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Un torneo que le sienta bien

ZÚRICH -- El Sevilla no tuvo ningún tipo de problemas para golear con suficiencia a un débil Grasshoppers y logró el pase a los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA, por lo que ahora se jugará el primer puesto del Grupo C en el Sánchez Pizjuán ante el AZ Alkmaar holandés de Louis Van Gaal.

Los sevillistas parecieron jugar a medio gas, lo suficiente para doblegar claramente a un rival que demostró el porqué ha quedado apeado del torneo continental a falta de la última jornada.

El equipo que entrena Juande Ramos afrontó el partido con la idea de que un triunfo le daba la clasificación matemática para la siguiente fase, pero también la formación helvética se encontraba con la última oportunidad para seguir vivo en la competición después de contar por derrotas sus dos anteriores comparecencias en esta liguilla.

El técnico del Sevilla, pese a ello, se mantuvo fiel a su idea de las rotaciones debido al intenso y apretado programa que tiene esta temporada el vigente campeón de la Copa de la UEFA y de la Supercopa de Europa.

Como en la Liga o en la Copa del Rey, los sevillistas demostraron que están en estado de gracia independiente del once que se presente sobre el campo y ya a los tres minutos el uruguayo Ernesto Chevantón, que debutaba como titular en esta su primera campaña en el conjunto andaluz, gozó de una clara ocasión para poner el 0-1.

El Sevilla confirmó los pronósticos de favorito y, pese a jugar como visitante, fue el absoluto dominador de la situación, lo que se tradujo en el tanto logrado por el lateral derecho brasileño Daniel Alves antes de cumplirse el primer cuarto de hora.

El equipo español, tras el gol, bajó la intensidad que hasta entonces había impuesto y ello motivó que los del técnico búlgaro Krassimir Baslakov tuvieran más el balón, aunque nunca con la sensación de doblegar al rival, pese a que a la media hora entró al campo el delantero congoleño Biscotte Mbala Mbuta para potenciar el ataque suizo.

Antes del descanso fueron incluso los sevillistas los que dispusieron de otras ocasiones para haber dejado el partido ya muy claro para sus intereses, pero se encontró con un meta, Fabio Coltorti, que fue de los más destacado de su equipo.

En la segunda parte, tras uno momentos de tanteo, otra vez Daniel Alves se encargó de ejercer como delantero y logró con gran clase el segundo tanto para el equipo español.

Ahí se acabó la historia del partido para el Grasshoppers, pero no para un Sevilla que no perdió la oportunidad de machacar al adversario cuando tuvo la oportunidad, como le llegó a Chevantón, quien, con algo de fortuna, puso el 0-3.

Pese a que el conjunto local buscó con ciertas ganas el llamado gol del honor en la fase final del partido y el meta Andrés Palop también quiso demostrar que está un gran forma, fue el Sevilla el que redondeó la goleada con un tanto de Kepa Blanco de cabeza de pase de Chevantón.