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Sudáfrica dijo adiós con un triunfo; Francia, con otro papelón

JOHANNESBURGO - Francia y Sudáfrica se despidieron del Mundial en un partido que ganó el conjunto anfitrión y que estuvo marcado por el discreto nivel de juego de ambos equipos y por la inferioridad numérica en la que jugó Francia tras la rigurosa expulsión de Gourcouff, a los 24 minutos de juego.

Cuando Sudáfrica cobró ventaja por 2-0 y México ya había recibido su gol contra Uruguay, la afición de los "bafana, bafana" soñó con la gesta, pero el tanto francés, marcado a mitad del segundo periodo, las desvaneció y el partido llegó a su conclusión con mucha menos intensidad.

Vistazo estadístico

  • Sudáfrica tuvo su mejor partido ofensivo del torneo, anotando dos goles en 21 toques dentro del área grande y en 10 disparos a gol. En sus previos dos encuentros combinados, los Bafana Bafana tenían un gol, 14 toques en el área grande y 8 disparos a gol.

La primera parte fue una cadena de despropósitos para el equipo francés, que recibió dos goles en sendas jugadas en las que sus defensores no estuvieron afortunados y vivió la expulsión de Gourcouff.

Lo cierto es que Sudáfrica había entrado en el partido con más intensidad y convicción, consciente de que el primer objetivo era dar una alegría a su gente con un triunfo y esperar, con los deberes, hechos al resultado del México-Uruguay.

Un cabezazo que apenas lo fue, pues Khumalo remató con el hombro, y la expulsión del mediocampista francés tras un codazo a Sibaya, todo en cuatro minutos, decantó el partido a favor del equipo local.

A partir de entonces, Francia se mostró agarrotada, sin capacidad de reacción y recibió en el tramo final del primer periodo un segundo tanto que se parecía lapidario y que llevó el partido al descanso con un marcador de 0-2 para los sudafricanos.

La segunda parte comenzó con un disparo al poste del sudafricano Mphela, que pudo suponer el 3-0, en una fase del encuentro en el que el dominio correspondió por completo al equipo local, que se aproximaba una y otra vez a la portería de Lloris, sin que los franceses tuvieran opción alguna de reducir diferencias.

Francia estaba a merced de su rival y, salvo un disparo de Ribery y otro de Henry, las llegadas al arco de Josephs eran muy esporádicas. Su trabajo no alcanzaba ni el cincuenta por ciento del que le correspondía a Lloris.

Sin embargo, en una acción de mucha calidad (aunque aislada) de Sagna y de Ribery, Malouda batió la valla local con el arco vacío. Era el primer gol de Francia en el Mundial tras 250 minutos de juego.

Ahí se desvanecieron casi todas las opciones de los "bafana, bafana" de alcanzar los octavos de final y Francia pasó a cobrar un cierto protagonismo en el partido a pesar de los muchos minutos que llevaba con un hombre menos sobre el césped.

El encuentro avanzó hacia su conclusión sin más historia. Ni Sudáfrica estaba en condiciones de golear, dado el resultado ajustado del México-Uruguay, ni Francia tenía argumentos para sumar su primer punto del Mundial. Ambos equipos esperaron al silbatazo final del árbitro y se despidieron del torneo.