<
>

El rey latinoamericano

TOKIO -- Liga de Quito aseguró su pase a la final del Mundial de Clubes con una victoria solvente sobre un Pachuca incapaz de hacer algo ante la maestría con la que los ecuatorianos manejaron los tiempos del partido.

La expectación que había levantado esta especie de partido decisivo sobre el reinado del fútbol latinoamericano quedó satisfecha con un enfrentamiento entre los equipos mexicano y ecuatoriano en el que brillaron los jugadores argentinos, sobre todo los de Liga.

El equipo de Quito ya es finalista, pero no se conformará con eso a pesar de que a buen seguro será el Manchester United el equipo que esperará a los ecuatorianos el domingo en el Estadio Internacional de Yokohama.

El partido comenzó con un aviso de los ecuatorianos en forma de una vaselina excesiva de Bolaños a pase de Manso.

Un minuto más tarde Bieler dejaba al Pachuca aún más frío de lo que entró al campo tras batir al guardameta colombiano Miguel Calero con la izquierda al aprovechar un rechace provocado por él mismo.

Y con el 1-0 en el marcador se estableció la tónica del resto de la primera parte, un Pachuca a merced de la calma y el saber hacer de nada menos que el vigente campeón de la Liga Libertadores.

La Liga se hizo con el partido sin pisar el acelerador.

Manso hacía y deshacía, sus compañeros lo buscaban y los espectadores lo agradecían.

En una velada fría y con casi tantos paraguas como espectadores, los numerosos aficionados que acudieron al Estadio Nacional de Tokyo recibían la filigrana de Manso con sonoros gritos de aprobación.

Pocos minutos más tarde llegó el segundo, en una falta convertida en gol de manera bellísima por Bolaños.

Pachuca pareció despertar antes del ecuador del partido en dos jugadas consecutivas, con una volea de Damián Álvarez que paró Cevallos y el error en la boca del gol de Cárdenas.

Tras el descanso los mexicanos entraron más enteros aunque sin mucho discernimiento en los últimos metros y los ecuatorianos trataron de apagar el arreón mexicano con dureza, como se vio en la entrada de Urrutia al argentino Christian Giménez.

La situación para Pachuca era la misma que la que se encontraron en su partido de cuartos contra el Al Ahly africano, dos goles de desventaja en la mitad del partido, pero en ningún momento dieron los Tuzos la sensación de poder protagonizar un partido épico como el del otro día.

El empuje mexicano del principio se deshizo como un azucarillo bajo la lluvia que no paraba de caer del cielo de la capital japonesa.

Y la segunda parte se terminó en un toma y daca sin mucho fútbol que estuvieron a punto de romper los mexicanos con un remate de cabeza del López que se fue desviado.

Cuando quedaba un suspiro para el final Liga de Quito pudo ampliar la ventaja con una bella y rápida jugada desperdiciada por Navia.

De todas formas, Liga de Quito ya era el rey del fútbol latinoamericano de 2008 y estaba en la final del Mundial de Clubes.