, Edmundo ejecutó de penalti al depositar el esférico suave, en el ángulo opuesto al que eligió Saldarriaga para volar. El conjunto colombiano no bajó la guardia y volvió a la carga.

A los 45 minutos Casañas tuvo el empate en la punta de su bota derecha, pero su remate muy calculado pasó a tan solo milímetros del vertical de Sergio. Los jugadores del Palmeiras salieron discutiendo rumbo al vestuario por los errores que pudieron comprometer la ventaja del equipo.

Aristizábal perdió la oportunidad preciosa de empatar de penalti en el comienzo del segundo tiempo. Su remate displicente al costado derecho fue contenido sin problemas por Sergio, a los 53 minutos.

El lance sin consecuencias echó tierra a la errónea decisión del árbitro uruguayo Jorge Larrionda, que creyó haber visto a Correa detener con la mano un avance del equipo colombiano. Brasileños y colombianos parecieron haber sentido el esfuerzo físico. El Palmeiras se dedicó entonces a administrar la ventaja.

En apenas un minuto la emoción volvió al Parque Antárctica con dos fulminantes jugadas que dejaron expuestas las debilidades de ambos equipos.

Tras un nuevo cruce aéreo, de cabeza el gigante Douglas aumentó la ventaja, a los 71 minutos. Pero sesenta segundos después, en un contragolpe en el que Aristizábal dejó parados como postes a sus custodios, recortó la ventaja con un fino regate.

El partido terminó con dos equipos arrastrándose en la cancha, pero sin resignar el ataque, en este choque disputado en el Parque Antárctica, de Sao Paulo.