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Grito celeste

MONTEVIDEO (EFE) -- Uruguay recuperó el aliento en la lucha por la repesca en las eliminatorias sudamericanas del Mundial con una vibrante victoria por 3-1, patentada con su tradicional garra, que ha dejado en coma las aspiraciones de Colombia.

Dos expulsiones, una por equipo, y muchas necesidades en juego dieron al partido de la decimosexta jornada en el estadio Centenario tintes alternos de drama y comedia.

Los uruguayos suman ahora 21 puntos, los colombianos quedaron estacionados con 20, a la espera de saber la suerte de Venezuela (18) en su compromiso con Perú.

Ecuador luce como el más beneficiado en la jornada al golear por 1-3 a Bolivia en La Paz, resultado que lo ha catapultado al terreno de la repesca con 23 enteros.

Luego de pasar un susto en el primer minuto, los locales firmaron un gol a los seis minutos, gracias a la precisión en la distancia de Luis Suárez, pero relajaron las marcas en el segundo tiempo y permitieron el empate con un cabezazo del recién ingresado Jackson Martínez (m.61).

El viento que soplaba a favor para Colombia con el empate de Martínez y la presencia fresca del enganche Giovanni Hernández cambió de un momento a otro con la salida al ataque por la banda zurda del lateral Álvaro Pereira y el salto a la cancha de Andrés Scotti.

Pereira desnudó los errores en la marca y la lentitud en la recuperación de Amaranto Perea y Scotti entró para imponer su gigantesca talla, como en el centro en el que superó a los zagueros para conectar de cabeza el 2-1 (m.75) que devolvió la tranquilidad a una selección celeste que parecía sometida al toque vistoso pero improductivo de los colombianos.

Animosos, los uruguayos corrieron bien con la pelota y entraron con mayor profundidad tras la zaga cafetalera, que tuvo problemas con la velocidad de Suárez y la presencia intimidatoria de Diego Forlán, aunque en esta ocasión el goleador del Atlético de Madrid jugó más retrasado, como enganche, con una precisión quirúrgica para abrir fisuras en la defensa rival.

A la media hora de juego, el árbitro paraguayo Carlos Torres expulsó sin miramientos al defensor local Carlos Valdez por una violenta entrada sobre John Viáfara.

Con uno menos, los uruguayos se volcaron a defender y Colombia comenzó a llegar con mayor peligro, acrecentado por la sensación de nerviosismos en la que cayeron los locales.

El complemento empezó, sin embargo, con una sorpresa. En la primera jugada, una entrada del punta Teófilo Gutiérrez sobre Cáceres sin mayor intención fue sancionada con roja directa por Torres, dejando el partido con diez jugadores por equipo.

El partido volvió a la tónica del principio, con un Uruguay más incisivo y veloz que Colombia, que aún así no se resignaba y buscaba el gol, exponiéndose a los contraataques celestes en las botas de un animado Suárez.

Y cuando menos lo esperaban los locales, una mala salida del portero Juan Castillo permitió que el recién ingresado Jackson Martínez rematar de cabeza un preciso centro de Pablo Armero desde fuera del área.

Con el 1-1, los uruguayos, que se lanzaron desesperados sobre el área rival, hasta que con más corazón que cabeza Andrés Scotti acertó a rematar un pase de Álvaro Pereira y adelantar a los suyos entre el delirio de las gradas (m.75).

Con Colombia ya confundida, Sebastián Eguren anotó el tercero para los locales tras recibir la pelota de un insistente Diego Forlán.

La hinchada, que llegó a meterse con su selección, se reconcilió con el entrenador Oscar Washington Tabárez mientras el valor de las acciones de Uruguay se elevaron en una jornada de turbulencias, la antepenúltima de las eliminatorias.